Salmos 2
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 2 *2 Salmo real que sirve como una introducción histórica al Salterio. De nada sirve que los vasallos conspiren y se rebelen contra el Señor y su Mesías. La filiación proclamada en el v. Sal 2:7 suena en el bautismo de Jesús ( Mat 3:12 par) y en su transfiguración ( Mat 17:5 par), como también en la proclamación de la resurrección ( Hch 13:33 ) o de su dignidad sacerdotal ( Hch 2:7 ; Hch 5:5 ). El Señor y su Mesías (1) ¿Por qué se amotinan las naciones, | y los pueblos planean un fracaso?
2Se alían los reyes de la tierra, | los príncipes conspiran | contra el Señor y contra su Mesías:
3«Rompamos sus coyundas, | sacudamos su yugo».
4El que habita en el cielo sonríe, | el Señor se burla de ellos.
5Luego les habla con ira, | los espanta con su cólera:
6«Yo mismo he establecido a mi Rey | en Sión, mi monte santo».
7Voy a proclamar el decreto del Señor; | él me ha dicho: «Tú eres mi hijo: | yo te he engendrado hoy.
8Pídemelo: | te daré en herencia las naciones; | en posesión, los confines de la tierra:
9los gobernarás con cetro de hierro, | los quebrarás como jarro de loza».
10Y ahora, reyes, sed sensatos; | escarmentad, los que regís la tierra:
11servid al Señor con temor,
12rendidle homenaje temblando; | aprended la enseñanza, | no sea que se irrite y vayáis a la ruina, | porque se inflama de pronto su ira. | ¡Dichosos los que se refugian en él!