2 Corintios 6
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*6:1-10 Tras expresarse en términos generales ( 2Co 6:1-3 ), Pablo describe su actividad como ministro de Dios en tres movimientos sucesivos: primero habla de las dificultades ( 2Co 6:4 b- 2Co 6:5 ), luego, de algunas actitudes positivas ( 2Co 6:6 s) y finalmente, en una serie de expresiones antitéticas, enumera las circunstancias de su trabajo apostólico ( 2Co 6:8-10 ). Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios.
2Pues dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé». Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
3Nunca damos a nadie motivo de escándalo, para no poner en ridículo nuestro ministerio;
4antes bien, nos acreditamos en todo como ministros de Dios con mucha paciencia en tribulaciones, infortunios, apuros;
5en golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer;
6procedemos con limpieza, ciencia, paciencia y amabilidad; con el Espíritu Santo y con amor sincero;
7con palabras verdaderas y la fuerza de Dios; con las armas de la justicia, a derecha e izquierda;
8a través de honra y afrenta, de mala y buena fama; como impostores que dicen la verdad,
9desconocidos, siendo conocidos de sobra, moribundos que vivimos, sentenciados nunca ajusticiados;
10como afligidos, pero siempre alegres, como pobres, pero que enriquecen a muchos, como necesitados, pero poseyéndolo todo.
11*6:11-7:4 Pese a las dudas expresadas por algunos estudiosos sobre la pertenencia de 2Co 6:14-18 ; 2Co 7:1 a la carta de la consolación, razones de carácter retórico permiten descubrir que esta unidad constituye el elemento central de una peroración que comprendería 2Co 6:11-18 ; 2Co 7:1-4 , y cuyas unidades inicial ( 2Co 6:11-13 ) y final ( 2Co 7:2-4 ) muestran una clara relación. Corintios, os hemos hablado abiertamente, nuestro corazón se ha dilatado.
12No os habéis empequeñecido dentro de nosotros, sino dentro de vosotros mismos.
13Os hablo como a hijos: correspondednos con la misma paga y dilataos también vosotros.
14No os unzáis en yugo desigual con los infieles: ¿qué tienen en común la justicia y la maldad?, ¿qué relación hay entre la luz y las tinieblas?,
15¿qué concordia puede haber entre Cristo y Beliar?, ¿qué pueden compartir el fiel y el infiel?,
16¿qué acuerdo puede haber entre el templo de Dios y los ídolos? Pues nosotros somos templo del Dios vivo; así lo dijo él: Habitaré entre ellos y caminaré con ellos; seré su Dios y ellos serán mi pueblo .
17Por eso, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis lo impuro, y yo os acogeré .
18Y seré para vosotros un padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor omnipotente.