1 Reyes 4
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1El rey Salomón gobernaba sobre todo Israel
2y estos eran sus ministros: Azarías, hijo de Sadoc, sacerdote;
3Elihaf y Ajías, hijos de Seraías, secretarios; Josafat, hijo de Ajilud, heraldo;
4Benaías, hijo de Yehoyadá, jefe del ejército; Sadoc y Abiatar, sacerdotes;
5Azarías, hijo de Natán, jefe de gobernadores; Zabud, hijo de Natán, amigo del rey;
6Ajisar mayordomo de la casa real; Eliab, hijo de Joab, jefe del ejército, y Adorán, hijo de Abdá, supervisor de trabajos forzados.
7Tenía Salomón doce gobernadores al frente de todo Israel. Proveían al rey y a la casa real y durante un mes al año recaía sobre cada uno de ellos procurar su suministro.
8Estos eran sus nombres: Ben Jur, en la montaña de Efraín, uno.
9Ben Dequer, en Mahás, Saalbín, Bet Semes, Ayalón, hasta Bet Janán, uno.
10Ben Jésed, en Arubot; tenía Socó y toda la tierra de Jéfer.
11Ben Abinadab: por todo el distrito de Dor —Tabaat, hija de Salomón, fue su mujer—, uno.
12Baaná, Ben Ajilud, en Tanac, Meguido —hasta más allá de Jocmeán—, y todo Bet Seán, por debajo de Yezrael, desde Bet Seán hasta Abel Mejolá, que está hacia Sartán, uno.
13Ben Guéber, en Ramot de Galaad (le correspondían las aldeas de Jaír, hijo de Manasés, que están en Galaad) (también la región de Argob en el Basán, con sesenta grandes ciudades amuralladas y con cerrojos de bronce), uno.
14Ajinadab, Ben Idó, en Majanáin.
15Ajimás, en Neftalí —este casó también con otra hija de Salomón, llamada Basmat—, uno.
16Baaná, Ben Jusay, en Aser y las subidas, uno.
17Josafat, hijo de Paruaj, en Isacar.
18Semeí, Ben Elá, en Benjamín.
19Guéber, Ben Urí, en la tierra de Gad, el territorio de Sijón, rey de los amorreos, y de Og, rey de Basán. Había, además, un gobernador en el país.
20Entonces Judá e Israel eran numerosos como la arena a orillas del mar; había abundancia de comida y bebida y vivían alegres.
21(5:1) *5:1-8 El panorama ofrecido sobre la política exterior e interior de Salomón magnifica la extensión de su reino hasta alcanzar las fronteras de Egipto y de Mesopotamia. La paz soñada, colectiva e individual, consistía en que cada israelita pudiera vivir bajo su parra y su higuera (v. 1Re 4:5 ). La expresión convencional desde Dan hasta Berseba designa la totalidad del territorio de Israel y Judá, de norte a sur. Salomón tenía el dominio sobre todos los reinos, desde el Río hasta la tierra de los filisteos y la frontera de Egipto. Durante todo el tiempo de su vida le pagaron tributo y le estuvieron sometidos.
22(2) Su suministro diario era de treinta cargas de flor de harina y sesenta cargas de harina,
23(3) diez bueyes cebados y veinte de pasto, cien cabezas de ganado menor, aparte de ciervos y gacelas, gamos y aves cebadas.
24(4) Dominaba en toda la Transeufratina sobre todos los reyes de más acá del Río, desde Tafsaj hasta Gaza, y gozó de paz en todas sus fronteras.
25(5) Durante los días de Salomón, Judá e Israel vivieron tranquilos, cada cual bajo su parra y su higuera desde Dan hasta Berseba.
26(6) Salomón disponía de establos para cuatro mil caballos de tiro y doce mil de montar.
27(7) Los gobernadores proveían un mes cada uno al rey Salomón y a todos los acogidos por él a mesa puesta, de modo que no les faltase.
28(8) También cada uno según su turno suministraba la cebada y la paja para los caballos y los animales de tiro, allí donde el rey se encontrara.
29(9) Dios concedió a Salomón sabiduría e inteligencia extraordinarias, y un corazón dilatado como la playa a orillas del mar.
30(10) Su sabiduría superaba a la de todos los hijos de Oriente y a toda la de Egipto.
31(11) A cualquier hombre superó en sabiduría; a Etán el ezrajita, a Hemán, Calcol y Dardá, hijos de Majol. Su nombre se hizo famoso entre todos los países vecinos.
32(12) Compuso tres mil proverbios y su cancionero contenía mil cinco poemas.
33(13) Trató sobre las plantas, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que brota en el muro; disertó también acerca de cuadrúpedos, aves, peces y reptiles.
34(14) De todos los pueblos venían a escuchar la sabiduría de Salomón, trayendo presentes de parte de todos los reyes de la tierra que tuvieron noticia de su sabiduría.