Isaías 22
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*22:1-14 El texto refleja la crisis del año 701, cuando Senaquerib, rey de Asiria, renunció a apoderarse de Jerusalén, pero redujo el reino de Judá a la capital, ocupando el resto del país. Oráculo sobre el valle de la Visión. ¿Qué te ocurre, que te subes | en masa a las terrazas,
2ciudad ruidosa y turbulenta, villa alegre? | Tus muertos no fueron traspasados por la espada, | no cayeron en combate.
3Tus jefes desertaron en bloque, | sin disparar el arco cayeron prisioneros. | A cuantos encontraron, a todos juntos, los hicieron prisioneros, | aunque hubieran huido lejos.
4Por eso digo: «Apartaos de mí, | lloraré amargamente; | no pretendáis consolarme | por la devastación de mi pueblo».
5Porque es un día de turbación, | abatimiento y desconcierto, | que envía el Señor, Dios del universo. | En el valle de la Visión | socavan las murallas, | y el griterío se eleva hacia los montes.
6Elán lleva la aljaba, Siria los carros con los caballeros, | Quir desnuda el escudo.
7Tus valles escogidos | están cubiertos de carros, | los caballeros toman posiciones delante de tus puertas.
8Judá ha quedado al descubierto. | Aquel día, visteis | las armas de la Casa del Bosque;
9se habían multiplicado | las brechas de la ciudad de David; | reunisteis el agua en el depósito de abajo
10y, después de contar las casas de Jerusalén, | demolisteis algunas para reforzar la muralla.
11Hicisteis entre los dos muros un depósito | para el agua de la antigua alberca, | pero no os fijabais en quien todo lo hace, | ni mirabais al que lo ha planeado hace tiempo.
12El Señor, Dios del universo os convocaba aquel día | a llorar y a lamentaros, | a raparos y a ceñir el sayal;
13en cambio, todo es fiesta y alegría, | matar vacas y degollar corderos, | comer carne y beber vino: | «Comamos y bebamos que mañana moriremos».
14Me lo ha revelado al oído el Señor del universo: | «No se expiará este pecado hasta que muráis» | —lo ha dicho el Señor del universo—.
15Así dice el Señor, Dios del universo: «Anda, ve a ese mayordomo de palacio, | a Sobná:
16“¿Qué tienes aquí, a quién tienes aquí, | que te labras aquí un sepulcro? | Te estás labrando un sepulcro en lo alto, | excavando en la roca un lugar de reposo.
17Mira: el Señor te arrojará con fuerza,
18te hará dar vueltas y vueltas como un aro, | hacia un extenso país. | Allí morirás, allí terminarán tus carrozas de gala, | baldón de la corte de tu señor.
19Te echaré de tu puesto, | te destituirán de tu cargo.
20Aquel día llamaré a mi siervo, | a Eliaquín, hijo de Esquías,
21le vestiré tu túnica, | le ceñiré tu banda, | le daré tus poderes; | será padre para los habitantes de Jerusalén | y para el pueblo de Judá.
22Pongo sobre sus hombros | la llave del palacio de David: | abrirá y nadie cerrará; | cerrará y nadie abrirá.
23Lo clavaré como una estaca en un lugar seguro, | será un trono de gloria para la estirpe de su padre.
24Pero cuando de él dependa toda la riqueza de la casa de su padre, de sus descendientes y de sus familiares, hasta los objetos más pequeños, las copas y las jarras,
25ese día —oráculo del Señor del universo— se debilitará la estaca clavada en lugar seguro, se partirá y la carga que soportaba caerá y se destruirá”». Porque el Señor lo ha dicho.