Miqueas 3
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*3 Los acusados son los distintos grupos dirigentes de la sociedad. A cada uno se le imputa haber pervertido su oficio, y siempre por dinero. Las sentencias se sitúan también en el campo de acción de cada uno de ellos y culminan en el anuncio de la destrucción del templo, morada del Señor, razón de ser de Judá. Y yo digo: | ¡Escuchad, líderes de Jacob, | jefes de la casa de Israel! | ¿No es cosa vuestra conocer el derecho?
2Pero odiáis el bien y os gusta el mal. | Les arrancáis la piel | y hasta raéis los huesos;
3os coméis al resto de mi pueblo, | lo despojáis de su piel, | le machacáis los huesos, | lo ponéis en trozos en la olla, | como carne en caldereta.
4Cuando llamen y griten, | no les escuchará el Señor; | entonces se esconderá de ellos, | a causa de sus crímenes.
5Esto dice el Señor | contra los profetas que extravían a mi pueblo: | «¿Tienen algo entre los dientes?, | gritan paz; | a quien no les pone algo en la boca, | les declaran la guerra».
6Por eso, | en vez de visión tendrán noche, | en vez de presagio, oscuridad; | se pondrá el sol para los profetas, | se les oscurecerá el día.
7Se avergonzarán los videntes, | los adivinos quedarán en ridículo, | se taparán la cara todos ellos, | pues Dios no les responde.
8Pero yo estoy lleno de fuerza | —por el espíritu de Dios—, | de derecho y coraje, | para anunciar a Jacob su culpa, | a Israel su pecado.
9Escuchad esto, | líderes de la casa de Jacob, | jefes de la casa de Israel, | que aborrecéis el derecho, | y pervertís lo justo.
10Construís Sión con sangre, | Jerusalén a base de crímenes.
11Sus jefes se dejan sobornar, | sus sacerdotes enseñan a sueldo, | sus profetas adivinan por dinero, | se apoyan en el Señor y dicen: | «¿No está el Señor con nosotros? | ¡No puede caernos encima la desgracia!».
12Por eso, por vuestra culpa, | Sión será un campo labrado, | Jerusalén, un montón de ruinas, | y la colina donde se alza el templo, | un cerro cubierto de maleza.