Judit 5
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1JUDIT 5 Jdt 1 - Jdt 2 - Jdt 3 - Jdt 4 - Jdt 5 - Jdt 6 - Jdt 7 - Jdt 8 - Jdt 9 - Jdt 10 - Jdt 11 - Jdt 12 - Jdt 13 - Jdt 14 - Jdt 15 - Jdt 16 Índice de libros Aquior cuenta a Holofernes las maravillas de Israel Y anuncióse a Holofernes, arquiestratego de la fuerza de Asur, que los hijos de Israel se preparaban a la guerra; y los pasos de la montaña habían cerrado; y murado toda cumbre de monte alto, y puesto en las llanuras tropiezos.
2Y se airó con furor sobremodo, y llamó a todos los príncipes de Moab y los estrategos de Amón y todos los sátrapas de la marina.
3Y les dijo: «Anunciadme ahora hijos de Canaán, cuál es este pueblo, el yaciente en la montaña; y cuáles los que habitan ciudades y la muchedumbre de su fuerza, y en qué está el poder de ellos y la fuerza de ellos, y a quién tienen por rey y príncipe del ejército de ellos.
4Y por qué se han erguido para no venir a mi encuentro, a diferencia de todos los habitantes de occidente.»
5Y díjole Aquior, el príncipe de todos los hijos de Amón: «Oiga ahora, mi señor, una palabra de la boca de su siervo, y te anunciaré la verdad acerca del pueblo que habita esta montaña, que habita cerca de di, y no saldrá mentira de la boca de tu siervo.
6Este pueblo es descendiente de caldeos,
7y peregrinaron antes en la Mesopotamia, porque no quisieron seguir a los dioses de sus padres que vivían en tierra de caldeos;
8y se descaminaran del camino de sus padres, y adoraron al Dios del cielo, al Dios que conocieron, y los arrojaron de faz de sus dioses; y huyeron a Mesopotamia, y peregrinaron allí muchos días.
9Y dijo el Dios de ellos que salieran de su peregrinación y fueran a tierra de Canaán; y peregrinaron allí, y repletáronse de oro y plata, y en ganado mucho sobremanera;
10Y bajaron a Egipto, pues el hambre cubrió la faz de la tierra de Canaán; y peregrinaron allí hasta que se nutrieron: y convirtiéronse allí en una gran muchedumbre, y no había cuenta de su linaje.
11Y levantóse contra ellos el rey de Egipto, y entrampáronles en labor y en ladrillos, y humilláronles y convirtiéronles en siervos.
12Y clamaron a su Dios, e hirió a toda la tierra de Egipto con plagas en que no había curación; y lanzáronles los egipcios de su faz;
13y secó Dios la roja mar delante de ellos;
14y llevóles al camino de Siná, y Cadés-Barné y lanzó fuera a todos los habitantes del desierto.
15Y habitaron en tierra de amorreos y a todos los esebonitas exterminaron en su fuerza; y pasando el Jordán heredaron toda la montaña.
16Y lanzaron fuera de faz de ellos al cananeo, y al ferezeo, y al jebuseo, y al siquem y a todos los gergeseos, y habitaron en ella a. La tierra de ellos. días muchos.
17Y mientras no pecaron delante de su Dios, fueron los bienes con ellos porque es un Dios aborrecedor de injusticia.
18Mas, cuando se apartaron del camino que les dispuso fueron exterminados en muchas guerras mucho sobremanera y cautivados a tierra no propia, y el templo de su Dios, convertido en suelo, y sus ciudades, capturadas por los enemigos.
19Y ahora, vueltos a su Dios, han subido de la dispersión en que fueron dispersados allí y ocuparon a Jerusalén, donde el santuario de ellos, y habitaron en la montaña, porque era desierta.
20Y ahora, soberano señor, si por ventura hay ignorancia en este pueblo y pecan contra su Dios, indagaremos si hay en ellos este tropiezo, y subiremos y los debelaremos.
21Pero, si no hay iniquidad en su gente, pase de largo ahora mi señor, no sea que los escude su señor, y su Dios, y nos convertiremos en oprobio, delante de toda la tierra.»
22Y aconteció, al terminar Aquior de hablar estas palabras, que murmuró todo el pueblo que cercaba el pabellón y circunstaba, y dijeron los magnates de Holofernes, y todos los habitantes de la marina y de Moab, que se le despedazara;
23pues «no nos intimidaremos ante los hijos de Israel; pues he aquí un pueblo en que no hay fuerza, ni poder para batalla fuerte.
24Por esto ahora subiremos y serán en pábulo de todo tu ejército, soberano Holofernes.»