Lamentaciones 5
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1Ora Jeremías por la conversión y dicha de Israel Acuérdate, Señor, de lo que nos ha acontecido; mira y ve nuestro oprobio.
2Nuestra heredad ha pasado a extraños; nuestras casas a extranjeros.
3Huérfanos hemos sido hechos; no hay padre; nuestras madres cual las viudas.
4De nuestros días los leños nuestros, en conmutación han venido;
5sobre nuestra cerviz a. Leños, varas plantadas por nosotros se han convertido en coyunda nuestra. H.: «Nuestra agua hemos bebido por dinero; nuestra leña hemos tenido que comprar.» —hemos sido perseguidos; hemos trabajado, no reposado.
6Egipto dio mano; Asur para hartura de ellos b. Egipto y Asiria dieron de comer a los judíos. .
7Nuestros padres han pecado, no son; nosotros sus iniquidades tolerado.
8Siervos se han enseñoreado de nosotros; quien redima, no hay de la mano de ellos.
9En nuestras manos traeremos nuestro pan, a faz de espada del desierto c. Bandidos. .
10Nuestra piel, como horno, se ha secado; arrugáronse a faz de tormentas de hambre.
11Mujeres en Sión han humillado; vírgenes en ciudades de Judá.
12Príncipes en d. De. sus manos colgados fueron; ancianos, no fueron glorificados.
13Elegidos llanto levantaron; y jovencillos en leño desmayaron e. Jóvenes y niños fueron deshonrados. .
14Y anciano de puerta f. Juicio, que se hacía en las puertas. cesaron; elegidos, en sus cantares cesaron.
15Desfalleció el gozo de nuestro corazón; mudóse en luto nuestro coro;
16cayó nuestra corona de la cabeza. ¡Ay ahora de nosotros, porque hemos pecado!
17Por esto se convirtió en dolor dolorido nuestro corazón; por esto entenebreciéronse nuestros ojos.
18Sobre el monte Sión, pues se anonadó, zorros anduvieron en ella.
19Mas tú, Señor, por el siglo habitarás; tu trono, por generación y generación.
20¿Por qué hasta el triunfo te has de olvidar de nosotros?, ¿abandonarnos con longura de días?
21Vuélvenos, Señor, a ti, y nos volveremos; y renueva nuestros días, como antes.
22Porque, rechazando nos has rechazado, airádote contra nosotros hasta lo sumo.