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Salmos 119

Sagrada Biblia (CEE 2011)

1Salmo 119 (118) *119 Meditación sapiencial centrada en la ley. El autor recurre a todos los artificios del lenguaje para confesar su amor por esta ley, y emplea en ello distintos géneros literarios: meditaciones, súplicas, breves lamentaciones, declaraciones de confianza y de inocencia, acción de gracias, alabanza, etc. Elogio de la ley divina (1) (Álef) Dichoso el que, con vida intachable, | camina en la ley del Señor;

2dichoso el que, guardando sus preceptos, | lo busca de todo corazón;

3el que, sin cometer iniquidad, | anda por sus senderos.

4Tú promulgas tus mandatos | para que se observen exactamente.

5Ojalá esté firme mi camino, | para cumplir tus decretos;

6entonces no sentiré vergüenza | al mirar todos tus mandatos.

7Te alabaré con sincero corazón | cuando aprenda tus justos mandamientos.

8Quiero guardar tus decretos exactamente, | tú no me abandones.

9(Bet) ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? | Cumpliendo tus palabras.

10Te busco de todo corazón, | no consientas que me desvíe de tus mandamientos.

11En mi corazón escondo tus consignas, | así no pecaré contra ti.

12Bendito eres, Señor, | enséñame tus decretos.

13Mis labios van enumerando | todos los mandamientos de tu boca;

14mi alegría es el camino de tus preceptos, | más que todas las riquezas.

15Medito tus mandatos, | y me fijo en tus sendas;

16tus decretos son mi delicia, | no olvidaré tus palabras.

17(Guímel) Haz bien a tu siervo: viviré | y cumpliré tus palabras;

18ábreme los ojos, y contemplaré | las maravillas de tu ley;

19soy un forastero en la tierra: | no me ocultes tus promesas.

20Mi alma se consume, deseando | continuamente tus mandamientos;

21reprendes a los soberbios, | malditos los que se apartan de tus mandatos.

22Aleja de mí las afrentas y el desprecio, | porque observo tus preceptos;

23aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, | tu siervo medita tus decretos;

24tus preceptos son mi delicia, | tus enseñanzas son mis consejeros.

25(Dálet) Mi alma está pegada al polvo: | reanímame con tus palabras;

26te expliqué mi camino, y me escuchaste: | enséñame tus mandamientos;

27instrúyeme en el camino de tus mandatos, | y meditaré tus maravillas.

28Mi alma llora de tristeza, | consuélame con tus promesas;

29apártame del camino falso, | y dame la gracia de tu ley;

30escogí el camino verdadero, | deseé tus mandamientos.

31Me apegué a tus preceptos, | Señor, no me defraudes;

32correré por el camino de tus mandatos | cuando me ensanches el corazón.

33(He) Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos, | y lo seguiré puntualmente;

34enséñame a cumplir tu ley | y a guardarla de todo corazón;

35guíame por la senda de tus mandatos, | porque ella es mi gozo.

36Inclina mi corazón a tus preceptos, | y no al interés;

37aparta mis ojos de las vanidades, | dame vida con tu palabra;

38cumple a tu siervo la promesa | para que se mantenga tu temor.

39Aparta de mí la afrenta que temo, | porque tus mandamientos son amables;

40mira cómo ansío tus mandatos: | dame vida con tu justicia.

41(Vau) Señor, que me alcance tu favor, | tu salvación según tu promesa:

42así responderé a los que me injurian, | que confío en tu palabra;

43no quites de mi boca las palabras sinceras, | porque yo espero en tus mandamientos.

44Cumpliré sin cesar tu ley, | por siempre jamás;

45andaré por un camino ancho, | buscando tus mandatos;

46comentaré tus preceptos ante los reyes, | y no me avergonzaré.

47Serán mi delicia tus mandatos, | que tanto amo;

48levantaré mis manos hacia tus decretos, que tanto amo, | y recitaré tus mandatos.

49(Zain) Recuerda la palabra que diste a tu siervo, | de la que hiciste mi esperanza;

50este es mi consuelo en la aflicción: | que tu promesa me da vida;

51los insolentes me insultan sin parar, | pero yo no me aparto de tu ley.

52Recordando tus antiguos mandamientos, | Señor, quedé consolado;

53sentí indignación ante los malvados, | que abandonan tu ley;

54tus decretos eran mi canción | en tierra extranjera.

55De noche pronuncio tu nombre, | Señor, y, velando, tu ley;

56esto es lo que a mí me toca: | guardar tus decretos.

57(Jet) Mi porción es el Señor; | he resuelto guardar tus palabras;

58de todo corazón busco tu favor: | ten piedad de mí, según tu promesa;

59he examinado mi camino, | para enderezar mis pies a tus preceptos.

60Con diligencia, sin tardanza, | observo tus mandatos;

61los lazos de los malvados me envuelven, | pero no olvido tu ley;

62a media noche me levanto para darte gracias | por tus justos mandamientos.

63Soy amigo de los que te temen, | y guardan tus mandatos;

64Señor, de tu bondad está llena la tierra; | enséñame tus decretos.

65(Tet) Has dado bienes a tu siervo, | Señor, con tus palabras;

66enséñame la bondad, la prudencia y el conocimiento, | porque me fío de tus mandatos;

67antes de sufrir, yo andaba extraviado, | pero ahora me ajusto a tu promesa.

68Tú eres bueno y haces el bien; | instrúyeme en tus decretos;

69los insolentes urden engaños contra mí, | pero yo custodio tus mandatos de todo corazón;

70tienen el corazón espeso como grasa, | pero mi delicia es tu ley.

71Me estuvo bien el sufrir, | así aprendí tus decretos;

72más estimo yo la ley de tu boca | que miles de monedas de oro y plata.

73(Yod) Tus manos me hicieron y me formaron: | instrúyeme para que aprenda tus mandatos;

74los que te temen verán con alegría | que he esperado en tu palabra;

75reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, | que con razón me hiciste sufrir.

76Que tu bondad me consuele, | según la promesa hecha a tu siervo;

77cuando me alcance tu compasión, viviré, | y tu ley será mi delicia;

78que se avergüencen los insolentes | del daño que me hacen; | yo meditaré tus mandatos.

79Vuelvan a mí los que te temen | y hacen caso de tus preceptos;

80sea mi corazón perfecto en tus decretos, | así no quedaré avergonzado.

81(Kaf) Me consumo ansiando tu salvación, | y espero en tu palabra;

82mis ojos se consumen ansiando tus promesas, | mientras digo: «¿Cuándo me consolarás?».

83Estoy como un odre puesto al humo, | pero no olvido tus decretos.

84¿Cuántos serán los días de tu siervo? | ¿Cuándo harás justicia de mis perseguidores?

85Me han cavado fosas los insolentes, | ignorando tu ley;

86todos tus mandatos son verdaderos, | sin razón me persiguen, protégeme.

87Casi dieron conmigo en la tumba, | pero yo no abandoné tus mandatos;

88por tu bondad dame vida, | para que observe los preceptos de tu boca.

89(Lámed) Tu palabra, Señor, es eterna, | más estable que el cielo;

90tu fidelidad, de generación en generación; | fundaste la tierra y permanece;

91por tu mandamiento subsisten hasta hoy, | porque todo está a tu servicio.

92Si tu ley no fuera mi delicia, | ya habría perecido en mi desgracia;

93jamás olvidaré tus mandatos, | pues con ellos me diste vida;

94soy tuyo, sálvame, | que yo consulto tus mandatos.

95Los malvados me esperaban para perderme, | pero yo meditaba tus preceptos;

96he visto el límite de todo lo perfecto: | tu mandato se dilata sin término.

97(Mem) ¡Cuánto amo tu ley!: | todo el día la estoy meditando;

98tu mandato me hace más sabio | que mis enemigos, | siempre me acompaña;

99soy más docto que todos mis maestros, | porque medito tus preceptos.

100Soy más sagaz que los ancianos, | porque cumplo tus mandatos;

101aparto mi pie de toda senda mala, | para guardar tu palabra;

102no me aparto de tus mandamientos, | porque tú me has instruido.

103¡Qué dulce al paladar tu promesa: | más que miel en la boca!

104Considero tus mandatos, | y odio el camino de la mentira.

105(Nun) Lámpara es tu palabra para mis pasos, | luz en mi sendero;

106lo juro y lo cumpliré: | guardaré tus justos mandamientos;

107¡estoy tan afligido! | Señor, dame vida según tu promesa.

108Acepta, Señor, los votos que pronuncio, | enséñame tus mandatos;

109mi vida está siempre en peligro, | pero no olvido tu ley;

110los malvados me tendieron un lazo, | pero no me desvié de tus mandatos.

111Tus preceptos son mi herencia perpetua, | la alegría de mi corazón;

112inclino mi corazón a cumplir tus decretos, | siempre y cabalmente.

113(Sámek) Detesto a los inconstantes | y amo tu ley;

114tú eres mi refugio y mi escudo, | yo espero en tu palabra;

115apartaos de mí los perversos, | y cumpliré los mandatos de mi Dios.

116Sostenme con tu promesa, y viviré, | que no quede frustrada mi esperanza;

117dame apoyo, y estaré a salvo, | me fijaré en tus decretos sin cesar;

118desprecias a los que se desvían de tus decretos, | sus proyectos son engaño.

119Tienes por escoria a los malvados, | por eso amo tus preceptos;

120mi carne se estremece con tu temor, | y me estremecen tus juicios.

121(Ayin) Practico la justicia y el derecho, | no me entregues a mis opresores;

122da fianza en favor de tu siervo, | que no me opriman los insolentes;

123mis ojos se consumen aguardando | tu salvación y tu promesa de justicia.

124Trata con misericordia a tu siervo, | enséñame tus decretos;

125yo soy tu siervo: dame inteligencia, | y conoceré tus preceptos;

126es hora de que actúes, Señor: | han quebrantado tu ley.

127Yo amo tus mandatos | más que el oro purísimo;

128por eso aprecio tus decretos | y detesto el camino de la mentira.

129(Pe) Tus preceptos son admirables, | por eso los guarda mi alma;

130la explicación de tus palabras ilumina, | da inteligencia a los ignorantes;

131abro la boca y respiro, | ansiando tus mandamientos.

132Vuélvete a mí y ten misericordia, | como es tu norma con los que aman tu nombre;

133asegura mis pasos con tu promesa, | que ninguna maldad me domine;

134líbrame de la opresión de los hombres, | y guardaré tus mandatos.

135Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, | enséñame tus decretos;

136arroyos de lágrimas bajan de mis ojos | por los que no cumplen tu ley.

137(Sade) Señor, tú eres justo, | tus mandamientos son rectos;

138has decretado preceptos justos | sumamente estables;

139me consume el celo, | porque mis enemigos olvidan tus palabras.

140Tu promesa es acrisolada, | y tu siervo la ama;

141soy pequeño y despreciable, | pero no olvido tus mandatos;

142tu justicia es justicia eterna, | tu ley es verdadera.

143Me asaltan angustias y aprietos, | tus mandatos son mi delicia;

144la justicia de tus preceptos es eterna; | dame inteligencia, y tendré vida.

145(Qof) Te invoco de todo corazón: | respóndeme, Señor, | y guardaré tus decretos;

146a ti grito: sálvame, | y cumpliré tus preceptos;

147me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, | esperando tus palabras.

148Mis ojos se adelantan a las vigilias, | meditando tu promesa;

149escucha mi voz por tu misericordia, Señor, | con tus mandamientos dame vida;

150ya se acercan mis inicuos perseguidores, | están lejos de tu ley.

151Tú, Señor, estás cerca, | y todos tus mandatos son estables;

152hace tiempo comprendí que tus preceptos | los fundaste para siempre.

153(Res) Mira mi abatimiento y líbrame, | porque no olvido tu ley;

154defiende mi causa y rescátame, | con tu promesa dame vida;

155la salvación está lejos de los malvados | que no buscan tus decretos.

156Grande es tu ternura, Señor, | con tus mandamientos dame vida;

157muchos son los enemigos que me persiguen, | pero yo no me aparto de tus preceptos;

158viendo a los renegados, sentía asco, | porque no guardan tus palabras.

159Mira cómo amo tus mandatos, | Señor; por tu misericordia dame vida;

160el compendio de tu palabra es la verdad, | y tus justos juicios son eternos.

161(Sin) Los nobles me perseguían sin motivo, | pero mi corazón respetaba tus palabras;

162yo me alegraba con tu promesa, | como el que encuentra un rico botín;

163detesto y aborrezco la mentira, | y amo tu ley.

164Siete veces al día te alabo | por tus justos mandamientos;

165mucha paz tienen los que aman tu ley, | y nada los hace tropezar;

166aguardo tu salvación, Señor, | y cumplo tus mandatos.

167Mi alma guarda tus preceptos | y los ama intensamente;

168guardo tus preceptos y tus mandatos, | y tú tienes presentes mis caminos.

169(Tau) Que llegue mi clamor a tu presencia, | Señor, con tus palabras dame inteligencia;

170que mi súplica entre en tu presencia, | líbrame según tu promesa;

171de mis labios brota la alabanza, | porque me enseñaste tus decretos.

172Mi lengua canta tu promesa, | porque todos tus preceptos son justos;

173que tu mano me auxilie, | ya que prefiero tus mandatos;

174ansío tu salvación, Señor; | tu ley es mi delicia.

175Que mi alma viva para alabarte, | que tus mandamientos me auxilien;

176me extravié como oveja perdida: | busca a tu siervo, que no olvida tus preceptos.

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