Ezequiel 24
Biblia de Nuestro Pueblo ›1La olla al fuego11,1-12; 22 El año noveno, el día décimo del décimo mes, me dirigió la palabra el Señor:
2-Hijo de hombre, apunta la fecha de hoy, de hoy mismo. El rey de Babilonia hoy mismo ha atacado a Jerusalén.
3Cuenta una parábola a este pueblo rebelde, diciéndoles: Esto dice el Señor:Prepara la olla, prepárala,echa en ella agua;
4echa en ella trozos de carne,los mejores trozos,la pata y el costillar;llénala de huesos escogidos.
5Aparta lo mejor del rebaño;luego apila debajo la leña,cuece los trozos en la ollay hierve los huesos.
6Vacíala pedazo a pedazo,sin echarlas a suerte.Por tanto, así dice el Señor:¡Ay ciudad asesina,olla herrumbradaque no se desherrumbra!
7Porque la sangreque en la ciudad se derramóla echó sobre la roca desnuda,no la derramó en la tierrapara que el polvo la cubriera.
8Para encolerizarme, para vengarmehe puesto sobre la roca desnuda,la sangre que derramó:así no será cubierta.
9Por tanto, así dice el Señor:¡Ay, ciudad asesina!Yo mismo agrando la hoguera,
10arrimo más leña,enciendo el fuego,consumo la carne, saco el caldoy los huesos se queman.
11Coloco la olla vacía sobre las brasaspara que el cobre se recaliente,se ponga al rojoy se le derrita la suciedad,se le consuma la herrumbre.
12Pero, por más que uno se esfuerce,ni al fuego se le desprendesu mucha herrumbre.
13Por tu infame inmundicia,porque intenté limpiartey no quedaste limpiade tu inmundicia,no volverás a ser limpiadahasta que descargue en ti mi cólera.
14Yo, el Señor, lo digo,lo realizo y sucede,no lo paso por alto,ni me apiado, ni me arrepiento.Según tu conductay tus malas obraste juzgaré -oráculo del Señor-.
15Muerte de la esposaJr 16,1-9 Me dirigió la palabra el Señor:
16-Hijo de hombre,voy a arrebatarte repentinamenteel encanto de tus ojos;no llores ni hagas dueloni derrames lágrimas;
17laméntate en silenciocomo un muerto, sin hacer duelo;colócate el turbantey cálzate las sandalias;no te cubras la carani comas el pan del duelo.
18Por la mañanayo hablaba a la gente,por la tarde se murió mi mujery a la mañana siguiente hicelo que se me había mandado.
19Entonces me dijo la gente:¿quieres explicarnosqué nos anuncialo que estás haciendo?
20Les respondí:Me dirigió la palabra el Señor:
21Dile a la casa de Israel:Esto dice el Señor:Mira, voy a profanar mi santuario,del que están tan orgullosos,el encanto de sus ojos,el tesoro de sus almas.Los hijos e hijas que dejaroncaerán a espada.
22Entonces harán lo que yo he hecho:no se cubrirán la carani comerán el pan del duelo;
23seguiráncon el turbante en la cabezay las sandalias en los pies,no llorarán ni harán duelo;se consumirán por su culpay se lamentarán unos con otros.
24El profeta mudo3,26s; 33,21s Ezequiel les servirá de señal:harán lo mismo que él ha hecho.Y cuando sucedasabrán que yo soy el Señor.
25Y tú, Hijo de hombre,el día que yo les arrebate su refugio,su espléndida alegría,el encanto de sus ojos,el ansia de sus almas,
26ese día se te presentará un fugitivopara comunicarte una noticia.
27Ese día se te abrirá la bocay podrás hablaren presencia del fugitivo,y no volverás a quedar mudo.Les servirás de señaly sabrán que yo soy el Señor.