Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Salmos 39

Biblia de Nuestro Pueblo

1Yo pensé: vigilaré mi procederpara no ofender con la lengua;mantendré una mordaza en mi bocamientras el malvado esté ante mí.

2Guardé silencio resignado,inútilmente me callé,y mi herida empeoró.

3Mi corazón ardía en mi pecho;mis susurros atizaban el fuegohasta que solté la lengua:

4Señor, indícame mi finy cuántos van a ser mis días,para que comprenda cuán caduco soy.

5Me concediste unos palmos de vida,mis días son como nada ante ti:El hombre no dura más que un soplo,

6es como una sombra que pasa;sólo un soplo son las riquezas que acumula,sin saber quién será su heredero.

7Entonces, Señor, ¿qué espero?Mi esperanza está en ti.

8De todos mis delitos líbrame,no me hagas la burla de necios.

9Enmudezco, no abro la boca,porque tú has actuado.

10Aparta de mí tus golpes,bajo tu mano hostil perezco.

11Castigando su culpa educas al hombre,como polilla corroes su belleza.El hombre no es más que un soplo.

12Escucha mi súplica, Señor,atiende a mi clamor,no seas sordo a mi llanto,pues yo soy un forastero junto a ti,un huésped como todos mis padres.

13¡Aparta de mí tu mirada, y me alegraréantes de que me vaya y ya no exista!

WhatsApp