Génesis 49
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Jacob llamó a sus hijos y les dijo: «Reuníos, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro;
2agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel:
3Tú, Rubén, mi primogénito, | mi fuerza y primicia de mi virilidad, | primero en honor, primero en poder.
4Burbujeante como agua, no descollarás; | porque subiste al lecho de tu padre, | lo profanaste, escalando mi tálamo.
5Simeón y Leví, hermanos, | armas criminales sus espadas.
6Ojalá no participe yo en sus consejos, | ni me siente yo en su asamblea, | pues mataron hombres ferozmente, | y mutilaron bueyes a su antojo.
7Maldita su furia, tan cruel, | y su cólera implacable. | Los repartiré entre Jacob | y los dispersaré por Israel.
8A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, | pondrás tu mano sobre la cerviz de tus enemigos, | se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
9Judá es un león agazapado, | has vuelto de hacer presa, hijo mío; | se agacha y se tumba como león | o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo?
10No se apartará de Judá el cetro, | ni el bastón de mando de entre sus rodillas, | hasta que venga aquel a quien está reservado, | y le rindan homenaje los pueblos.
11Ata su asno a una viña, | y a una cepa, el pollino de la asna; | lava su sayo en vino, | y su túnica en sangre de uvas.
12Sus ojos son más oscuros que vino, | y sus dientes más blancos que leche.
13Zabulón morará junto a la costa, | será un puerto para los barcos, | vuelto a Sidón su flanco.
14Isacar, asno robusto, | se acuclilla entre las alforjas.
15Viendo qué bueno es el establo | y qué placentero el país, | inclinó su lomo a la carga | y aceptó trabajos de esclavo.
16Dan gobernará a su pueblo, | como una de las tribus de Israel.
17Dan es culebra junto al camino, | víbora junto al sendero. | Muerde los talones del caballo, | y cae de espaldas su jinete.
18Espero tu salvación, Señor.
19Gad: le asaltarán los bandidos, | y él los asaltará por la espada.
20De Aser viene el grano suculento, | que proporciona manjares de reyes.
21Neftalí, cierva suelta, | que da hermosos cervatillos.
22José es un potro salvaje, | un potro junto a la fuente, | asnos salvajes en una ladera.
23Los arqueros los hostigan, | los persiguen y los atacan.
24Pero su arco se queda rígido, | y tiemblan sus manos y sus brazos, | ante el Campeón de Jacob, | el Pastor, la Roca de Israel.
25El Dios de tu padre te auxilia, | el Todopoderoso te bendice: | bendiciones de lo alto del cielo, | bendiciones de lo profundo del océano, | bendiciones de pechos y ubres.
26Las bendiciones de tu padre superan | las bendiciones de los collados antiguos, | las delicias de las colinas perdurables. | Descansen sobre la cabeza de José, | coronen al elegido entre sus hermanos.
27Benjamín, lobo rapaz: | por la mañana devora la presa, | por la tarde reparte los despojos».
28Todas estas son las tribus de Israel, doce en total, y esto es lo que su padre les dijo al bendecirlos, dando a cada uno su bendición pertinente.
29Luego les dio estas instrucciones: «Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita,
30la cueva del campo de Macpela frente a Mambré, en la tierra de Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad.
31Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía.
32El campo y la cueva fueron comprados a los hititas».
33Cuando Jacob terminó de dar instrucciones a sus hijos, recogió los pies en la cama, expiró y se reunió con los suyos.