Job 30
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Ahora, en cambio, se burlan de mí | muchachos más jóvenes que yo, | a cuyos padres no habría permitido | estar entre los perros de mi rebaño.
2La fuerza de sus brazos no les servía, | carentes como estaban de vigor.
3Consumidos por el hambre y la miseria, | andaban royendo por la estepa, | de noche, en desolada soledad.
4Recogían armuelle entre las matas, | se alimentaban de raíces de retama.
5Expulsados de la vida en sociedad, | ahuyentados lo mismo que ladrones,
6vivían en taludes de barrancas, | en grutas y grietas de la roca.
7Lanzaban aullidos en la maleza, | apretujados debajo de espinos,
8¡gente canalla y sin nombre, | arrojada a golpes del país!
9Pero ahora me sacan coplas, | soy el tema de sus burlas;
10me aborrecen, me abandonan | y aun me escupen cuando paso.
11Dios me ha debilitado y afligido, | por eso me humillan sin reparo.
12A mi derecha se alza gente canalla | que hace que mis pasos vacilen, | que prepara la forma de exterminarme.
13Deshacen mi sendero, | trabajan en mi ruina, | nadie los detiene.
14Irrumpen por una amplia brecha; | erguido pido auxilio en la asamblea.
15Se desatan contra mí los terrores, | se llevan como aire mi dignidad, | como nube se esfuma mi prestigio.
16Entretanto mi vida se diluye: | me atenazan días de aflicción,
17la noche me taladra los huesos, | pues no duerme el dolor que me roe.
18Me agarra violento por la ropa, | me ahoga con el cuello de la túnica,
19me arroja por tierra, en el fango, | confundido con el barro y la ceniza.
20Te pido auxilio, y no respondes; | me presento ante ti, y no lo adviertes.
21Te has convertido en mi verdugo | y me atacas con tu brazo musculoso.
22Me levantas a lomos del viento, | sacudido a merced del huracán.
23Ya sé que me devuelves a la muerte, | donde todos los vivos se dan cita.
24¿No tendí yo la mano al afligido | que me pedía ayuda en la desgracia?
25¿No lloré por el que vive en la penuria?, | ¿no mostré compasión por el pobre?
26Esperaba la dicha, me vino el fracaso; | anhelaba la luz, llegó la oscuridad.
27Me hierven las entrañas sin cesar, | enfrentado a días de aflicción.
28Mi vida es sombría, sin sol; | pido auxilio, de pie, en la asamblea.
29Me he vuelto hermano de chacales, | comparto la amistad con avestruces.
30Mi piel ha quedado ennegrecida, | mis huesos arden por la fiebre.
31Mi lira está afinada para el duelo, | mi flauta acompaña a plañideros.