Isaías 60
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1¡Levántate y resplandece, | porque llega tu luz *60 En los v. Isa 60:1-3 ; Isa 60:19-22 dominan los términos relativos a la luz, motivo central del poema (luz, iluminar, resplandor, amanecer y aurora, sol y luna), a los cuales se contraponen noche, oscuridad y tinieblas. El Señor y su gloria son la luz perpetua de Jerusalén, que se levanta de las tinieblas (véase Isa 9:1 ) y se extiende a todas las naciones y a sus leyes. ; | la gloria del Señor amanece sobre ti!
2Las tinieblas cubren la tierra, | la oscuridad los pueblos, | pero sobre ti amanecerá el Señor | y su gloria se verá sobre ti.
3Caminarán los pueblos a tu luz, | los reyes al resplandor de tu aurora.
4Levanta la vista en torno, mira: | todos esos se han reunido, vienen hacia ti; | llegan tus hijos desde lejos, | a tus hijas las traen en brazos.
5Entonces lo verás y estarás radiante; | tu corazón se asombrará, se ensanchará, | porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti, | y a ti llegan las riquezas de los pueblos.
6Te cubrirá una multitud de camellos, | dromedarios de Madián y de Efá. | Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso, | y proclaman las alabanzas del Señor.
7Reunirán para ti los rebaños de Cadar; | los carneros de Nebayot te servirán para el sacrificio; | subirán a mi altar como ofrenda agradable, | y llenaré de esplendor la casa de mi gloria.
8¿Quiénes son esos que vuelan como nubes | y como palomas a sus palomares?
9Son navíos de las costas que esperan, | en cabeza las naves de Tarsis, | para traer a tus hijos de lejos, | con su plata y su oro, | en homenaje al Señor, tu Dios, | al Santo de Israel, que te colma de esplendor.
10Extranjeros reconstruirán tus murallas | y sus reyes te servirán; | si te castigué en mi cólera, | en mi benevolencia tengo compasión de ti.
11Tendrán tus puertas siempre abiertas, | ni de día ni de noche se cerrarán, | para que traigan a ti la riqueza de los pueblos, | guiados por sus reyes.
12La nación y el reino que no te sirvan perecerán, | esos pueblos serán devastados.
13Vendrá a ti el orgullo del Líbano, | el ciprés, el olmo y el abeto, | para embellecer mi santuario y ennoblecer mi estrado.
14Los hijos de tus opresores vendrán a ti humillados, | se postrarán a tus pies los que te despreciaban, | y te llamarán «Ciudad del Señor», | «Sión del Santo de Israel».
15Aunque abandonada, aborrecida y solitaria, | haré de ti el orgullo de los siglos, | la delicia de las generaciones.
16Mamarás la leche de los pueblos, | mamarás al pecho de los reyes; | y sabrás que yo soy el Señor, tu salvador, | que tu libertador es el Fuerte de Jacob.
17En lugar de bronce, te traeré oro, | en vez de hierro, plata; | en vez de madera, bronce, | y en vez de piedra, hierro; | te daré la paz por magistrado | y como gobernante la justicia.
18No se oirá hablar de violencias en tu tierra, | de ruina o destrucción en tus fronteras; | tu muralla se llamará «Salvación», | y tus puertas, «Alabanza».
19Ya no será el sol tu luz de día, | ni te alumbrará la claridad de la luna, | será el Señor tu luz perpetua | y tu Dios tu esplendor.
20Tu sol ya no se pondrá, ni menguará tu luna, | porque el Señor será tu luz perpetua: | se cumplirán los días de tu luto.
21En tu pueblo todos serán justos, | por siempre poseerán la tierra: | es el brote que yo he plantado, | la obra de mis manos, para mi gloria.
22El más pequeño crecerá hasta un millar, | y el más modesto se hará un pueblo poderoso. | Yo soy el Señor: a su debido tiempo apresuro los plazos.