Salmos 16
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 15) David entre infieles, protesta fidelidad a Dios; y predice la resurrección de Cristo. (Inscripción, de columna; para David) Guárdame, Señor; que en ti he esperado. Dije al Señor: «Señor mío eres tú, porque de mis bienes no necesitas» a. Los bienes que me diste, no te hacen falta. .
2A los santos los de la tierra de él ha enmaravillado todas las voluntades de él en ellos.
3Multiplicáronse sus flaquezas b. Idólatras, impíos se precipitan de mal en mal. ; después de esto apremiaron:
4no me juntaré c. No me juntaré a las juntas. , no, a sus juntas a holocaustos; ni me acordaré, no, de los nombres de ellos al través de mis labios.
5Señor, la parte de mi heredad y de mi cáliz; tú eres, el que me restauras mi heredad.
6Lienzas d. Mensuras, heredad, medida. me cayeron en lo óptimo; puesto que mi heredad, óptima me es.
7Bendeciré al Señor que me intelectualizó; y además también hasta la noche me enseñaron mis riñones e. Mi interior, lo más íntimo y sentido. .
8Veía yo al Señor delante de mí siempre; pues a mi derecha está; para que no se me mueva.
9Por esto alegróse mi corazón, y se alborozó mi lengua; y además también mi carne reposará en esperanza.
10Porque no abandonarás a mi alma al infierno, ni darás a tu santo a ver corrupción.
11Me has manifestado caminos de vida; me llenarás de alegría con tu rostro; deleites en tu diestra hasta el fin.