Salmos 26
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 26 (25) *26 Súplica individual. Ora en este salmo un hombre íntegro, cuya conciencia no lo acusa. No tiene nada que ver con los pecadores ni con el mal. Ama la casa de Dios. Se somete, sin embargo, al juicio divino, que es fuego purificador. . Plegaria del inocente perseguido (1) De David. Hazme justicia, Señor, que camino en la inocencia; | confiando en el Señor, no me he desviado.
2Escrútame, Señor, ponme a prueba, | sondea mis entrañas y mi corazón,
3porque tengo ante los ojos tu bondad, | y camino en tu verdad.
4No me siento con gente falsa, | no me junto con mentirosos;
5detesto las bandas de malhechores, | no tomo asiento con los impíos.
6Lavo en la inocencia mis manos, | y rodeo tu altar, Señor,
7proclamando tu alabanza, | enumerando tus maravillas.
8Señor, yo amo la belleza de tu casa, | el lugar donde reside tu gloria.
9No arrebates mi alma con los pecadores, | ni mi vida con los sanguinarios,
10que en su izquierda llevan infamias, | y su derecha está llena de sobornos.
11Yo, en cambio, camino en la integridad; | sálvame, ten misericordia de mí.
12Mi pie se mantiene en el camino llano; | en la asamblea bendeciré al Señor.