2 Crónicas 1
Biblia de Nuestro Pueblo ›12 crÓnicasEL REINADO DE SALOMÓNVisión de Salomón1 Re 3,4-15 Salomón, hijo de David, se afianzó en el trono, y el Señor, su Dios, estaba con él y lo engrandeció.
2Después de hablar con los israelitas, con los jefes y oficiales, los jueces, los príncipes y todos los jefes de familia,
3Salomón y toda la comunidad con él se dirigieron al santuario de Guibeón, donde estaba la tienda del encuentro con Dios, la que había hecho en el desierto Moisés, siervo de Dios.
4El arca de Dios, en cambio, había sido llevada por David desde Quiriat Yearim al lugar que él mismo le había preparado en Jerusalén, levantando allí una tienda de campaña para ella.
5El altar de bronce que había hecho Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, también se encontraba allí, delante del santuario del Señor.
6Salomón y la comunidad lo consultaban. Subió Salomón al lugar donde se hallaba el altar de bronce -el que está en presencia del Señor, delante de la tienda del encuentro-y ofreció sobre él mil holocaustos.
7Aquella noche, Dios se apareció a Salomón y le dijo:-Pídeme lo que quieras.
8Salomón respondió a Dios:-Tú trataste con gran misericordia a mi padre, David, y me has nombrado sucesor suyo.
9Ahora, Señor Dios, que se cumpla la promesa que hiciste a mi padre, David, porque tú has sido quien me ha hecho reinar sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra.
10Dame ciencia y sabiduría para dirigir a este pueblo. De lo contrario, ¿quién podría gobernar a este pueblo tuyo tan numeroso?
11Contestó Dios a Salomón:-Por haber sido ése tu deseo, en vez de pedirme riquezas, bienes, gloria, la muerte de tus enemigos o una larga vida; por haber pedido ciencia y sabiduría para gobernar a mi pueblo, del que te he constituido rey,
12se te concede la sabiduría y la ciencia, y también riquezas, bienes y gloria como no la han tenido los reyes que te precedieron ni la tendrán tus sucesores.
13Salomón salió de la tienda del encuentro y volvió desde el santuario de Guibeón a Jerusalén, donde reinó en Israel.
14Riquezas de Salomón1 Re 10,26-29 Salomón juntó carros y caballos. Llegó a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos. Los acantonó en las ciudades con cuarteles para carros y en Jerusalén, junto a palacio.
15El rey consiguió que en Jerusalén la plata y el oro fueran tan corrientes como las piedras, y los cedros tan numerosos como los sicómoros de la Sefela.
16Los caballos de Salomón provenían de Egipto y Cilicia, donde los tratantes del rey los compraban al contado.
17Cada carro importado de Egipto valía seiscientos pesos, y un caballo, ciento cincuenta. Sus intermediarios los vendían por el mismo precio a los reyes hititas y sirios.