Salmos 97
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 96) El reino de Dios. (Para David, cuando su tierra fue constituida) El Señor ha reinado: alborócese la tierra; alégrense islas muchas:
2Nube y tinieblas en torno de él; justicia y juicio, afianzamiento de su trono.
3Fuego delante de él avanzará, e inflamará en torno sus enemigos;
4aparecieron sus relámpagos al orbe: vio y vaciló la tierra.
5Los montes, como cera, derritiéronse ante la faz del Señor; ante la faz del a. Del. Señor de toda la tierra.
6Anunciaron los cielos su justicia; y vieron todos los pueblos su gloria.
7Confundidos sean todos los que adoran esculturas, los que se glorían de sus ídolos: adoradle, todos sus ángeles:
8oyó y alegróse Sión; y alborozáronse las hijas b. Como que habían padecido más en el cautiverio. de la Judea, por tus juicios, Señor.
9Porque tú eres, Señor, el Altísimo sobre toda la tierra; grandemente te has sobreexaltado sobre todos los dioses.
10Los que amáis al Señor, odiad lo malo; guarda el Señor las almas de sus santos; de mano de pecadores los librará.
11Luz ha nacido al justo; y a los rectos de corazón, alegría.
12Alegraos, justos, en el Señor y confesad a la memoria de su santificación c. Recordando cómo se ha mostrado santo el Señor. .