2 Crónicas 30
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Convocatoria para la Pascua Cap. 30 El Cronista se inspira en Nm 9:1-14 , donde aparecen también estos dos rasgos: estado de impureza y un largo viaje en perspectiva. Las condiciones posteriores al destierro y la participación de los fieles de la diáspora explican esta reglamentación. . Ezequías envió mensajeros a todo Israel y Judá, y escribió también cartas a Efraín y Manasés, para que viniesen al templo de Yahvé, en Jerusalén, Ex 12:1+ a fin de celebrar la Pascua en honor de Yahvé, el Dios de Israel.
2Pues el rey y sus jefes y toda la asamblea de Jerusalén habían determinado celebrar la Pascua en el mes segundo,
3ya que no fue posible celebrarla a su debido tiempo 30:3 Es decir, la fecha normal del primer mes (Nisán). , Nm 9:6-13 porque los sacerdotes no se habían santificado en número suficiente y el pueblo no se había reunido en Jerusalén.
4Pareció bien esto a los ojos del rey y de toda la asamblea.
5Y decidieron enviar aviso a todo Israel, desde Berseba hasta Dan, para que vinieran a Jerusalén a celebrar la Pascua en honor de Yahvé, Dios de Israel, pues eran muchos los que no la habían celebrado según lo escrito.
6Los correos, con las cartas del rey y de sus jefes, recorrieron todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado y decían: «Hijos de Israel, volveos a Yahvé, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Israel, y él se volverá al resto que ha quedado de vosotros, los que han escapado de la mano de los reyes de Asiria.
7No seáis como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles a Yahvé, el Dios de sus padres; por lo cual él los entregó a la desolación, como estáis viendo.
8Ahora, no endurezcáis vuestra cerviz como vuestros padres; dad la mano a Yahvé, venid a su santuario, que él ha santificado para siempre; servid a Yahvé, vuestro Dios, y se apartará de vosotros el furor de su ira.
9Porque si os volvéis a Yahvé, vuestros 1 R 8:50 hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia ante aquellos que los llevaron cautivos, y volverán a esta tierra, pues Yahvé vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no apartará de vosotros su rostro, si vosotros os convertís a él 30:9 Este llamamiento, afín a las exhortaciones del Dt, atestigua, en 2 Cro 30:9 , la preocupación por los hermanos israelitas desterrados desde la caída de Samaría. En tiempo del Cronista se esperaba la reunión de toda la diáspora judía. .»
10Los correos pasaron de ciudad en ciudad por el país de Efraín y de Manasés, llegaron hasta Zabulón; pero se reían y se burlaban de ellos.
11Sin embargo, hubo hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón que se humillaron y vinieron a Jerusalén.
12También en Judá se dejó sentir la mano de Dios, que les dio corazón unánime para cumplir el mandamiento del rey y de los jefes, según la palabra de Yahvé.
13Se reunió en Jerusalén mucha gente para celebrar la fiesta de los Ázimos en el mes segundo; era una asamblea muy grande. 2 Cro 28:24-25
14Y se levantaron y quitaron los altares que había en Jerusalén; quitaron también todos los altares de incienso y los arrojaron al torrente Cedrón.
15La Pascua y los Ázimos 30:15 Esta Pascua solemne, más que las prescripciones de Dt 16, sigue las del Código sacerdotal, en el que, al fin, los Azimos y la Pascua quedan ligados, ver Lv 23:5+ . . Inmolaron la Pascua el día catorce del mes segundo. También los sacerdotes y los levitas, Esd 9:6 llenos de confusión, se santificaron y trajeron holocaustos al templo de Yahvé.
16Ocuparon sus puestos según su reglamento, conforme a la Ley de Moisés, hombre de Dios; y los sacerdotes rociaban con la sangre que recibían de mano de los levitas.
17Y como muchos de la asamblea no se habían santificado, los levitas fueron encargados de inmolar los corderos pascuales 30:17 El oferente mismo es quien debía inmolar la víctima, Lv 1:5 ; Lv 3:2 , Lv 3:8 , Lv 3:16 , etc. Cuando el oferente no se hallaba en estado de pureza ritual, y en los solemnes sacrificios públicos, Ez 44:11 , esta acción la realizaba el clero inferior. para todos los que no se hallaban puros, a fin de santificarlos para Yahvé.
18Pues una gran parte del pueblo, muchos de Efraín, de Manasés, de Isacar y de Zabulón, no se habían purificado y, con todo, comieron la Pascua sin observar lo escrito. Pero Ezequías oró por ellos diciendo: «¡Que Yahvé, que es bueno, perdone a todos aquellos
19cuyo corazón está dispuesto a buscar al Dios Yahvé, el Dios de sus padres, aunque no tengan la pureza requerida para las cosas sagradas!»
20Y oyó Yahvé a Ezequías y dejó salvo al pueblo 30:20 Este pasaje reacciona contra una interpretación demasiado rígida de las leyes de pureza. Ver Mt 15:1-20p . .
21Los israelitas que estaban en Jerusalén celebraron la fiesta de los Ázimos por siete días con gran alegría; mientras los levitas y los sacerdotes alababan a Yahvé todos los días con todas sus fuerzas.
22Ezequías habló al corazón de todos los levitas que tenían perfecto conocimiento de Yahvé. Comieron durante los siete días las víctimas de la solemnidad, sacrificando sacrificios de comunión y alabando a Yahvé, el Dios de sus padres 30:22 Es el «sacrificio de comunión con alabanza» de Lv 7:12s . .
23Toda la asamblea resolvió celebrar la solemnidad por otros siete días, y la celebraron con júbilo siete días más.
24Porque Ezequías, rey de Judá, había reservado para toda la asamblea mil novillos y siete mil ovejas. Los jefes, por su parte, habían reservado para la asamblea mil novillos y diez mil ovejas, pues ya se habían santificado muchos sacerdotes.
25Toda la asamblea de Judá, los sacerdotes y los levitas y también toda la asamblea que había venido de Israel y los forasteros venidos de la tierra de Israel, lo mismo que los que habitaban en Judá, se llenaron de alegría.
26Hubo gran gozo en Jerusalén; porque desde los días de Salomón, hijo de David, rey de Israel, no se había hecho cosa semejante en Jerusalén 30:26 El Cronista establece un paralelo entre esta restauración del Templo bajo Ezequías y su dedicación bajo Salomón. .
27Después se levantaron los sacerdotes y los levitas, y bendijeron al pueblo 30:27 Nuevo poder concedido a los levitas, ver Dt 10:8 ; Dt 21:5 . En Nm 6:22-27 sólo los sacerdotes bendicen. ; y fue oída su voz, y su oración penetró en el cielo, su santa morada.