Eclesiástico (Sirácide) 20
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 20 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Hay reprensión inoportuna, | y hay quien calla por prudencia.
2¡Cuánto mejor reprender que enfadarse! |
3El que se confiesa culpable evita la humillación.
4Eunuco empeñado en desflorar a una doncella, | así es el que impone la justicia por la fuerza.
5Hay quien calla pasando por sabio, | y hay quien se hace odioso por su verborrea.
6Hay quien calla porque no tiene respuesta, | y hay quien calla porque conoce el momento oportuno.
7El sabio guarda silencio hasta el momento oportuno, | pero el fanfarrón e insensato deja pasar la oportunidad.
8El charlatán se hace abominable, | y el que pretende imponerse se hace odioso. | ¡Qué hermoso es mostrar arrepentimiento cuando a uno lo reprenden! | Así, pues, evitarás un pecado voluntario.
9Hay quien en la desgracia encuentra fortuna, | y hay ganancia que trae pérdidas.
10Hay regalo que no te aprovecha, | y hay regalo que rinde el doble.
11Hay humillación que viene de la gloria, | y hay quien de la postración levanta cabeza *20:11 Resuenan aquí algunos pasajes bíblicos, donde los humildes son ensalzados y los poderosos humillados como, p.ej., 1Sa 2:4-9 (el cántico de Ana), Sal 113:7-9 o Luc 1:51-53 (el Magnificat) . .
12Hay quien compra mucho con poco, | y luego lo paga siete veces más caro.
13El sabio se hace amable con sus palabras, | mientras las lisonjas del necio son inútiles.
14El regalo del necio no te aprovecha, | así tampoco el del avaro, hecho por necesidad , | pues sus ojos, en lugar de uno, son muchos;
15da poco y te echa en cara mucho, | abre la boca como un pregonero; | presta hoy y mañana reclama; | una persona así es detestable.
16Dice el necio: «No tengo ni un amigo | y nadie agradece mis favores. | Los que comen mi pan son malas lenguas».
17¡Cuántos y cuántas veces se reirán de él! | Pues no acoge con recto entendimiento lo que tiene, | ni es indiferente ante lo que no tiene.
18Mejor es resbalar en el suelo que con la lengua, | así la caída de los malos llegará rápidamente.
19Persona sin educación es como chiste inoportuno: | está siempre en boca de ignorantes.
20De la boca del necio no se acepta un proverbio, | pues nunca lo dice en el momento adecuado.
21A algunos la indigencia los aleja del pecado, | y cuando llega el descanso, no tienen remordimientos.
22Hay quien se pierde por vergüenza, | y quien se pierde por hacer caso de un insensato.
23Hay quien por vergüenza hace promesas al amigo, | y lo convierte en enemigo innecesariamente.
24Grave defecto para una persona es la mentira | y está siempre en boca de ignorantes.
25Mejor ladrón que mentiroso empedernido, | pero ambos heredarán la perdición.
26El hábito del mentiroso es una deshonra, | la vergüenza lo acompaña siempre.
27El sabio se abre camino con las palabras, | y el prudente agrada a los grandes.
28El que cultiva la tierra aumentará su cosecha, | y el que agrada a los grandes expía la injusticia.
29Presentes y regalos ciegan los ojos de los sabios, | y como bozal en boca ahoga el reproche.
30Sabiduría oculta y tesoro invisible, | ¿para qué sirven una y otro?
31Más vale el que oculta su necedad | que el que oculta su sabiduría.
32Más vale constancia inflexible en la búsqueda del Señor | que conducir sin control el carro de la propia vida.