Job 9
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Respondió Job *9:1-24 Job recurre a la teología de la creación ( Job 9:5-13 ), pero no para alabar a Dios, sino para poner de manifiesto su poder arbitrario y su prepotencia ( Job 9:16-24 ). :
2«Sé muy bien que es así: | que el mortal no es justo ante Dios.
3Si quiere pleitear con él, | de mil razones no le rebatirá ni una.
4Él es sabio y poderoso, | ¿quién le resiste y queda ileso?
5Desplaza montañas sin que se note, | cuando las vuelca con su cólera.
6Estremece la tierra en sus cimientos, | hace retemblar sus pilares;
7manda al sol que no brille | y guarda bajo sello las estrellas.
8Él solo despliega los cielos | y camina sobre el dorso del Mar.
9Creó la Osa y Orión, | las Pléyades y las Cámaras del Sur.
10Hace prodigios insondables, | maravillas innumerables.
11Si cruza junto a mí, no lo veo; | me roza, al pasar, y no lo siento;
12si en algo hace presa, ¿quién se lo impedirá?, | ¿quién le reclamará: “Qué estás haciendo”?
13Dios no renuncia a su cólera, | a ella se someten los aliados de Rahab.
14Cuánto menos podré yo replicarle | o escoger argumentos contra él.
15Aunque tuviera yo razón, no respondería, | tendría que suplicar a mi adversario;
16aunque lo citara y me respondiera, | no creo que me hiciera caso.
17Capaz de aplastarme por una bagatela, | multiplica sin motivo mis heridas,
18no me deja ni tomar resuello, | me tiene saciado de amargura.
19Si se trata de fuerza, ahí está su poder; | si es cuestión de justicia, ¿quién lo emplazará?
20Aun teniendo razón, mi boca me condenaría; | aun siendo inocente, demostraría mi culpa.
21¿Soy inocente? Ni lo sé. | Desprecio mi existencia.
22Pero es lo mismo. Solo digo una cosa: | él destruye igual al inocente que al culpable.
23Si irrumpiera una peste mortífera, | se burlaría del dolor del inocente.
24Si un tirano se apodera de un país, | él tapa los ojos de los magistrados. | ¿Quién lo hace sino él?
25Mis días son más raudos que un correo, | escapan sin que pueda ver la dicha;
26se deslizan como balsas de junco, | como el águila al caer sobre la presa.
27Si me digo: “Olvidaré la tristeza, | que la alegría mude mi semblante”,
28tengo miedo de lo que voy a sufrir, | pues sé que no me crees inocente.
29Y si resulta que soy culpable, | ¿para qué luchar en vano?
30Aunque me lavase con jabón | y frotara mis manos con lejía,
31tú me hundirías en el lodo | hasta que mi ropa me asqueara.
32No es un hombre como yo para decirle: | “Vayamos juntos a juicio”.
33Si al menos hubiera un mediador, | que pusiera su mano entre los dos,
34que retirara su vara de mi espalda | para librarme del terror que me atenaza,
35entonces hablaría sin temerle, | pues creo que no soy culpable *9:35 Este deseo de llevar al Señor a juicio, que aquí se perfila como una mera posibilidad, se irá afianzando a lo largo del diálogo. .