Hechos 1
Biblia Latinoamericana (1972) ›0Introducción Libro de HECHOS DE LOS APÓSTOLES ᴺ ↣ ˡⁿᵗʳᵒᵈᵘᶜᶜⁱᵒⁿ Durante los tres años de la vida pública, Jesús puso las bases de su Iglesia: reunió a sus primeros discípulos y los asoció a su misión. . Hizo de Pedro el responsable de la “comunión” y el guardián de la Fe en este nuevo pueblo de Dios. Hizo de los Doce y de los discípulos un pueblo de testigos y les prometió el don del Espíritu que debía hacerles descubrir la plenitud de la luz que había venido a traer a la tierra . Hoy el Señor está resucitado; un pueblo nuevo, un mundo nuevo ha nacido del costado abierto de Jesús, como el niño nacido en la sangre y el agua que se escurren del vientre de su madre . Iluminado por la palabra de Jesús, animado por su Espíritu, ese pueblo se pone en camino para anunciar a todas las naciones las maravillas de Dios y para reunir en la unidad a esos hijos dispersos . En esta hazaña apostólica se van a destacar dos grandes figuras: Pedro y Pablo. Uno se dedicará más a la evangelización de los Judíos, otro será puesto aparte para anunciar la Buena Nueva de la salvación a los paganos . El autor del tercer evangelio, Lucas, va a dar testimonio de ese nacimiento de la Iglesia en un libro llamado ꚜ Los Hechos de los Apóstoles, ᵈ o probablemente en su origen ꚜ Hechos de apóstoles. ᵈ Si hubo para esta obra, como para los evangelios, relatos más antiguos que Lucas utilizó para redactar su texto, la armonización de esos diversos documentos fue hecha de manera tan notable que hoy es muy difícil distinguirlos. Algunos especialistas piensan que al comienzo los ꚜ Hechos de los Apóstoles ᵈ formaban con el tercer evangelio un único y mismo libro, que habría sido dividido después. Sin embargo, es seguro que desde principios del segundo siglo, los ꚜ Hechos de los Apóstoles ᵈ aparecen como un texto independiente. Con todo, este testimonio sobre el nacimiento de la Iglesia nos ha llegado bajo dos formas diferentes: el texto “corriente”, representado por la mayoría de los manuscritos antiguos de origen sirio y egipcio, y el texto llamado “occidental”, más largo y más marcado por las querellas que oponían a los judíos y a los primeros cristianos. El libro de ꚜ los Hechos ᵈ no se desarrolla, parece, según un plan riguroso. Se pueden, sin embargo, distinguir algunas grandes divisiones de la obra, que hacen resaltar el proyecto de Lucas. Sin referirse exclusivamente a Pedro y a Pablo, Lucas les ha asignado la mejor parte. A pesar de numerosas excepciones, la figura de Pedro domina en los doce primeros capítulos, y la de Pablo en la segunda parte de la obra. En el plano geográfico se puede advertir que ꚜ los Hechos de los Apóstoles nos conducen desde Jerusalén, pasando por Judea y Samaría, hasta Roma, siguiendo en esto la misión que Jesús les fijó a sus apóstoles el día de su ascensión . En los siete primeros capítulos estamos en Jerusalén, luego, en los capítulos ocho y siguientes vemos, siempre dando lugar a las excepciones, a la Iglesia que se desarrolla en Judea, en Samaría y en la llanura costera; y a partir del capítulo 13, nos trasladamos con Pablo a Asia Menor y a Grecia, para encontrarnos, en el capítulo 28, en Roma, en el palacio del emperador, es decir, en el corazón mismo del mundo pagano. Allí se detiene bruscamente el libro de ꚜ los Hechos como si Lucas, cual si fuera un corredor encargado de acompañar la irradiación de la Buena Nueva de Salvación desde Jerusalén a los confines de la tierra, hubiese alcanzado su objetivo y cumplido así su contrato. Basta esto para recordarnos, si es necesario, que ni ꚜ los Hechos, ᵈ como tampoco los Evangelios, se presentan como una biografía de Pedro o de Pablo o como una historia detallada de la Iglesia primitiva, sino como un testimonio de la obra del Espíritu Santo. En efecto, el Espíritu Santo es el verdadero “Hechor” del nacimiento de la Iglesia, por lo cual, muchos comentaristas, desde los primeros siglos cristianos, no han vacilado en llamar a este libro como ꚜ ”El Evangelio del Espíritu Santo”. ᵈ Se podría retomar aquí, modificándola, la palabra de Juan: “El Espíritu llevó a cabo muchos otros signos que no han sido mencionados en este libro, pero estos han sido puestos por escrito para que ustedes crean que el Espíritu está actuando en la Iglesia de Jesucristo”. Otros rasgos importantes aparecen además en este libro de los ꚜ Hechos ᵈ. Para empezar, la Iglesia está enraizada en la experiencia y en la tradición de la fe de Israel. Aquí se manifiesta la misma convicción que ya encontramos en los Evangelios: “Jesús cumplió las Escrituras”, es decir, que llevó a su plenitud y transfiguró en su propia persona todas las realidades del Antiguo Testamento: la realeza de David, la predicación de los profetas, el Templo, el maná, el cordero, etc. etc. En ꚜ Los Hechos de los Apóstoles, ᵈ Lucas se dedica, a través de las diversas predicaciones de Pedro, y de Pablo en particular, a señalar cómo el misterio de Cristo y de la Iglesia fueron anunciados y preparados en el Antiguo Testamento, pero también e inseparablemente, cómo este doble misterio da todo su sentido a la historia de Israel. En esta perspectiva, Lucas destaca expresamente los paralelos entre Jesús y su Iglesia, pero también entre el pueblo del Antiguo Testamento y la Iglesia; a manera de ejemplo, citemos los paralelos entre la muerte de Esteban y la de Jesús, la subida de Pablo a Jerusalén y la de Jesús, o también la oposición entre la torre de Babel y Pentecostés. Siempre en el mismo sentido, Jerusalén aparece a cada momento bajo la pluma de Lucas (58 veces). Así como lo hace en su Evangelio, en donde la ciudad santa, a diferencia de los otros evangelistas, es nombrada 30 veces, Lucas nos muestra a Jerusalén como el lugar donde se cumplió la salvación y de donde debe partir el anuncio de la Buena Nueva a todas las naciones. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972.
1LUCAS PRESENTA SU LIBRO ᴺ [ Hch 1:1 ] ᶜᶠ Lc 1:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ En mi primer libro, querido Teófilo, hablé de todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar. [ Act 1:1 ] Basta con comparar este comienzo con el del Evangelio de Lucas para ver que son las dos partes de una misma obra. Teófilo significa: "Que ama a Dios". Podría ser sólo un nombre prestado: entonces Lucas dirigiría su libro a cualquiera que ame a Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Hch 1:1 ] A lo largo del libro de los Hechos, los apóstoles afirman que son “testigos de la resurrección de Jesús” (2,32; 3,15; 5,32; 10,41; 13,31) Este testimonio no se apoya en vagos sentimientos o visiones dudosas, sino en las “pruebas” que Jesús dio a sus apóstoles después de su resurrección y cuyo eco son los evangelios. La mención de los {C}cuarenta días es importante. Inspirada en las cuarenta semanas que el niño pasa en el seno materno, la cifra simbólica de cuarenta indica, a la vez, el tiempo de la prueba y de la maduración; es el tiempo de la espera de un nuevo nacimiento. Durante cuarenta días Jesús se preparó en el desierto para su misión de Salvador; durante cuarenta días los apóstoles se prepararon para la efusión del Espíritu y para su misión de testigos. En Jerusalén recibirán los apóstoles {C}el bautismo en el Espíritu (5), que hará de ellos nuevas criaturas. El Espíritu, que aleteaba sobre las aguas (Gén 1,2) en el primer día de la creación, va a venir sobre ellos y va a inaugurar los tiempos nuevos. La Iglesia, cuyas “columnas” serán ellos, será en primer lugar y ante todo la obra del Espíritu Santo. Del Espíritu sacarán los apóstoles la fuerza para ser, en medio del mundo, testigos del resucitado. {C}Serán mis testigos en Jerusalén, en toda la Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra (8). Lucas expone aquí el plano geográfico del libro de los Hechos (véase la Introducción). Pero, al mismo tiempo, nos muestra cómo toda la dinámica del Antiguo Testamento se transforma con la muerte y la resurrección de Jesús. Desde las primeras páginas del Génesis sabemos que el cielo y la tierra son de Dios, pues él es su Creador y todo le pertenece. Pero, con el llamado a Abraham y la marcha de Moisés, descubrimos que en este universo hay una tierra particularmente bendita de Dios, que es la tierra de la promesa. Cuando David se apodera de Jerusalén, esta ciudad pasa a ser la ciudad de David, pero también la ciudad de Dios. Desde entonces puede decirlo el Salmo: “Dios prefiere a Jerusalén por sobre todas las ciudades de Jacob” (Sal 87,2). Y es en esta ciudad santa, en la “colina del Templo”, donde Dios tiene su morada (1 Re 8,29). Así, poco a poco, a medida que Dios camina al lado de su pueblo, la mirada se concentra en Jerusalén y en el templo. Pero, cuando los hombres hayan destruido el “Templo verdadero” (J 2,19), que es la humanidad del Hijo, clavándolo en la cruz, Dios hará brotar la vida de la muerte. Desde entonces una nueva dinámica se desarrollará desde Jerusalén hacia los otros lugares de la Tierra Prometida (Judea y Samaría), y desde la Tierra Prometida a los confines de la tierra. Cada uno de los Evangelios termina, a su manera, en un envío de los discípulos a misionar; de igual modo, desde las primeras páginas de los Hechos, Jesús recuerda a su Iglesia las exigencias de la misión. Por eso, cuando una comunidad en la Iglesia deja de ser misionera, ya no es más la Iglesia de Jesucristo. {C}Jesús fue levantado ante sus ojos y una nube lo ocultó de su vista (9). Jesús multiplicó las “pruebas” de su resurrección con aquellos que tendrían que ser testigos de ella por vocación (1.3), pero le fue necesario mostrarles ahora el fin último de su resurrección. Al subir al Cielo en su última aparición, Jesús les reveló el sentido de su propia historia: había venido del Padre, y retornaba al Padre. Pero no vuelve solo, lleva consigo a todo “un pueblo de cautivos” (Ef 4,8) que arranca del poder de las tinieblas para hacerlo entrar en su reino de luz (Col 1,13). Se va para prepararnos un lugar, a fin de que donde él está, estemos también nosotros (J 14,2-3). Por el momento, los discípulos están todavía en el mundo, en medio del cual deben dar testimonio de la realidad nueva inaugurada por Jesús, a saber, un reino que no es como los de la tierra, establecidos sobre el poder y el dinero (Lc 22,25-26), sino un reino de amor, de justicia y de paz. No hay que buscar este reino entre las nubes, pues ya está en medio de nosotros (Lc 17,20-21) y crece cada vez que nos dejamos guiar por el Espíritu de Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2[ Hch 1:2 ] ᶜᶠ Lc 24:51; ᶜᶠ Lc 24:19; ᶜᶠ Lc 6:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ² ↠ Al final del libro, Jesús, lleno del Espíritu Santo, daba instrucciones a los apóstoles que había elegido y era llevado al cielo. [ Hch 1:2 ] Entellein : Dar una orden o establecer una ley. Siempre es un acto de autoridad. ᶜᶠ Hch 1:2; ᶜᶠ Hch 13:47; ᶜᶠ Hb 9:20; ᶜᶠ Hb 11:22; ᶜᶠ Jn 14:31; ᶜᶠ Jn 15:14; ᶜᶠ Jn 15:17; ᶜᶠ Lc 4:10; ᶜᶠ Mc 13:34; ᶜᶠ Mt 4:6; ᶜᶠ Mt 17:9; ᶜᶠ Mt 19:7; ᶜᶠ Mt 28:20. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
3LA ASCENSIÓN DE JESÚS ᴺ [ Hch 1:3 ] ᶜᶠ Hch 10:40 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ³ ↠ De hecho, se presentó a ellos después de su pasión y les dio numerosas pruebas de que vivía. Durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. [ Act 1:3 ] Hay que traducir: Daba sus instrucciones gracias al Espíritu Santo y no "que había escogido por el Espíritu Santo". Esas instrucciones son las que da Cristo resucitado durante sus encuentros que pasan a ser manifestaciones espirituales. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
4[ Hch 1:4 ] ᶜᶠ Lc 24:42 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ En una ocasión en que estaba reunido con ellos les dijo que no se alejaran de Jerusalén y que esperaran lo que el Padre había prometido. «Ya les hablé al respecto, les dijo:
5[ Hch 1:5 ] ᶜᶠ Hch 11:16; ᶜᶠ Hch 2:33 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁵ ↠ Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días.»
6[ Hch 1:6 ] ᶜᶠ Mal 3:23; ᶜᶠ Si 36:1; ᶜᶠ Mc 9:12; ᶜᶠ Lc 18:11 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁶ ↠ Los que estaban presentes le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel?» [ Hch 1:6 ] Apokatastasis : Restauración o reordenación del mundo. Ver también ᶜᶠ Hch 1:6.. ᶜᶠ Hch 3:21. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ [ Hch 1:6 ] Apokatistèmi : Restaurar. La palabra se refiere en el N.T. a la reordenación del universo y en especial del orden mundial que tendrá lugar en el Juicio. ᶜᶠ Hch 1:6; ᶜᶠ Hb 13:19; ᶜᶠ Mc 9:12; ᶜᶠ Mt 17:11. ᴾᵍʳ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᴾᵍʳ ᵒᵏ
7⁷ ↠ Les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer los plazos y los pasos que solamente el Padre tenía autoridad para decidir. [ Act 1:7 ] {C} ¿Es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel? Aquí se reafirma la esperanza que ya habían manifestado los discípulos de Emaús. Esta cuestión típicamente judía, puesta al comienzo de un libro en el que las misiones de Pablo abarcarán la mayor parte, ayuda a captar qué cambio de perspectiva iba a ser necesario para entregarles el Evangelio a los griegos. Pero también quiere demostrar desde el comienzo que es inútil esperar un pronta vuelta de Cristo juez, comoese había sido el caso para la primera generación cristiana. Las cartas de pablo a los Tesalonicenses son testigo de esta espera, y todavía lo son las cartas a los Corintios, a pesar de que muestran mucho más reserva (2Cor 5:3). En la hora que Lucas escribe, la Iglesia ya se está preparando para una larga historia como lo sugieren Mt 28:20 y Lc 21:24. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
8⁸ ↠ Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra.»
9[ Hch 1:9 ] ᶜᶠ Lc 24:50; ᶜᶠ Dan 7:13; ᶜᶠ Lc 9:34 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Dicho esto, Jesús fue levantado ante sus ojos y una nube lo ocultó de su vista. [ Act 1:9 ] Este texto de los Hechos es el único que habla de Jesús elevado al Cielo en una manifestación visible (el texto de Lc 24:51 es muy dudoso y los demás evangelios no hacen mención de ello). ¿Habría que pensar que Lucas materializó esa ascensión al Cielo que hasta entonces no tenía más que un sentido figurado? Era normal que les fuera concedida una manifestación sensible, adaptada a su imaginería religiosa, para que quedara grabada en su espíritu la exaltación de Cristo. Es lo que Dios ha hecho por otros en múltiples ocasiones. Debe quedar claro que todos los hechos y gestos de Jesús resucitado de que fueron testigos los apóstoles fueron maneras que El tuvo para manifestarse a ellos. Su resurrección le había dado acceso a otra existencia que no tiene representación en nuestro mundo. Sin embargo, una sola palabra no bastaba para expresar lo que había sido la Resurrección. La Escritura utilizaba al respecto dos palabras griegas diferentes: levantarse y despertarse, que traducimos comúnmente por resucitar. Pero fuera de ese {C} despertar o {C} levantarse, la Escritura emplea igualmente el término {C} exaltar o glorificar: (Jn 12:23; Hch 3:13). Y es entonces cuando debemos volver a leer Ef 1:20-21 y 4:9-10. La resurrección y la glorificación de Jesús significan que El tomó en sus manos la historia y el cosmo. El enderezará todas las trayectorias para que terminen en ese Hombre Nuevo y en esas Tierra y Cielos Nuevos que están al fin de la historia. Por lo tanto, aunque la imagen de Jesús elevado al Cielo choca con la representación que nos hacemos ahora del cosmo, debemos conservar, con otras palabras, su sentido cósmico. Ni tampoco debemos renegar de todos esos términos que definen al mundo espiritual a partir de un abajo y de un arriba, porque expresan indudablemente un orden aparente de las cosas. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
10¹⁰ ↠ Ellos seguían mirando fijamente al cielo mientras se alejaba. Pero de repente vieron a su lado a dos hombres vestidos de blanco,
11[ Hch 1:11 ] ᶜᶠ Lc 24:4 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹¹ ↠ que les dijeron: «Amigos galileos, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este Jesús que les han llevado volverá de la misma manera que ustedes lo han visto ir al cielo.»
12LOS DISCÍPULOS ESPERAN AL ESPÍRITU SANTO ᴺ [ Hch 1:12 ] ᶜᶠ Mt 10:2; ᶜᶠ Mc 3:16; ᶜᶠ Lc 6:13 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹² ↠ Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista de la ciudad como media hora de camino. [ Hch 1:12 ] He aquí a la primera comunidad en oración, un grupo de{C} ciento veinte personas (15), en el que los apóstoles ocupan un lugar aparte. Las mujeres que aquí se mencionan son, en primer lugar, las del grupo que había venido con Jesús a Jerusalén (Lc 23,55). Lucas dio a María el primer lugar al comienzo del Evangelio, pues en ella el Espíritu cumplió su obra, y aquí se la debía mencionar cuando el Espíritu hiciera nacer a la Iglesia. Seguramente María jugó un papel decisivo durante esos días en que los apóstoles trataban de repensar todo lo que habían visto y aprendido de Jesús, pues sólo ella podía hablarles de la Anunciación y de muchas cosas de la vida privada de Jesús, ayudándoles así a entrar en el misterio de su personalidad divina. Pero de todo esto Lucas no dice nada. María ahora desaparece. A diferencia de los {C}hermanos de Jesús que aspiraban al poder en la Iglesia, ella no es más que una presencia orante. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
13¹³ ↠ Entraron en la ciudad y subieron a la habitación superior de la casa donde se alojaban. Allí estaban Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelotes, y Judas, hijo de Santiago.
14[ Hch 1:14 ] ᶜᶠ Lc 8:2; ᶜᶠ Mc 15:40; ᶜᶠ Mc 3:31; ᶜᶠ 1Cor 9:5 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Todos ellos perseveraban juntos en la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. [ Act 1:14 ] En la nota a Col 1:15 hablamos de la importancia de esos primeros días para la reflexión común de la fe. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
15ELECCIÓN DE MATÍAS ᴺ ¹⁵ ↠ Uno de aquellos días, Pedro tomó la palabra en medio de ellos -había allí como ciento veinte personas- y les dijo: [ Hch 1:15 ] Pedro actúa aquí como responsable de la Iglesia primitiva. La muerte de Judas produjo un vacío en el “colegio de los apóstoles”, cuya cifra de doce recordaba evidentemente a los doce hijos de Jacob. Así como el antiguo Israel no aceptó nunca las divisiones que lo privaron de una o varias tribus, así también Pedro no puede aceptar que se le ampute al grupo de los Doce uno de sus miembros. Y Pedro apelará a la elección de Dios. Esta designación por la suerte, que hoy día nos sorprende, ¿no será una dimisión? No olvidemos, sin embargo, que estamos en una comunidad de cultura religiosa en la que se aceptan sin problemas los signos de Dios. Se pusieron condiciones para las candidaturas y se retuvieron sólo dos. ¿Pero, a quién elegir? Se ora a Dios para que dé a conocer su decisión y se atendrán a ella. Esta forma de elección en la oración y el abandono en las manos de Dios ¿no es por último tan buena como algunos votos en los cuales los cálculos mezquinos se han sobrepuesto muchas veces, en el curso de la historia, a los verdaderos intereses de la Iglesia? Fijémonos, sin embargo, en las condiciones puestas por Pedro: {C}Haber seguido al Señor Jesús desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue llevado de nuestro lado. El bautismo de Juan en el Jordán y la Ascensión serán el punto de partida y el término de la predicación evangélica (He 13,14-31). Ver la Introducción a Marcos. No está de más constatar que, al igual que en numerosos ejemplos del Antiguo Testamento, Dios elige al más modesto. Se ostenta la tarjeta de presentación del primero, que es José, llamado Barsabas, por sobrenombre el Justo, para decirnos que es Matías, sin otro nombre ni apellido, el elegido por Dios. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
16¹⁶ ↠ «Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura, pues el Espíritu Santo había anunciado por boca de David el gesto de Judas; este hombre, que guió a los que prendieron a Jesús,
17[ Hch 1:17 ] ᶜᶠ Lc 22:47 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ era uno de nuestro grupo y había sido llamado a compartir nuestro ministerio común.
18[ Hch 1:18 ] ᶜᶠ Mt 27:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁸ ↠ -Sabemos que con el salario de su pecado se compró un campo, se tiró de cabeza, su cuerpo se reventó y se desparramaron sus entrañas. [ Act 1:18 ] Los versículos 18-19 son un inciso no de Pedro, puesto que toda la comunidad estaba al tanto de lo que había pasado, sino de Lucas. Este detalle anecdótico contradice en realidad la versión de Mateo 27:3-10. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
19[ Hch 1:19 ] ᶜᶠ Mt 27:8 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Este hecho fue conocido por todos los habitantes de Jerusalén, que llamaron a aquel campo, en su lengua, Hakeldamá, que significa: Campo de Sangre-.
20²⁰ ↠ Esto estaba escrito en el libro de los Salmos: Que su morada quede desierta y que nadie habite en ella. Pero también está escrito: Que otro ocupe su cargo.
21[ Hch 1:21 ] ᶜᶠ Psa 109:8 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²¹ ↠ Tenemos, pues, que escoger a un hombre de entre los que anduvieron con nosotros durante todo el tiempo en que el Señor Jesús actuó en medio de nosotros,
22[ Hch 1:22 ] ᶜᶠ Lc 9:51; ᶜᶠ 2Re 2:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²² ↠ desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue llevado de nuestro lado. Uno de ellos deberá ser, junto con nosotros, testigo de su resurrección.»
23²³ ↠ Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a Matías.
24²⁴ ↠ Entonces oraron así: «Tú, Señor, conoces el corazón de todos. Múestranos a cuál de los dos has elegido
25[ Hch 1:25 ] ᶜᶠ Hch 6:4 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁵ ↠ para ocupar este cargo y recibir este ministerio y apostolado del que Judas se retiró para ir al lugar que le correspondía.» [ Act 1:25 ] Ese cargo era tanto {C} ministerio (en el sentido de ser responsable por un servicio) como {C} apostolado. La palabra que traducimos por ministerio tiene la misma raíz que "diácono", pero aquí se trata del ministerio de un apóstol, testigo oficial de la Resurrección enviado por Cristo. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
26²⁶ ↠ Echaron a suertes entre ellos y le tocó a Matías, que fue agregado a los once apóstoles.