1 Timoteo 3
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Es palabra digna de crédito que, si alguno aspira al episcopado, desea una noble tarea.
2Pues conviene que el obispo sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, sensato, ordenado, hospitalario, hábil para enseñar,
3no dado al vino ni amigo de reyertas, sino comprensivo; que no sea agresivo ni amigo del dinero;
4que gobierne bien su propia casa y se haga obedecer de sus hijos con todo respeto.
5Pues si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
6Que no sea alguien recién convertido a la fe, por si se le sube a la cabeza y es condenado lo mismo que el diablo.
7Conviene además que tenga buena fama entre los de fuera, para que no caiga en descrédito ni en el lazo del diablo.
8En cuanto a los diáconos, sean asimismo respetables, sin doble lenguaje, no aficionados al mucho vino ni dados a negocios sucios;
9que guarden el misterio de la fe con la conciencia pura *3:9 El misterio de la fe son aquellas realidades que, veladas en el pasado, han sido reveladas ahora por Dios a través de Cristo Jesús. .
10Tienen que ser probados primero y, cuando se vea que son intachables, que ejerzan el ministerio.
11Las mujeres, igualmente, que sean respetables, no calumniadoras, sobrias, fieles en todo.
12Los diáconos sean maridos de una sola mujer, que gobiernen bien a sus hijos y sus propias casas.
13Porque quienes ejercen bien el ministerio logran buena reputación y mucha confianza en lo referente a la fe que se funda en Cristo Jesús.
14Aunque espero estar pronto contigo, te escribo estas cosas
15por si tardo, para que sepas cómo conviene conducirse en la casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
16En verdad es grande el misterio de la piedad, el cual fue manifestado en la carne, | justificado en el Espíritu, | mostrado a los ángeles, | proclamado en las naciones, | creído en el mundo, | recibido en la gloria *3:16 Fragmento de un himno litúrgico, que es también una confesión de fe; en ella se presenta el misterio de Cristo de forma ascendente: se parte de la carne y se llega a la gloria . El conjunto consta de tres estrofas, en cada una de las cuales se contrapone lo terreno y lo celestial, lo de abajo y lo de arriba; los verbos, al inicio de la frase y en pasiva, resaltan que toda la acción se remite a Dios. .