Proverbios 10
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*10:1-22:16 Nos encontramos aquí en otro mundo literario. Si en los caps. Pro 1:1-33 ; Pro 2:1-22 ; Pro 3:1-35 ; Pro 4:1-27 ; Pro 5:1-23 ; Pro 6:1-35 ; Pro 7:1-27 ; Pro 8:1-36 ; Pro 9:1-18 predominan el discurso y la instrucción, esta parte del libro está hecha de proverbios aislados. En ocasiones pueden aparecer, a lo sumo, racimos de sentencias con variaciones sobre un mismo tema. Hijo sensato, alegría de su padre; | hijo necio, tristeza de su madre.
2Tesoros injustos de nada sirven, | mas la justicia libra de la muerte.
3El Señor no deja que el justo pase hambre, | pero rechaza la codicia del malvado.
4Manos perezosas generan pobreza; | brazos diligentes, riqueza.
5Hombre prudente recoge en verano, | quien duerme durante la cosecha se abochorna.
6La cabeza del honrado atrae bendiciones, | la boca del malvado encubre violencia.
7El recuerdo del justo es bendito, | el nombre del malvado se extingue.
8El hombre juicioso acepta el mandato, | el que habla necedades se pierde.
9Hombre sincero camina seguro, | hombre retorcido queda al descubierto.
10Guiñar el ojo acarrea pesares, | reprender con franqueza es buen remedio.
11Manantial de vida es la boca del justo, | pero la boca del malvado encubre violencia.
12El odio provoca reyertas, | el amor disimula las ofensas.
13En labios prudentes hay sabiduría, | la espalda del necio se mide con la vara.
14El sabio atesora saber, | la boca del necio es ruina inminente.
15La fortuna del rico es su baluarte, | la miseria es la ruina del pobre.
16El salario del honrado es la vida; | la ganancia del malvado, el fracaso.
17Quien se deja instruir se encamina a la vida, | quien rechaza la reprensión se extravía.
18Labios embusteros encubren el odio, | quien difunde calumnias es un insensato.
19Quien mucho habla no escapa al pecado, | quien refrena los labios se llama sensato.
20Plata de ley la boca del honrado, | mente perversa no sirve de nada.
21Labios honrados apacientan a muchos, | la falta de juicio mata a los necios.
22La bendición del Señor enriquece, | junto a ella el esfuerzo no es nada.
23El necio se divierte haciendo trampas; | el hombre prudente, con la sabiduría.
24Al malvado le sucede lo que teme, | al honrado se le da lo que desea.
25La tempestad arrebata al malvado, | el honrado está firme para siempre.
26Vinagre a los dientes, humo a los ojos: | el holgazán que recibe un encargo.
27Quien teme al Señor prolonga la vida, | los años del malvado se acortan.
28La esperanza sonríe a los honrados, | la ilusión del malvado fracasa.
29El Señor es refugio del honrado, | y acarrea la ruina al malhechor.
30El honrado jamás vacilará, | el malvado no habitará la tierra.
31De boca honrada brota sabiduría, | la lengua tramposa será cercenada.
32Labios honrados destilan agrado, | de la boca del malvado brota el engaño.