Job 6
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Job respondió así:
2«Si pudiera pesarse mi amargura | junto con mi desgracia en la balanza,
3le ganarían a la arena del mar, | por eso mis palabras desatinan.
4Llevo clavadas conmigo | las flechas del Todopoderoso, | mi espíritu absorbe su veneno, | los terrores de Dios me rodean *6:4 Imágenes del sufrimiento que está padeciendo, del que hace responsable a Dios. .
5¿Rebuzna el onagro ante la hierba?, | ¿muge el buey ante el forraje?,
6¿come alguien lo insípido sin sal | o saca gusto al jugo de malva?
7Lo que mi paladar se negaba a probar | es ahora mi alimento repugnante.
8Ojalá se cumpliese mi ruego | y Dios accediese a mi esperanza:
9que Dios se decida a triturarme | y con su mano arranque mi trama.
10Me serviría al menos de consuelo, | aun retorcido de dolor me alegraría: | por no haber renegado de las palabras del Santo.
11¿Qué fuerzas me quedan para esperar?, | ¿qué fin me anima a seguir con mi afán?
12¿Tengo acaso la fuerza de las rocas?, | ¿tengo acaso un cuerpo de bronce?
13Ya no encuentro a nadie que me ayude, | la esperanza de un auxilio se ha esfumado.
14Quien niega la misericordia al amigo | rechaza el temor del Todopoderoso;
15pero mis hermanos me traicionan como un torrente, | como una rambla cuando cesa la avenida:
16con el hielo fundido bajan turbios, | crecidos con la nieve derretida;
17pero pasa la avenida y se secan, | con el calor se reseca su cauce;
18las huellas de su curso se dispersan, | desaparecen al entrar en el desierto.
19Los divisan las caravanas de Temá, | con ellos cuentan los convoyes de Saba,
20mas su esperanza acaba en decepción, | al llegar se sienten defraudados.
21También vosotros sois nada, | veis un desastre y tembláis.
22¿Acaso os he dicho: “Dadme algo”? | ¿Me he aprovechado de vuestros bienes
23para que me libraseis del adversario | o bien me rescataseis de los bandidos?
24Explicadme las cosas y callaré, | aclaradme en qué me he equivocado;
25los argumentos ajustados persuaden, | pero ¿qué demuestran vuestras razones?
26¡Pensáis que un discurso zanja una cuestión | y que solo es viento lo que dice un desesperado!
27Seríais capaces de arrojaros sobre un huérfano, | incluso de poner precio a un amigo.
28¿Queréis ahora mirarme?; | juro no mentiros a la cara.
29Volved, y que no haya iniquidad; | volved, que sigue intacta mi honradez.
30¿Creéis que hay malicia en mi lengua, | que mi paladar no distingue la falsedad?