Salmos 108
Biblia de Nuestro Pueblo ›1Sal 57,8-12; 60,7-14 Mi corazón está firme, oh Dios,cantaré y tocaré con toda mi alma:
2Despierten, cítara y arpa,despertaré a la aurora.
3Te daré gracias entre los pueblos, Señor,tocaré para ti entre las naciones:
4por tu amor, que sobrepasa el cielo,por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
5¡Tu grandeza, oh Dios, sobre los cielos,y tu gloria, sobre la tierra!
6Para que tus predilectos sean liberadossálvanos con tu diestra y respóndenos.
7Dios habló desde su santuario:-Triunfante repartiré Siquén,parcelaré el Valle de Sucot,
8mío es Galaad, mío Manasés,Efraín es casco que cubre mi cabeza,Judá, mi bastón de mando,
9Moab, una vasija para lavarme,sobre Edom lanzo mi sandalia,sobre Filistea mi grito de conquista.
10¡Quién me llevara a la ciudad fortificada,quién me condujera a Edom!,
11pues tú, oh Dios, ¿no nos has rechazado?,¿sales aún con nuestras tropas?
12Ayúdanos contra el enemigo,que la ayuda del hombre es vana.
13¡Con Dios haremos proezas,él aplastará a nuestros enemigos!