Salmos 53
Biblia Nacar-Colunga ›1Al maestro del coro. A la flauta. Maskil. De David.
2Dice en su corazón el necio: “No hay Dios.” Se han corrompido, hicieron cosas abominables, no hay quien haga el bien.
3Se inclina Dios desde los cielos hacia los hijos de los hombres í para ver si hay algún cuerdo que busque a Dios.
4Todos se han descarriado y a una se han corrompido, no hay quien haga el bien; no hay ni uno solo."
5¿No saben todos los obradores de iniquidad que comen mi pueblo como comen el pan, que no invocan a Dios?
6Tiemblan de miedo donde no hay que temer, porque Dios esparcirá los huesos del que te asedia; y tú los cubrirás de ignominia, porque Dios los rechazó."