Ezequiel 14
Biblia de Nuestro Pueblo ›1Nostalgia de los ídolosÉx 20,3s; Dt 6,5 Se me presentaron algunos ancianos de Israel y se sentaron frente a mí.
2Entonces me dirigió la palabra el Señor:
3-Hijo de hombre, esos hombres se han puesto a pensar en sus ídolos y se han imaginado algo que les hace caer en pecado: ¿voy a permitir que me consulten?
4Por tanto, háblales así: Esto dice el Señor: cualquier israelita que se ponga a pensar en sus ídolos, imaginándose algo que le hace caer en pecado, cuando acuda al profeta, yo, el Señor, me encargaré de responderle, de acuerdo con la multitud de sus ídolos,
5y así llegaré al corazón de los israelitas que han desertado de mí por causa de sus ídolos.
6Por tanto, dile a la casa de Israel: Esto dice el Señor: Arrepiéntanse y conviértanse de sus idolatrías, den la espalda a sus prácticas idolátricas,
7porque a cualquier israelita o emigrante residente en Israel que apostate de mí y se ponga a pensar en sus ídolos imaginándose algo que lo hace caer en pecado, cuando acuda al profeta para consultarme, yo, el Señor, me encargaré de responderle.
8Me enfrentaré con él, haré de él un escarmiento proverbial, lo extirparé de mi pueblo, y sabrán que yo soy el Señor.
9Y si un profeta, dejándose engañar, pronuncia un oráculo, yo, el Señor, lo dejaré en su engaño; extenderé mi mano contra él y lo eliminaré de mi pueblo, Israel.
10Tanto el profeta como quien le consulte serán reos de la misma culpa.
11Para que la casa de Israel no vuelva a extraviarse lejos de mí ni a mancharse con sus crímenes, y así será mi pueblo y yo seré su Dios -oráculo del Señor-.
12Cuatro casos de intercesiónGn 18,16-33; Éx 32,30-35; Nm 14,11-19; Am 7,1-6 Me dirigió la palabra el Señor:
13-Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo un delito, extenderé mi mano contra él, le cortaré el sustento del pan y le mandaré hambre y extirparé de él hombres y animales.
14Si se encontraran allí estos tres varones: Noé, Daniel y Job, por ser justos salvarían ellos la vida -oráculo del Señor-.
15Si suelto por el país fieras salvajes que lo dejen sin hijos, para que quede devastado y sin nadie que lo transite, por miedo a las fieras,
16aunque esos tres varones se encuentren allí, ¡por mi vida! -oráculo del Señor-, juro que no salvarán a sus hijos ni a sus hijas; ellos solos se salvarán y el país quedará devastado.
17Si mando la espada contra ese país, si ordeno a la espada que atraviese el país y extirpo de él hombres y animales,
18aunque se encuentren allí esos tres varones, ¡por mi vida! -oráculo del Señor-, juro que no salvarán a sus hijos ni a sus hijas, sino que ellos solos se salvarán.
19Si le envío la peste a ese país y derramo sobre él mi cólera, para extirpar de él hombres y animales,
20aunque se encuentren allí Noé, Daniel y Job, ¡por mi vida! -oráculo del Señor-, juro que no salvarán a sus hijos ni a sus hijas, sino que ellos solos, por ser justos, salvarán la vida.
21Porque así dice el Señor: ¡Cuánto más cuando yo mande mis cuatro terribles plagas: la espada, el hambre, las fieras salvajes y la peste, contra Jerusalén para extirpar de ella hombres y animales!
22Si queda allí algún superviviente, hijos e hijas que hayan logrado evadirse adonde están ustedes, entonces, al ver su conducta y sus malas obras, se sentirán aliviados de la catástrofe que mandé contra Jerusalén, de todo lo que mandé contra ella.
23Sí que se aliviarán, porque al ver su conducta y sus malas obras se darán cuenta de que todo lo que hice en Jerusalén no fue sin motivo -oráculo del Señor-.