Proverbios 24
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1No tengas envidia del malvado | ni trates de buscar su compañía,
2pues su mente trama violencia | y sus labios profieren maldades.
3Una casa se edifica con sabiduría, | se consolida usando inteligencia;
4con el saber se llenan las estancias | de objetos preciosos, deseables.
5Más vale sabio que fuerte, | hombre experto que forzudo.
6Con estrategia se gana la guerra, | el triunfo es fruto del consejo.
7La sabiduría supera al necio, | en público no abre la boca.
8Al hombre que trama maldades | la gente lo llama intrigante;
9el necio intriga para pecar, | la gente detesta al insolente.
10Si flaqueas cuando llega la desgracia | es que tu valor es limitado.
11Libra a los condenados a muerte, | atiende a los que van a morir.
12Aunque digas: «No me daba cuenta», | el que pesa los corazones lo sabe, | el que vigila tu vida se entera: | pagará a cada cual por sus obras.
13Come miel, hijo mío, que es buena, | el panal es dulce al paladar:
14así es la sabiduría para tu vida; | si la encuentras, tendrás porvenir, | tu esperanza no fracasará.
15No aceches el hogar del justo, | no intentes derribar su morada,
16pues cae siete veces y se levanta, | pero el malvado se hunde en la desgracia.
17Si cae tu enemigo, no te alegres; | si tropieza, no lo celebres,
18no sea que al Señor no le agrade | y retire de él su castigo.
19No pierdas la paz por el perverso | ni tengas envidia del malvado,
20pues no hay porvenir para el perverso, | la lámpara del malvado se extingue.
21Teme, hijo mío, al Señor y al rey, | no te enemistes con ninguno de los dos,
22pues su castigo suele llegar sin avisar, | ¿y quién conoce el alcance de su ira?
23Otras sentencias de los sabios: No está bien ser parcial al juzgar.
24Quien declara inocente al culpable | recibe la maldición de los pueblos, | recibe el desprecio de las naciones;
25pero los que reprenden al culpable serán alabados | y sobre ellos caen las bendiciones.
26Respuesta con tino | es beso en los labios.
27Arregla tus negocios en la calle, | ordena las faenas del campo, | y luego construyes tu casa.
28No declares sin motivo contra el prójimo | ni engañes a nadie con tus labios.
29No digas: «Le haré lo que me hizo, | le pagaré con la misma moneda».
30Pasé junto al campo del holgazán, | crucé por la viña del insensato:
31todo lo tapaban los espinos, | la maleza cubría su extensión; | la cerca de piedra, por el suelo.
32Al verlo me puse a pensar; | al mirarlo saqué esta lección:
33duermes a ratos o cabeceas, | cruzas los brazos y a descansar,
34y te llega la miseria del vagabundo, | te sobreviene la pobreza del mendigo.