Isaías 17
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*17 El capítulo reúne cuatro textos que anuncian el castigo contra los enemigos de Judá y la promesa de supervivencia de este último en los tiempos difíciles que vendrán por causa de su infidelidad al Dios Salvador. Oráculo contra Damasco. Damasco dejará de ser una ciudad, | será un montón de ruinas.
2Han quedado abandonadas las ciudades de Aroer, | son pastos de rebaños, | que sestearán allí sin que nadie los espante.
3No habrá más fortalezas en Efraín, | ni reino en Damasco, | y al resto de Siria | le ocurrirá como al poder de los hijos de Israel | —oráculo del Señor del universo—.
4Aquel día se empobrecerá la riqueza de Jacob, | quedará enjuta la robustez de su cuerpo:
5como cuando el segador recoge el grano | y su brazo siega las espigas; | como cuando se recogen las espigas | en el valle de Refaín
6y queda solo un rebusco; | como al varear el olivo | quedan dos o tres aceitunas en lo alto de la copa, | y cuatro o cinco en las ramas fecundas | —oráculo del Señor, Dios de Israel—.
7Aquel día el hombre mirará a su Hacedor, sus ojos contemplarán al Santo de Israel;
8dejará de mirar a los altares, hechura de sus manos y obra de sus dedos; no mirará ni los palos sagrados ni los altares de incienso.
9Aquel día tus ciudades de refugio serán abandonadas, | como fueron abandonados los bosques y las cumbres de los montes | ante los hijos de Israel; | y quedarán desiertas.
10Porque has olvidado a Dios, tu salvador, | y no te has acordado de tu roca de refugio; | por eso plantas jardines placenteros, | y siembras esquejes extranjeros.
11El día que fueron sembrados los viste germinar, | por la mañana viste florecer tu simiente, | pero la cosecha se te escapa el día de la enfermedad | y del dolor incurable.
12¡Ay! Retumbar de pueblos numerosos, | como rugido de aguas que retumban; | bramar de naciones, | como bramar de aguas que braman caudalosas.
13Las naciones braman con el bramar de aguas caudalosas. | Pero él las amenaza y huyen lejos, | perseguidos, como el tamo de los montes por el viento, | como un torbellino de polvo por el huracán.
14Por la tarde, ¡ahí está el terror! | Antes de que amanezca ya no existen. | He ahí el destino de los que nos saquean, | la suerte de los que nos despojan.