Isaías 16
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1Continuación Enviaré como reptiles sobre la tierra a. De Moab. ¿Acaso peña desierta es el monte de la hija de Sión? b. ¿Para que nos refugiéis allí? H.: 1. «Enviad los corderos del Señor de la tierra. Desde Selá, por el desierto, al monte de la hija de Sión, 2. Allí estarán como fugitiva ave, un ahuyentado nido, las hijas de Moab en los vados del Arnón». V.: 1. envía el cordero [Señor] dominador (o al dominador) de la tierra. .
2Pues serás, cual de volátil volado cría quitada; serás, hija de Moab; y tras esto, Arnón, mucho.
3Consulta; y haced amparo de lloro para ella siempre; en meridianas tinieblas huyen; se han espantado; no seas llevado c. Cautivo. .
4Habitarán contigo los fugitivos de Moab. Serán amparo para vosotros d. Anima el profeta a Moab a que se refugien en Sión. , a faz del perseguidor; pues han sido quitados tus aliados, y el príncipe ha perecido, el que conculcaba desde la tierra.
5Y se levantará, con misericordia, un trono; y se sentará sobre él, con verdad, en tabernáculo de David, uno que juzgue e investigue juicio, y apresure justicia.
6Hemos oído la altanería de Moab, altanero sobremanera; la altanería he ponderado. No así tu profecía; no así e. Sión, conocedor de la soberbia de Moab, repone que no obedecerá éste al profeta. .
7Ululará Moab; pues en la Moabítide todos ulularán; y de los habitantes de Déset cuidarás; y no te confundas.
8Las llanuras de Esebón llorarán; la vid de Sebamá. Los que devoráis las gentes; conculcad las vides de ella hasta Yaser; no os aferréis, no; vagad por el desierto; los enviados f. Los viñedos = gentes. Habla el profeta a las vides de Sebama, muy célebres por sus uvas y fertilidad; que no se detienen en ninguna parte, atraviesan el desierto, se escapan de todo cultivo y llegan al Mar Muerto. , abandonados han sido; pues pasaron hasta el mar.
9Por esto lloraré como el lloro de Yazer, a la vid de Sebamá. Tus árboles ha derribado Esebón y Elealé; porque sobre tu siega y tu vendimia hollaré, y todo caerá.
10Y quitada será alegría y alborozo de las viñas; y en tus viñas no se alegrarán, no, y no hollarán, no, vino en los lagares; pues cesaron.
11Por esto mi seno sobre Moab, como cítara, sonará; y mi interior, como muro, has renovado g. Agitando y revolviendo. .
12Y será, para que te confundas, lo que laboró Moab en las aras, y entrarás en las manuhechuras de ella, para orar; y no podrá, no, librarse.
13Esta, la palabra que habló el Señor sobre Moab, cuando habló.
14Y ahora digo: «en tres años, de años de jornalero h. Contados rigurosamente día a día, como cuenta el jornalero. , deshonrada será la gloria de Moab, con todas sus riquezas las muchas; y quedará poquísimo i. Poquísimos. , y no honrado».