Isaías 10
Biblia de Nuestro Pueblo ›1Malaventura5,8-23 ¡Ay de los que decretanleyes injustas,de los notariosque registran vejaciones,
2que dejan sin defensaal desamparadoy niegan sus derechosa los pobres de mi pueblo,que hacen su presa de las viudasy saquean a los huérfanos!
3¿Qué harán el día de la cuenta,cuando la tormenta lejanase eche encima?¿A quién acudirán buscando auxilioy dónde depositarán su fortuna,
4para no ir encorvadoscon los prisionerosy no caer con los asesinados?Y, con todo, no se aplaca su ira,sigue extendida su mano.
5Asiria, instrumento de DiosJr 25,1-14; 51,20-24 ¡Ay Asiria, vara de mi ira,bastón de mi furor!
6Contra una nación impía lo despaché,lo mandé contra el pueblode mi cólera,para que entrase a saqueary lo despojasey lo pisase como barro de la calle.
7Pero él no pensaba así,no eran ésos sus cálculos;su propósito era aniquilar,exterminar no pocas naciones.
8Decía:¿No son todos mis ministros reyes?
9¿No fue Calno como Cárquemis?¿No fue Jamat como Arpad?¿No fue Samaría como Damasco?
10Como mi mano se apoderóde reinos insignificantesy de sus imágenes...
11Lo que hice con Samaríay sus imágenes,¿no lo voy a hacer con Jerusalény sus ídolos?
12-Cuando termine el Señortoda su tarea en el monte Sióny en Jerusalén,exigirá cuentas de sus conquistasa su orgullo,a la arrogancia altanera de sus ojos-.
13Él decía:Con la fuerza de mi manolo he hecho,con mi talento,porque soy inteligente.Cambié las fronteras de las naciones,saqueé sus tesorosy derribé como un héroea los jefes de sus sitiales.
14Mi mano tomó, como un nido,las riquezas de los pueblos;como quien recogehuevos abandonados,agarré toda la tierra,y no hubo quien batiese las alas,quien abriese el pico para piar.
15-¿Cómo?, ¿se envanece el hachacontra el leñador?,¿se gloría la sierracontra quien la maneja?Como si el bastón manejasea quien lo levanta,como si la vara alzasea quien no es leño.
16Por eso, el Señor Todopoderosometerá debilidad en su gordura,y debajo del hígadole encenderá una fiebrecomo un fuego abrasador.
17El resto de Israel La Luz de Israelse convertirá en fuego,su Santo en una llamaque arderá y devorarásus zarzas y cardos en un solo día.
18El esplendor de su bosquey de su huerto lo consumirá Diosde médula a corteza,será como un enfermo que se apaga;
19y quedarán tan pocos árbolesde su bosque,que un niño podrá contarlos.
20Aquel día, el resto de Israel,los supervivientes de Jacob,no volverán a apoyarse en su agresor,sino que se apoyarán sinceramenteen el Señor, el Santo de Israel.
21Un resto volverá, un resto de Jacob,al guerrero divino:
22aunque fuera tu pueblo, Israel,como arena del mar,sólo un resto volverá a él;la destrucción decretadarebosa justicia.
23El Señor va a cumpliren medio de la tierrala destrucción decretada.
24Oráculo de liberación Por eso,así dice el Señor Todopoderoso:Pueblo mío, que habitas en Sión,no temas a Asiria,aunque te hiera con la varay alce su bastón contra ti,a la manera egipcia;
25porque dentro de muy pocola ira se acabaráy mi furor los aniquilará.
26El Señor Todopoderososacudirá contra ellos su látigo,como cuando hirió a Madiánen Sur Oreb,como cuando alzó su bastóncontra el mar, en el camino de Egipto.
27Aquel día su cargaresbalará de tu hombro,arrancarán su yugo de tu cuello.
28Avance asirio y derrotaMiq 1,10-16 Sube del lado de Rimón,llega hasta Ayat,atraviesa Migrón,revisa las armas en Micmás.
29Desfilan por el desfiladero,hacen noche en Guibeá;alarmada está Ramá,Guibeá de Saúl ha huido.
30Clama a voces, Villa de Galín;escúchala, Lais;contesta, Anatot.
31Madmená va desbandada,los vecinos de Guebín buscan refugio.
32Hoy mismo hace alto en Nob,y ya agita la manocontra el monte Sión,la colina de Jerusalén.
33Paz mesiánica9; 30,18-26; 65,16-25; Sal 72 Miren, el Señor Todopoderosodesgaja con violencia el ramaje,son talados los árboles más elevados,los más altos se desploman;
34es cortada a hachazosla espesura del bosquey a manos del Poderosoel Líbano va cayendo.