Eclesiástico (Sirácide) 10
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 10 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Gobernante sabio instruye a su pueblo, | autoridad inteligente está bien consolidada.
2A tal gobernante, tales ministros, | a tal alcalde, tales vecinos.
3Un rey sin instrucción arruina a su pueblo, | pero la ciudad prospera por los gobernantes prudentes.
4En manos del Señor está el gobierno de la tierra, | sobre ella suscitará a su tiempo al hombre apto.
5En manos del Señor está el éxito del hombre, | y él otorga su gloria al legislador.
6Por ningún agravio guardes rencor al prójimo, | ni actúes guiado por un arrebato de insolencia.
7La soberbia es odiosa al Señor y a los humanos, | y para ambos es un delito la injusticia.
8La soberanía pasa de una nación a otra, | a causa de las injusticias, la violencia y el dinero. | Nadie es más injusto que el avaro, | pues vende hasta la propia alma.
9¿De qué se enorgullece el que es tierra y ceniza?, | ¡si ya en vida su vientre es podredumbre!
10La larga enfermedad desconcierta al médico, | y quien hoy es rey mañana también morirá.
11Cuando un hombre muere, | recibe como herencia lombrices, bichos y gusanos.
12Principio de la soberbia es alejarse del Señor | y apartar el corazón del Creador.
13Porque principio de la soberbia es el pecado, | y quien se entrega a ella hace llover abominación. | Por eso el Señor les infligió calamidades, | y los abatió completamente.
14El Señor derribó del trono a los poderosos, | y en su lugar hizo sentar a los sencillos.
15El Señor arrancó las raíces de los soberbios, | y en su lugar plantó a los humildes.
16El Señor devastó los territorios de las naciones | y los destruyó hasta los cimientos de la tierra.
17Arrebató a algunos y los destruyó, | borrando de la tierra su recuerdo.
18No se ha creado la soberbia para el ser humano, | ni la ira apasionada para el nacido de mujer.
19¿Qué raza es digna de honor? La del ser humano. | ¿Qué raza es digna de honor? Los que temen al Señor. | ¿Qué raza es despreciable? La del ser humano. | ¿Qué raza es despreciable? Los que violan los mandamientos.
20Entre hermanos, su jefe es digno de honor, | pero el Señor honra a los que le temen.
21Principio de acogida es el temor del Señor, | pero principio de rechazo son la obstinación y la soberbia.
22Rico o distinguido o pobre, | su orgullo es el temor del Señor.
23No es justo despreciar al pobre inteligente, | ni es conveniente honrar al pecador.
24El noble, el juez y el poderoso reciben honores, | pero ninguno es mayor que quien teme al Señor.
25Al criado sabio lo servirán hombres libres, | y el hombre inteligente no lo criticará.
26No presumas de sabio al hacer tu tarea, | ni te gloríes, cuando estés en aprieto.
27Más vale el que trabaja y anda sobrado | que el que alardea y carece de pan.
28Hijo, ten una moderada estima de ti mismo, | y valórate en la justa medida.
29¿Quién defenderá al que se condena a sí mismo? | ¿Quién honrará al que a sí mismo se desprecia?
30El pobre es honrado por su saber, | y el rico es honrado por su riqueza.
31Quien es apreciado en la pobreza, | ¡cuánto más lo será en la riqueza! | Y quien es despreciado en la riqueza, | ¡cuánto más lo será en la pobreza!