Salmos 128
Biblia Serafín de Ausejo ›1Canto gradual. Dichosos los que temen al Señor y van por sus caminos.
2Cuando comes del fruto de tus manos, dichoso tú y afortunado.
3Tu mujer, como la parra fértil a los flancos de tu casa; tus hijos, como vástagos de olivo en torno de tu mesa.
4Tal es la recompensa del que teme al Señor.
5Bendígate el Señor desde Sión, que contemples en bien Jerusalén, todos los días de tu vida,
6y que veas los hijos de tus hijos. ¡La paz sobre Israel!