Job 14
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1El hombre, nacido de mujer, | corto de días y harto de inquietudes,
2como flor se abre y se marchita, | huye como la sombra sin parar.
3¿Y en uno así clavas los ojos | y lo llevas a juicio contigo?
4¿Quién sacará lo puro de lo impuro? | ¡Nadie!
5Si sus días están determinados | y sabes el número de sus meses; | si le has puesto un límite infranqueable,
6aparta de él tu vista y que descanse, | hasta que acabe sus días de jornalero *14:6 Si el hombre fuera inmortal, podría tener sentido la agobiante vigilancia de Dios sobre él, en previsión de una falta que lo condenase a muerte. Pero si tiene sus días contados y plagados de calamidades, ¿qué sentido tiene esa actitud del Señor?. .
7Un árbol tiene la esperanza | de retoñar, aunque sea talado, | de que no fallarán sus renuevos.
8Aunque envejezcan sus raíces en la tierra | y su tocón agonice en el polvo,
9cuando siente el agua reverdece | y echa brotes como una planta joven.
10Pero el hombre, al morir, desaparece; | cuando expira el mortal, ¿dónde está?
11Como agua que se evapora en un lago, | como río que se seca y aridece,
12el hombre se acuesta y no se levanta; | se acabarán los cielos y no despertará, | nadie lo espabilará de su sueño.
13¡Ojalá me escondieras en el Abismo, | me ocultaras hasta que pasase tu cólera | y fijaras una fecha para acordarte de mí!
14Si un hombre muere, ¿puede revivir? | ¡Esperaría todo el tiempo de mi milicia, | hasta ver si llegaba mi relevo!
15Tú llamarías y yo respondería, | añorarías la obra de tus manos.
16Contarías sin duda mis pasos, | pero no vigilarías mis errores;
17cerrarías mis delitos en un saco, | cubrirías con cal mis culpas.
18Como monte que se hunde y se erosiona, | como riscos desplazados de su sitio,
19como agua que desgasta las rocas | y avenida que arrastra la tierra, | así destruyes la esperanza del hombre.
20Lo destrozas para siempre y se va, | lo desfiguras y lo haces desaparecer.
21Si medran sus hijos, él no lo sabe; | si se hunden en la miseria, él no se entera.
22Solo siente su propio dolor, | se lamenta solo por su vida».