Proverbios 28
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1El malvado huye sin que lo persigan, | el honrado está seguro como un león.
2Un país en desorden tiene muchos jefes, | un hombre prudente y sabio mantiene el orden.
3Gobernante que explota a los débiles | es tormenta que se lleva la cosecha.
4Los que abandonan la ley aplauden al malvado, | los que la cumplen se indignan contra él.
5Los malvados no entienden de justicia, | quien consulta al Señor lo entiende todo.
6Más vale pobre de conducta honrada | que rico con malas intenciones.
7El hijo inteligente observa la ley, | pero el amigo de libertinos deshonra a su padre.
8Quien aumenta su riqueza prestando a usura | la acumula para quien se apiada del pobre *28:8 La usura fue frecuentemente condenada en Israel ( Éxo 22:24 ; Lev 25:36 ; Deu 23:20 ), pues atentaba contra los miembros más pobres de la comunidad y, por tanto, contra el orden establecido por Dios, que acabará poniendo las cosas en su sitio. .
9Si uno cierra su oído a la ley, | resulta detestable su oración.
10Quien desvía a los rectos por el mal camino | acabará cayendo en su propia trampa.
11El rico se las da de sabio, | pero el pobre que es sagaz lo pone al descubierto.
12Si triunfa el honrado se celebran fiestas; | si se impone el malvado, todos se esconden.
13El que oculta sus faltas no prosperará; | el que las confiesa y cambia será compadecido.
14Dichoso el que se mantiene alerta, | el terco caerá en la desgracia.
15León rugiente y oso hambriento, | el gobernante que explota a los pobres.
16Gobernante imprudente multiplica la opresión, | quien odia la avaricia vivirá muchos años.
17Hombre perseguido por delito de sangre | corre a la tumba, ¡que nadie lo detenga!
18Quien camina rectamente se salvará, | el camino sinuoso conduce al fracaso.
19Quien cultiva su tierra se hartará de pan, | quien persigue quimeras se hartará de miseria.
20El hombre leal abundará en bendiciones, | quien corre por enriquecerse no quedará impune.
21No es bueno ser parcial con la gente, | por un trozo de pan delinque el hombre.
22El avaro corre por enriquecerse, | sin saber que le espera la miseria.
23Es más estimado el que corrige | que el hombre de lengua aduladora.
24El que roba a sus padres y dice: «No es pecado», | es un cómplice de bandoleros.
25El codicioso provoca pleitos, | quien confía en el Señor prosperará.
26Quien se fía de sí mismo es un necio, | quien obra con sensatez se salvará.
27Quien da al pobre no pasará necesidad, | quien no lo ayuda será maldecido.
28Se imponen los malvados y todos se esconden; | cuando desaparecen, aumentan los honrados.