2 Crónicas 26
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Comienzos de Ozías. Entonces | 2 R 14:21-22 todo el pueblo de Judá tomó a Ozías, que tenía dieciséis años, y lo proclamaron rey como sucesor de su padre Amasías.
2Fue él quien reconstruyó Elat 26:2 El Cronista parece querer subrayar que esta conquista no es obra del padre, que había tenido mal fin. También Ozías comienza bien y acaba mal. y la devolvió a Judá, después que el rey hubo reposado con sus antepasados. | 2 R 15:2-4
3Tenía Ozías dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yecolía, de Jerusalén.
4Hizo lo recto a los ojos de Yahvé, exactamente como había hecho su padre, Amasías 26:4 Esta frase tomada de 2 R no concuerda bien con 2 Cro 25. . 2 Cro 24:2
5Buscó a Dios durante la vida de Zacarías, que le instruyó en el temor de Dios 26:5 «temor de Dios» griego; «visión de Dios» hebr. -Zacarías es desconocido. Su papel es paralelo al de Joadá ante Joás. ; y mientras buscó a Yahvé, Dios le dio prosperidad.
6Poderío de Ozías 26:6 Es evidente que el Cronista ha dispuesto para el reinado de Ozías de una buena fuente independiente, mucho más desarrollada que 2 R. -Las construcciones de Ozías en el desierto, 2 Cro 26:10 , están confirmadas por la arqueología. . Salió a campaña contra los filisteos y abrió brecha en el muro de Gat, en el muro de Yabné y en el muro de Asdod; restauró las ciudades en la región de Asdod y entre los filisteos.
7Dios le ayudó contra los filisteos, contra los árabes que habitaban en Gur Baal 26:7 Es decir, «Estancia de Baal»; sólo aquí se menciona este nombre. Localización desconocida. 2 Cro 20:1+ y contra los meunitas.
8Los amonitas pagaron tributo a Ozías, y su fama llegó hasta la frontera de Egipto, porque se había hecho sumamente poderoso.
9Ozías construyó torres en Jerusalén sobre la puerta del Ángulo, sobre la puerta del Valle y en el Ángulo, y las fortificó 26:9 Ozías repara los desastres de la guerra precedente, ver 2 Cro 25:23 . .
10Construyó también torres en el desierto y excavó muchas cisternas, pues poseía numerosos ganados en la Tierra Baja y en la llanura, 1 Cro 27:25-31 así como labradores y viñadores en las montañas y en los campos fértiles, porque le gustaba la agricultura.
11Ozías tenía un ejército que hacía la guerra; salía a campaña por grupos, conforme al número de su censo hecho bajo la vigilancia de Yeiel, el escriba, y de Maasías, el notario, a las órdenes de Jananías, uno de los jefes del rey.
12El número total de los jefes de familia era de dos mil seiscientos hombres esforzados.
13A sus órdenes había un ejército de campaña de trescientos siete mil quinientos hombres, que hacían la guerra con gran valor, para ayudar al rey contra el enemigo.
14Ozías proporcionó a todo aquel ejército en cada una de sus campañas escudos y lanzas, yelmos y corazas, arcos y hondas, para tirar piedras.
15Hizo construir en Jerusalén ingenios inventados por expertos, para colocarlos sobre las torres y los ángulos y para arrojar saetas y grandes piedras 26:15 No se trata de balistas o de catapultas, sino de saledizos añadidos a las murallas, al estilo de los matacanes de la Edad Media. . Su fama se extendió lejos, porque fue prodigioso el modo como supo buscarse colaboradores hasta hacerse fuerte.
16Orgullo y castigo del rey. Mas, una vez fortalecido en su poder, se ensoberbeció hasta acarrearse la ruina, y se rebeló contra Yahvé, su Dios, pues entró en el templo de Yahvé para quemar incienso sobre el altar del incienso 26:16 2 R habla del castigo, la lepra, pero no de su causa. Los reyes han ejercido ciertas funciones cultuales sin provocar protestas. Solamente después del Destierro se llegó a la ofuscación en este asunto, y la ofrenda del incienso llegó a ser privilegio exclusivo de los descendientes de Aarón, ver Nm 17:5 [ Nm 16:40 ]; 1 Cro 23:17 . .
17Fue tras él Azarías, el sacerdote, y con él ochenta sacerdotes de Yahvé, hombres valientes,
18que se opusieron al rey Ozías y le dijeron: «No te corresponde a ti, Ozías, quemar incienso a Yahvé, sino a los sacerdotes, los hijos de Aarón, que han sido consagrados para quemar el incienso. ¡Sal del santuario porque estás prevaricando, y tú no tienes derecho a la gloria que viene de Yahvé Dios!»
19Entonces Ozías, que tenía en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira, y mientras se irritaba contra los sacerdotes, brotó la lepra 26:19 Idéntico castigo para María, que se había arrogado los derechos de Moisés, Nm 12:10 . La lepra hacía impuro e impedía la entrada en el santuario, Lv 13:45 . Nm 12:10 en su frente, a vista de los sacerdotes, en el templo de Yahvé, junto al altar del incienso.
20El sumo sacerdote Azarías y todos los sacerdotes volvieron hacia él sus ojos, y vieron que tenía lepra en la frente. Por lo cual lo echaron de allí a toda prisa; y él mismo se apresuró a salir, porque Yahvé le había herido.
21El rey Ozías | 2 R 15:5-7 quedó leproso hasta el día de su muerte, y habitó en una residencia aislada, porque, como leproso, había sido excluido del templo de Yahvé. Lv 13:46 ; Nm 19:20 Jotán, hijo del rey, estaba al frente del palacio real y administraba justicia al pueblo del país.
22El resto de los hechos de Ozías, los primeros y los postreros, los escribió 26:22 Parece que se trata de algún escrito perdido, atribuido al gran profeta. A Ozías solamente se le menciona en el libro de Isaías en los títulos, Is 1:1 ; Is 6:1 ; Is 7:1 . el profeta Isaías, hijo de Amós.
23Ozías reposó con sus antepasados y fue enterrado con sus padres en el campo de los sepulcros de los reyes 26:23 Por tanto en tierra, pero no en el sepulcro. , porque decían: «Es un leproso.» Jotán, su hijo, reinó en su lugar.