Eclesiástico (Sirácide) 4
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 4 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Hijo, no prives al pobre del sustento, | ni seas insensible a los ojos suplicantes.
2No hagas sufrir al hambriento, | ni exasperes al que vive en su miseria.
3No perturbes un corazón exasperado, | ni retrases la ayuda al indigente.
4No rechaces la súplica del atribulado, | ni vuelvas la espalda al pobre.
5No apartes los ojos del necesitado, | ni le des ocasión de maldecirte.
6Porque si te maldice lleno de amargura, | su Creador escuchará su imprecación.
7Hazte amar por la asamblea, | y ante un grande baja la cabeza.
8Inclina tu oído hacia el pobre, | y respóndele con suaves palabras de paz.
9Arranca al oprimido de la mano del opresor, | y no seas débil cuando hagas justicia.
10Sé como un padre para los huérfanos | y como un marido para su madre. | Así serás como un hijo del Altísimo, | y él te amará más que tu madre.
11*4:11-19 En este poema Ben Sira presenta la sabiduría personificada en su función pedagógica: es una maestra-madre que enseña a sus discípulos-hijos. En su conjunto, el programa de la sabiduría es realista y, al mismo tiempo, estimulante para el joven: las dificultades propias del aprendizaje quedan compensadas con los numerosos beneficios que de él se derivan. La sabiduría educa a sus hijos | y se cuida de los que la buscan.
12El que la ama, ama la vida, | y los que madrugan por ella se llenarán de gozo.
13El que la adquiere heredará la gloria | y dondequiera que vaya, el Señor lo bendecirá.
14Los que la sirven, sirven al Santo, | y a los que la aman, los ama el Señor.
15El que la escucha, juzgará a las naciones, | y el que a ella se aplica, vivirá seguro.
16Si confía en ella, la recibirá en herencia, | y sus descendientes la tendrán en posesión.
17Porque al principio lo lleva por caminos tortuosos; | le infunde miedo y temblor, | lo atormenta con su disciplina, | hasta que pueda confiar en él, | y lo pone a prueba con sus exigencias.
18Pero luego vuelve a él por el camino recto, | lo colma de alegría y le revela sus secretos.
19Si él se desvía, lo abandonará | y lo dejará a merced de su propia ruina.
20Ten en cuenta las circunstancias y guárdate del mal, | pero no te avergüences de ti mismo.
21Porque hay una vergüenza que conduce al pecado, | y hay una vergüenza que es honor y gracia.
22No tengas miramientos en perjuicio propio, | ni sientas vergüenza por tu caída.
23No dejes de hablar cuando sea necesario, | ni escondas tu sabiduría por la belleza.
24La sabiduría se revela en la palabra, | y la educación en la forma de hablar.
25No contradigas a la verdad | y avergüénzate de tu ignorancia.
26No te avergüences de confesar tus pecados, | ni te opongas a la corriente del río.
27No te sometas al insensato, | ni tengas miramientos con el poderoso.
28Hasta la muerte lucha por la verdad, | y el Señor combatirá por ti.
29No seas arrogante con tu lengua, | ni perezoso y negligente en tus obras.
30No seas como león con tu familia, | ni un cobarde con tus servidores.
31No tengas tu mano abierta para recibir | y cerrada para dar.