Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Sabiduría 8

Biblia Serafín de Ausejo

1Se extiende poderosa de un extremo al otro, y todo lo gobierna convenientemente.

2La amé y la busqué desde mi juventud; procuré desposarme con ella, y quedé prendado de su belleza.

3Su unión con Dios proclama su nobleza; y el Soberano del universo la ama.

4Está iniciada en la ciencia divina, y ella es quien hace la elección de sus obras.

5Si la riqueza es un bien deseable en la vida, ¿qué cosa más rica que la sabiduría, que todo lo hace?

6Si la inteligencia es la que crea, ¿quién es más artífice de los seres que ella?

7Si hay quien ame la justicia, fruto de sus esfuerzos son las virtudes; porque ella enseña moderación y prudencia, justicia y fortaleza. Y nada hay más provechoso para la vida humana.

8Si hay quien desee gran experiencia, ella sabe el pasado y adivina el futuro; interpreta los giros del lenguaje y da solución a los enigmas; conoce de antemano señales y prodigios, el desenlace de cada momento y cada época.

9Decidí, pues, tomarla por compañera de mi vida, sabiendo que me sería buena consejera, aliento en las preocupaciones y en la tristeza.

10Por ella tendré gloria en los pueblos; y aunque joven, honor ante los ancianos.

11Encontrarán agudos mis juicios, y seré admirado ante los poderosos.

12Cuando yo calle, se quedarán esperando; cuando yo hable, prestarán atención; si continúo hablando más todavía, se pondrán la mano en la boca.

13Por ella alcanzaré inmortalidad, y dejaré memoria eterna a los venideros.

14Gobernaré pueblos y se me someterán naciones.

15Al oír hablar de mí, temblarán de espanto terribles tiranos; me mostraré bondadoso entre la muchedumbre, y valeroso en la guerra.

16Cuando entre en mi casa, descansaré junto a ella; pues el trato con ella no causa amargor, ni el convivir con ella trae dolor alguno, sino placer y alegría.

17Meditando esto en mi interior y considerando en mi corazón que la inmortalidad reside en la familiaridad con la sabiduría;

18que su amistad es noble deleite; los trabajos de sus manos, riqueza inagotable; platicar con ella, prudencia; y la comunicación de sus palabras, renombre, corrí por todas partes buscando cómo hacerla mía.

19Era yo un muchacho de buen natural, y me cupo en suerte un alma buena;

20o más bien, como era bueno, vine a un cuerpo sin tacha.

21Pero sabiendo que no la poseería si Dios no me la daba -y saber quién da este don ya es signo de prudencia-, me dirigí al Señor y le supliqué, y le dije con todo mi corazón

WhatsApp