Juan 2
Biblia Latinoamericana (1972) ›1EL PRIMER MILAGRO, EN LA BODA DE CANÁ ᴺ {1} ¹ ↠ Tres días más tarde se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. [ Jn 2:1 ] {C} LAS SEÑALES DE JESUS La semana del descubrimiento termina con las bodas de Caná. ¡Sí, Jesús estuvo en la boda, entre cantos y bailes! Parece que viniera a santificar con su presencia tanto nuestras fiestas y convivencias como la unión conyugal. Jesús fue {C}con sus discípulos. Manuscritos muy antiguos añaden : {C}y con {C}sus hermanos, como leemos también en el v.12. En esos primeros tiempos, Jesús continúa con un grupo de parientes y paisanos a los que el evangelio llama sus {C}hermanos: ver el comentario de Mc 3,31. Los discípulos empezaban a conocer a Jesús, pero había alguien que lo comprendía y creía en él: María, su madre. ¿Cómo se le ocurrió pedirle un milagro? ¿Y cómo sabía que Jesús haría milagros? María no pedía la conversión de los pecadores, ni pan para los hambrientos; solamente quería un milagro o algo por el estilo para sacar de apuros al novio. {C}¿Por qué te metes en mis asuntos? (4). Es el sentido habitual de la expresión hebrea: ¿Qué hay entre ti y yo? Jesús contesta con una frase que, dirigida a una extraña, podría ser un reproche, pero que dicha a su madre tiene un tono diferente y demuestra familiaridad y una comprensión mutua que va más allá de las palabras. Aparentemente Jesús no pensaba empezar de esta forma ni en este momento, pero su espíritu reconoció al Espíritu que hablaba por su madre, y le concedió esta primera {C}señal milagrosa. Recordemos que Juan relata solamente siete milagros de Jesús, y los llama unas veces {C}obras y otras veces{C} señales. Son obras del Hijo de Dios, en las que manifiesta su poder. Son señales, es decir, cosas visibles hechas a nuestra medida, con las que nos da a entender su verdadera obra, que consiste en dar la vida y renovar al mundo. Y de paso Juan anota algunos detalles de este asunto que anuncian realidades espirituales. Jesús participa en una{C} boda, pero ¿qué pretendía, sino preparar las otras bodas de Dios con la humanidad? Jesús habla de su {C}hora que aún no ha llegado, pero en realidad su hora sería la de su pasión y resurrección, cuando nos reconciliaría con Dios. Juan agrega que Jesús se sirvió del agua que los judíos usaban para purificarse. Los judíos vivían obsesionados por la preocupación de no mancharse, y su religión multiplicaba los{C} ritos de purificación. ¡Pero Jesús cambió en vino el agua bendita! Es que la religión verdadera no se confunde con el temor al pecado; lo importante es recibir de Jesús el Espíritu que, semejante a un vino generoso, nos hace romper las normas establecidas y la estrechez de nuestra propia sabiduría. El agua cambiada en vino: Jesús entra en nuestra casa para transfigurar nuestra vida diaria, sus rutinas y sus quehaceres. Así Jesús{C} manifestó su gloria a los que empezaban a descubrirlo. María había llevado la gracia a Juan Bautista (Lc 1,39); de nuevo intervenía para apresurar los comienzos del Evangelio; ya no hablaría más en el Evangelio, y sus últimas palabras son: {C}Hagan todo lo que él les diga. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2² ↠ También fue invitado Jesús a la boda con sus discípulos.
3³ ↠ Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.» [ Jn 2:3 ] Hemos seguido algunos manuscritos antiguos que dan una versión un poco más extensa de este versículo de tal manera que aparece tres veces la palabra {C} vino. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
4[ Jn 2:4 ] ᶜᶠ Jn 19:26 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ Jesús le respondió: «Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora.» [ Jn 2:4 ] Ti moi k. Soi : ¿Qué a ti y a mí?, o sea: ¿qué tenemos de común en este asunto? ¿Por qué te metes en lo que es mío ? ᶜᶠ Jn 2:4. . ᶜᶠ Lc 4:34; ᶜᶠ Lc 8:28; ᶜᶠ Mc 1:24; ᶜᶠ Mc 5:7; ᶜᶠ Mt 8:29. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
5[ Jn 2:5 ] ᶜᶠ Gén 41:55 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵ ↠ Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga.»
6[ Jn 2:6 ] ᶜᶠ Mc 7:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ Había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. [ Jn 2:6 ] Chôrein : Contener. En un sentido figurado, es lo que se puede captar, comprender y admitir. ᶜᶠ Jn 2:6; ᶜᶠ Jn 8:37; ᶜᶠ Mc 2:2; ᶜᶠ Mt 19:11. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
7⁷ ↠ Jesús dijo: «Llenen de agua esos recipientes.» Y los llenaron hasta el borde.
8⁸ ↠ «Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo.» Y ellos se lo llevaron.
9⁹ ↠ Después de probar el agua convertida en vino, el mayordomo llamó al novio, pues no sabía de dónde provenía, a pesar de que lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua.
10¹⁰ ↠ Y le dijo: «Todo el mundo sirve al principio el vino mejor, y cuando ya todos han bebido bastante, les dan el de menos calidad; pero tú has dejado el mejor vino para el final.»
11[ Jn 2:11 ] ᶜᶠ Jn 4:54; ᶜᶠ Jn 12:37; ᶜᶠ Jn 21:14 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. [ Jn 2:11 ] {N} LOS SIMBOLOS DEL EVANGELIO DE JUAN Es verdad que el Evangelio de Juan se aplicó a descubrir el simbolismo de muchos detalles de los acontecimientos de que fue testigo; halló la clave de ellos en su conocimiento de las Escrituras. Algunos plantearán actualmente la pregunta: ¿quiso Dios todos esos simbolismos? ¿Los tenía presente en su espíritu Jesús cuando actuaba? ¿No son más bien una interpretación de Juan, admirable tal vez, pero no menos subjetiva? Es imposible dar una respuesta sencilla a esas preguntas. Hemos tenido oportunidad de recordar que nunca ha habido una interpretación "única" de la Escritura. Ella es portadora del Espíritu (2 Tim 3:16) y es el Espíritu quien enseña a cada uno una parte de los tesoros que ella encierra. Señalaremos aquí algunos simbolismos que parece que fueron inscritos por Juan en su relato de las bodas de Caná. {N} CANÁ El evangelista ha conservado en la memoria ese acontecimiento de Caná, pero lo relee ahora a la luz de la Resurrección y las aproximaciones simbólicas se multiplican porque se revela ahora la alegría de las Bodas de Dios con la humanidad. Las primeras palabras del relato sitúan la fiesta en el tiempo: el tercer día. Es el último día de la "semana inaugural" que sigue al Prólogo del Evangelio de Juan, es pues el séptimo día desde el comienzo del ministerio en Galilea, en la presentación que de él hace el cuarto evangelista. Ese tercer día repone el acontecimiento en la historia de la salvación. Con ocasión de la teofanía y de la conclusión de la Alianza en el Sinaí, Dios había dicho a Moisés: "Vuelve donde el pueblo y mándales que se purifiquen hoy y mañana...; y estén listos para pasado mañana (el tercer día) porque pasado mañana Yavé bajará a vista de todos sobre el monte Sinaí" (Ex 19:10-11). Pero el tercer día le recuerda también al creyente la Resurrección de Cristo y las promesas de la vida eterna. Sin embargo, en Caná "no había llegado su hora", hora de la pasión y de la cruz, pero hora también en la que resplandecerá su Gloria de Hijo de Dios y su amor por los hombres. "La madre de Jesús", la primera que se menciona en el relato, interviene discretamente junto a su hijo; está atenta a la falta de vino sin el cual la fiesta habría sido un fiasco. María, hija de Israel, presenta a su hijo la angustia de su pueblo; junto con él, ella aguarda la salvación que le ha sido prometida. Ante la petición de su madre, Jesús responde con un registro muy diferente: "Mujer, ¿qué hay entre tú y yo?" ¿Qué hay de común en efecto entre la carencia de vino, un incidente lamentable, pero banal, y la "primera de las señales" por la que Jesús manifiesta su gloria?: a partir de ese momento, El instaura el reino de Dios en la tierra. La referencia a la Hora insiste en esa distancia entre el hecho puntual y la revelación mesiánica del acontecimiento. María comprende que la respuesta de Jesús va infinitamente mucho más allá y ordena a los sirvientes: "Hagan todo lo que El les mande"; a su vez ella los invita a la actitud fundamental que la ha hecho vivir y actuar desde el día de la Anunciación: Yo soy la esclava del Señor, que se haga según tu palabra (Lc 1:38). María se revela bajo un doble aspecto: como hija de Israel se la ve siendo solidaria con su pueblo, como madre de Jesús, es desde ya la figura de la Iglesia, el Israel de Dios. Jesús hace servir el vino en la mesa de Caná, usando las jarras de piedra que contenían el agua de las purificaciones rituales, símbolo cultual del judaísmo. Ese vino otorgado en profusión y conservado hasta ese día, proclama la eclosión de la Alianza nueva, anunciada por los profetas e inaugurada en Jesucristo. De ese modo la historia de la humanidad sólo tiene dos tiempos: el tiempo de la promesa y el tiempo del cumplimiento. Por su misterio pascual Cristo lleva a su plenitud y transfigura esa historia: invita a la humanidad a participar del festín eterno de las Bodas del Cordero (Ap 19:9). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
12[ Jn 2:12 ] ᶜᶠ Jn 1:15; ᶜᶠ Jn 11:40; ᶜᶠ Jn 12:41 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹² ↠ Jesús bajó después a Cafarnaún con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y permanecieron allí solamente algunos días.
13JESÚS EXPULSA DEL TEMPLO A LOS VENDEDORES ᴺ [ Jn 2:13 ] ᶜᶠ Jn 2:23 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹³ ↠ Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. [ Jn 2:13 ] Podría uno asombrarse de que Juan sitúe aquí el episodio de los vendedores del Templo. Véase al respecto el comentario de Mt 21:1. Es bastante probable que Juan articuló la última redacción de su evangelio alrededor de tres Pascuas, lo que no deja de presentar una pequeña dificultad porque con toda probabilidad el ministerio público de Jesús no duró más que dieciocho meses y por consiguiente no hubo en ese lapso más que dos Pascuas, siendo la segunda la de su Pasión. Se sabe que los demás evangelistas no quisieron mencionar más que una subida de Jesús a Jerusalén y por lo tanto hablan sólo de una Pascua, la última. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Jn 2:13 ] Con las bodas de Caná termina la primera parte del evangelio, que hemos llamado la Semana del Descubrimiento. Aquí empieza una nueva sección con la subida de Jesús a Jerusalén con ocasión de la Pascua (ver la Introducción). Pareciera que Juan se propuso reunir en esta sección hechos y palabras que nos muestran a Jesús como el nuevo Templo de los creyentes. Jesús no ha empezado todavía su predicación; se dirige al Templo de Jerusalén, que es como el corazón de la nación judía. El pueblo necesita de los sacerdotes para ofrecer sus sacrificios, y el Templo es el lugar en el que afluyen las ofrendas y los dones de la comunidad. Por esta razón en todo tiempo y lugar "el templo" ha despertado muchas ambiciones (Esd 4,1; 2M 1,13; 2M 4,7). Los profetas habían denunciado los abusos (como estos vendedores en los patios sagrados que pagaban tasas a los sacerdotes) y Zacarías había anunciado esta purificación que Jesús realiza a su manera (Za 14,21). {C}Me devora el celo por tu casa, los insultos de los que te insultan cayeron sobre mí: esto estaba escrito en el Salmo 69. Y en realidad, el odio de los jefes de los sacerdotes llevará a Jesús a la muerte. En ese tiempo los apóstoles no podían comprender estas palabras, pues para ellos no había nada más sagrado que el Templo y la Biblia ({C}la Escritura). Pero algún día sabrían que la más insignificante palabra de Jesús tiene tanto peso como toda la Escritura. Y también comprenderán que{C} Jesús es el verdadero{C} Templo. Hasta entonces los hombres se construían templos y buscaban lugares donde encontrar a Dios y conseguir sus favores. Pero ahora Dios se hace presente en Jesús; él es el que nos entrega todas las riquezas de Dios (1,16). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
14[ Jn 2:14 ] ᶜᶠ Jn 6:4; ᶜᶠ Jn 11:55; ᶜᶠ Mc 11:15 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados detrás de sus mesas.
15¹⁵ ↠ Hizo un látigo con cuerdas y los echó a todos fuera del Templo junto con las ovejas y bueyes; derribó las mesas de los cambistas y desparramó el dinero por el suelo.
16[ Jn 2:16 ] ᶜᶠ Zac 14:21; ᶜᶠ Lc 2:49 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁶ ↠ A los que vendían palomas les dijo: «Saquen eso de aquí y no conviertan la Casa de mi Padre en un mercado.»
17[ Jn 2:17 ] ᶜᶠ Psa 69:10 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ Sus discípulos se acordaron de lo que dice la Escritura: «Me devora el celo por tu Casa.»
18[ Jn 2:18 ] ᶜᶠ Jn 6:30; ᶜᶠ Jn 20:29 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁸ ↠ Los judíos intervinieron: «¿Qué señal milagrosa nos muestras para justificar lo que haces?»
19[ Jn 2:19 ] ᶜᶠ Lc 11:29 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Jesús respondió: «Destruyan este templo y yo lo reedificaré en tres días.»
20[ Jn 2:20 ] ᶜᶠ Mc 14:58; ᶜᶠ Mc 15:29; ᶜᶠ Hch 6:14 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁰ ↠ Ellos contestaron: «Han demorado ya cuarenta y seis años en la construcción de este templo, y ¿tú piensas reconstruirlo en tres días?»
21[ Jn 2:21 ] ᶜᶠ 1Cor 6:19; ᶜᶠ Jn 12:16 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²¹ ↠ En realidad, Jesús hablaba de ese Templo que es su cuerpo.
22²² ↠ Solamente cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que lo había dicho y creyeron tanto en la Escritura como en lo que Jesús dijo.
23[ Jn 2:23 ] ᶜᶠ Jn 4:45; ᶜᶠ Jn 7:31; ᶜᶠ Jn 11:47 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²³ ↠ Jesús se quedó en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, y muchos creyeron en él al ver las señales milagrosas que hacía. Pero Jesús no se fiaba de ellos, pues los conocía a todos
24²⁴ ↠ y no necesitaba pruebas sobre nadie,
25²⁵ ↠ porque él conocía lo que había en la persona. [ Jn 2:25 ] El texto dice: {C} Sabía lo que hay en el hombre. Esto se puede entender como lo que había en la persona que tenía delante de él, o también: lo que hay en la naturaleza humana. Juan, sin duda, prefiere dejar abiertas ambas interpretaciones. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ