Ezequiel 1
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1EZEQUIEL Ezequiel, sacerdote en Jerusalén, fue deportado a Babilonia con el primer grupo de exiliados (597 a.C.). El libro de su nombre tiene una redacción uniforme que privilegia la primera persona del profeta, con pocas excepciones ( Eze 1:3 ; Eze 24:24 ), y una clara estructura dramática. Presenta también algunos rasgos propios de la literatura apocalíptica: la técnica del ocultamiento (el libro cerrado -«comido» por el profeta- y la mudez), la presentación de la historia en períodos claramente definidos (caps. Eze 16:1-63 ; Eze 20:1-49 ; Eze 23:1-49 ) y la minuciosa datación de algunos oráculos. El mensaje del libro abarca problemas e inquietudes variadas, pero está conducido por una preocupación central: infundir esperanza en una comunidad nacional y religiosa que se ha visto sometida a una grave crisis, ética, religiosa y política. La conversión será una condición necesaria para un nuevo futuro del pueblo. El año treinta, el día cinco del mes cuarto, estando yo entre los deportados junto al río Quebar, se abrieron los cielos y tuve visiones de Dios.
2El cinco del mes —era el año quinto de la deportación del rey Jeconías *1:2 Joaquín, hijo de Joaquim y nieto de Josías, fue deportado a Babilonia el 597 a.C. (véase 2Re 24:12 ; 2Re 24:15 ). También las otras dataciones del libro se refieren a este acontecimiento. Se le conoce aquí, en 2 Crón y en Jeremías con el nombre de Jeconías. —
3vino la palabra del Señor sobre Ezequiel, hijo de Buzi, sacerdote, en tierra de los caldeos, a orillas del río Quebar. Allí se posó sobre él la mano del Señor.
4Vi un viento huracanado que venía del norte: una gran nube y un fuego zigzagueante con un resplandor en torno, y desde el centro del fuego como un resplandor de ámbar,
5y en el centro de todo la figura de cuatro seres vivientes. Este era su aspecto: tenían forma humana,
6con cuatro rostros y cuatro alas cada uno.
7Sus piernas eran rectas y las plantas de sus pies como las de un becerro. Brillaban como bronce bruñido.
8Debajo de las alas tenían manos humanas por los cuatro costados; los cuatro tenían rostros y alas.
9Sus alas se juntaban una a la otra. No se volvían al caminar; caminaban de frente.
10Su rostro tenía este aspecto: rostro de hombre y rostro de león por el lado derecho de los cuatro, rostro de toro por el lado izquierdo de los cuatro, rostro de águila los cuatro.
11Sus alas estaban extendidas hacia arriba: un par de alas se juntaban, otro par de alas les cubría el cuerpo.
12Los cuatro caminaban de frente; avanzaban a favor del viento, sin volverse al caminar *1:12 Los cuatro seres vivientes tienen aspecto humano en la posición del cuerpo erguido, y rasgos animales: el rostro, las alas y las plantas de los pies. La rica iconografía mesopotámica conoce seres semejantes a estos. Es imposible determinar exactamente la disposición de los rostros, punto de partida de los símbolos de los evangelistas. .
13Y en medio de los vivientes había como ascuas encendidas; parecían antorchas agitándose entre los vivientes. Había un resplandor de fuego y de él salían relámpagos.
14Los seres vivientes corrían en todas direcciones, como rayos.
15Miré y vi una rueda en tierra junto a cada uno de ellos, vuelta hacia sus cuatro rostros.
16En cuanto al aspecto de las ruedas y su estructura: eran como de crisólito resplandeciente. Las cuatro se asemejaban. Su aspecto y estructura era como si una rueda estuviera dentro de la otra.
17Cuando se movían, iban hacia los cuatro lados, y no cambiaban su dirección.
18Sus llantas eran imponentes; las cuatro resplandecían alrededor.
19Cuando los seres vivientes marchaban, las ruedas se movían junto a ellos; si se alzaban del suelo, se alzaban también las ruedas.
20Dondequiera que iba el espíritu, iban también las ruedas. Las ruedas se elevaban junto a ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.
21Cuando aquellos andaban, también se movían las ruedas; cuando se detenían, también estas se detenían; cuando aquellos se elevaban del suelo, también las ruedas se alzaban junto con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.
22Sobre la cabeza de los seres vivientes se extendía una especie de bóveda *1:22 El término hebreo designa en Gén 1:6 ; Gén 1:20 la plataforma que separa las aguas de la bóveda del cielo. La visión de Ezequiel sugiere una nueva creación. , de admirable esplendor, como de cristal.
23Bajo la bóveda, sus alas estaban horizontalmente emparejadas; cada uno se cubría el cuerpo con un par.
24Y oí el rumor de sus alas cuando se movían, como estruendo de aguas caudalosas, como la voz del Todopoderoso, como griterío de multitudes, como estruendo de tropas. Cuando se detenían, replegaban sus alas.
25También se oyó un estruendo sobre la bóveda que estaba encima de sus cabezas; cuando se detenían, replegaban sus alas.
26Y por encima de la bóveda, que estaba sobre sus cabezas, había una especie de zafiro en forma de trono; sobre esta especie de trono sobresalía una figura que parecía un hombre.
27Y vi un brillo como de ámbar (algo así como fuego lo enmarcaba) de lo que parecían sus caderas para arriba, y de lo que parecían sus caderas para abajo vi algo así como fuego, rodeado de resplandor,
28como el arco que aparece en las nubes cuando llueve. Tal era la apariencia del resplandor en torno. Era la apariencia visible de la Gloria del Señor. Al contemplarla, caí rostro en tierra y escuché una voz que hablaba.