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1 Reyes 10

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Visita | 2 Cro 9:1-12 ; Mt 12:42p de la reina de Sabá Cap. 10 El reino de Sabá ocupaba el sudoeste de la península arábiga, pero esta reina era más probablemente la regente de una de las colonias sabeas establecidas en Arabia del norte. El motivo de su visita pudo ser el establecimiento de relaciones comerciales. Salomón, que dominaba en Transjordania y era dueño de Esión Guéber, tenía vigiladas las rutas de caravanas que iban de Arabia del norte a Siria y a Egipto. A Sabá se la menciona varias veces con Dedán, otro pueblo árabe, Gn 10:7 ; Gn 25:3 ; Ez 38:13 , considerándosela como una de las grandes tribus caravaneras, Ez 27:20s ; Jr 6:20 ; Jl 4:8 [ Jl 3:8 ]; Jb 6:19 . Esta lejana nación vendrá a rendir homenaje al Rey futuro, Sal 72:10 , Sal 72:15 , en la nueva Jerusalén, Is 45:14 y Is 60:6s , ver Mt 2:11 . . La reina de Sabá oyó la fama de Salomón... 10:1 Después de «Salomón», hebr. añade: «para el Nombre de Yahvé», probablemente en relación con la lectura del griego, «la fama del Nombre de Salomón»; la adición falta en 2 Cro 9:1 . y vino a ponerlo a prueba con enigmas.

2Llegó a Jerusalén con una gran fuerza de camellos que portaban perfumes, oro en gran cantidad y piedras preciosas. Se presentó ante Salomón y le planteó todo cuanto había ideado.

3Salomón resolvió todas sus preguntas. No había cuestión tan arcana que el rey no pudiera desvelar.

4Cuando la reina de Sabá observó la sabiduría toda de Salomón, el palacio que había construido,

5los manjares de su mesa, las residencias de sus servidores, el porte de sus ministros y sus vestimentas, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en el templo de Yahvé, se quedó sin respiración

6y dijo al rey: «¡Era verdad cuanto oí en mi tierra acerca de tus enigmas y tu sabiduría!

7Yo no daba crédito a lo que se decía; ahora he venido y mis propios ojos lo han visto. ¡No me dijeron ni la mitad! Tu sabiduría y prosperidad superan con mucho las noticias que yo escuché.

8Dichosas tus mujeres 10:8 «tus mujeres» versiones; «los hombres» hebr. , dichosos estos servidores tuyos que están siempre en tu presencia y escuchan tu sabiduría.

9Bendito sea Yahvé, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha situado en el trono de Israel. Por el amor eterno de Yahvé a Israel, te ha puesto como rey para administrar derecho y justicia.»

10Dio al rey ciento veinte talentos de oro, gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Jamás llegaron en tal abundancia perfumes como los que la reina de Sabá dio al rey Salomón.

11La flota de Jirán, la que transportó el oro de Ofir, trajo también madera de almugguim 10:11 Esencia rara que no es posible determinar. 2 Cro 2:7 [ 2 Cro 2:8 ] señala que esta madera procede del Líbano; esto lo han confirmado textos acádicos que emplean la misma palabra. en gran cantidad, y piedras preciosas.

12Con la madera de almugguim hizo el rey balaustradas para el templo de Yahvé y para el palacio real, cítaras y salterios para los cantores. Nunca como entonces volvió a llegar madera de almugguim ni ha vuelto a verse hasta el día de hoy.

13El rey Salomón concedió a la reina de Sabá todos los deseos que ella manifestó, aparte de lo que le regaló con la munificencia regia 10:13 «Con la munificencia»; lit. «con mano». propia de Salomón. Luego se volvió a su país, ella y sus servidores.

14Riqueza | 2 Cro 9:13-24 de Salomón. El peso del oro que llegaba a Salomón cada año era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro,

15sin contar lo procedente de los tributos impuestos a los mercaderes, las ganancias por el tráfico comercial y lo aportado por todos los reyes árabes 10:15 «lo procedente de los tributos» griego; «hombres» hebr. - «árabes» Aq., Sim., sir., 2 Cro 9:14 ; «occidente» hebr. y los inspectores del país.

16El rey Salomón hizo doscientos escudos de gran tamaño en oro batido, seiscientos siclos de oro batido por cada escudo,

17y trescientos escudos de menor tamaño en oro batido, tres minas de oro por cada escudo. El rey los colocó en la casa denominada «Bosque del Líbano».

18El rey hizo un gran trono de marfil, que revistió de oro finísimo.

19El trono tenía seis gradas, un respaldo redondo, brazos a uno y otro lado del asiento, dos leones de pie junto a los brazos

20y doce leones de pie sobre las seis gradas, a uno y otro lado. Nada igual llegó a hacerse para ningún otro reino.

21Todas las copas para bebidas del rey Salomón eran de oro y toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano» era de oro puro; en tiempos Si 47:18 del rey Salomón, la plata no se estimaba en nada,

22porque el rey tenía una flota de Tarsis 10:22 Es improbable la identificación con Tartesos, colonia fenicia de España. La palabra puede significar simplemente «fundición», y las «naves de Tarsis» estarían al servicio de las líneas de explotaciones mineras. Aquí se trataría de la flota que transportaba, como mercancía de intercambio, los productos de las fundiciones de la Arabá, ver 1 R 22:49 [ 1 R 22:48 ]. Por lo demás, la expresión tiene el sentido de «navío de alto bordo», Is 23:1 , Is 23:14 ; Is 60:9 ; Ez 27:25 ; Sal 48:8 [ Sal 48:7 ]. en el mar, junto con la de Jirán, y cada tres años venía la flota de Tarsis, trayendo oro, plata, marfil, monos y pavos reales.

23El rey Salomón superó a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría.

24Todo el mundo quería ver el rostro de Salomón para escuchar la sabiduría con la que Dios había dotado su mente.

25Y cada cual aportaba su presente, año tras año: objetos en plata y oro, vestiduras, aromas y perfumes, caballos y mulos.

26Los carros | 2 Cro 1:14-17 de Salomón. Salomón | 2 Cro 1:14 = 1 R 9:25 ; 1 R 5:6 [ 1 R 4:26 ]; 1 R 9:19 reunió carros y caballos; tenía mil cuatrocientos carros y doce mil caballos que acuarteló en las ciudades de carros y en Jerusalén en torno al rey.

27El rey hizo | 2 Cro 1:15 ; | 2 Cro 9:27 que en Jerusalén la plata fuera tan abundante como las piedras, y los cedros tanto como los sicómoros de la Tierra Baja.

28Los caballos de Salomón procedían | 2 Cro 1:16 = 1 R 9:28 de Musur y Cilicia 10:28 «De Musur y de Cilicia» (mimmusur ûmiqqoweh) conj.; «de Egipto (misrayim) y de miqweh (?)» hebr. . Los mercaderes del rey los compraban en Cilicia a precio fijo.

29Un carro importado de Egipto valía seiscientos siclos de plata y un caballo ciento cincuenta. Eran exportados también a todos los reyes de los hititas y a los reyes de Aram 10:29 Los vv. 1 R 10:28-29 se pueden entender de un doble comercio de tránsito; los agentes de comercio de Salomón proveían a Egipto de caballos importados de Asia Menor; a los «reyes hititas» en Siria del norte y a los «reyes de Aram» en Siria del sur, de carros importados de Egipto. .

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