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Génesis 3

Biblia Latinoamericana (1972)

1LA TENTACIÓN Y LA CAÍDA ᴺ [ Gén 3:1 ] ᶜᶠ Sab 2:24; ᶜᶠ Jn 8:44; ᶜᶠ Ap 12:9; ᶜᶠ Ap 20:2; ᶜᶠ Rom 5:12 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yavé Dios había hecho. Dijo a la mujer: «¿Es cierto que Dios les ha dicho: No coman de ninguno de los árboles del jardín?» [ Gén 3:1 ] {N} INTERPRETACIONES DE LA ESCRITURA FUNDAMENTALISMO La interpretación que damos de los capítulos 1-3 del Génesis es muy diferente de la que podía darse en el siglo pasado, cuando todos consideraban esas páginas como una descripción de cómo Dios creó al mundo y, en especial, al hombre. Y también será diferente la interpretación del pecado de Adán. Esto nos invita a decir aquí algunas palabras sobre estas interpretaciones divergentes de la Escritura y sobre la Inspiración de los Libros Sagrados. La divergencia se debe a las varias respuestas que uno puede dar a la pregunta siguiente : Siendo las Escrituras a la vez Palabra de Dios valedera para todos los tiempos, y palabra humana acondicionada por el temperamento de su autor, por su cultura y las necesidades de su tiempo, ¿cómo distinguir la parte de estas dos componentes para alcanzar el mensaje que a nosotros se refiere? Una primera respuesta la dan los {C} fundamentalistas. Este vocablo se aplica hoy a muchos movimientos, cristianos, no cristianos, políticos... , pero en un comienzo se trataba de cristianos que se negaban a regatear las verdades de la fe en nombre de la modernidad. Una de las cinco verdades que defendían era la interpretación literal de la Escritura. Insistían en especial en que se debía tomar al pie de la letra los relatos de la creación; pues pensaban que toda otra interpretación llevaba agua al molino de los darwinistas y preparaba la negación a la vez del pecado original y de la redención. En esto había un doble error: - primero, porque no tiene sentido eso de interpretar un texto sin preguntarse lo que su autor quería decir no tiene sentido; y no hay duda de que hubo un autor humano que se dirigía a una audiencia determinada. - segundo porque, al no leer el texto en el contexto de su tiempo, se pierde una dimensión importante de la Escritura, la cual es a la vez una historia y una pedagogía. El que no ubica los textos en su tiempo pierde una dimensión importante de la Escritura que es la pedagogía de Dios. Pues desde los comienzos y, desde el tiempo de los Patriarcas hasta la venida de Jesús y el tiempo de los apóstoles, toda la Historia Sagrada ha sido un largo proceso en que les esfuerzos humanos, la influencia de los profetas y las coyunturas internacionales se han unido a la continua presión del Espíritu de Dios para hacer crecer y madurar en Israel la revelación destinada al mundo. El que desconoce esta pedagogía o manera de actuar de Dios dentro de la vida de su pueblo hablará, por supuesto, de Historia Sagrada, pero ésta se limitará para él a una serie de guerras y pruebas del pueblo de Israel en las que constantemente el pueblo demostró ser poco fiel, y Dios, en cambio, manifestó su justicia y su misericordia. Mucho se le escapará, tanto más que, al no tomar en cuenta el tiempo en que se escribieron cada uno de los libros, no verá cómo la manera propia de cada cual para enfocar esta historia depende del nivel de maduración religiosa de la comunidad religiosa en el tiempo que escribió. El error de interpretación del fundamentalista es mayor todavía en el caso de los primeros capítulos del Génesis. Prefiere ignorar todo lo que la historia del Edén debe a los relatos mitológicos del Medio Oriente, e interpreta estas páginas de la Biblia como si Dios hubiera dictado al autor sagrado sus propios apuntes acerca de lo que hizo en el comienzo : Sí, tomó la arcilla (a pesar de que no tiene manos), y sopló (a pesar de que no tiene boca), y dijo al primer hombre (¿en qué idioma si entonces no existían?), y lo llamó Adán (un nombre que tendrá una significación solamente muchos siglos después cuando se formará el idioma hebreo), y vino una serpiente que hablaba, y a la mujer no le causó sorpresa que una serpiente le hablara... Partiendo de sus certitudes el fundamentalista negará que Dios haya preparado la venida de su Hijo y de la especie humana desde el principio de la creación mediante la subida laboriosa de los seres vivos. Deberá negar los hechos reconocidos por la ciencia (no hablamos de las teorías propuestas por científicos, ya sean la darwinista o cualquier otra hipótesis más actual). Si interpreta del mismo modo el capítulo 5 de la Carta a los Romanos, se volverá ciego al designio de Dios que quiere salvar a todos los hombres y mandará al infierno a todos aquellos que no encontraron el mensaje de la fe. En realidad, no podemos condenar en forma tan absoluta el fundamentalismo, pues tanto los judíos, como el propio Jesús y los apóstoles interpretaban hasta un cierto punto la Escritura como lo hacen hoy los fundamentalistas. Esto se debe a que no tenían, ni la visión de la historia que ahora tenemos, ni la cultura que de ella se deriva. Para dar ejemplos, se les escapaba que los libros dichos "de Moisés" habían sido escritos varios siglos después de él, e incluso posteriormente a los libros de los profetas. Lo mismo estaban convencidos que el conjunto de los Salmos tenía a David por autor. Los efectos de esta ignorancia, sin embargo, eran limitados por el hecho de que se bañaban en la cultura hebrea que había producido todos esos libros; más todavía, la tradición de la sinagoga se encargaba de limitar los excesos que podían resultar de una interpretación de tal o cual libro fuera del conjunto de la Escritura. Para dar otro ejemplo, si nos referimos a los capítulos del Jardín de Edén, el nombre de Adán significaba a la vez para ellos el padre de la raza y la raza misma - igual como cada pueblo nómade llamaba por su nombre al antepasado mítico de la comunidad. Y se abstenían de concluir del pecado de Adán que su falta hubiera tenido más importancia que cualquier otra rebelión de la colectividad. En cambio, a lo largo de los siglos que siguieron, mientras la cristiandad se alejaba de sus raíces culturales hebraicas, los teólogos que entendían al pie de la letra toda la historia de Adán llegaron a pensar que se trataba de un solo pecado del primer hombre, el que era castigado por la muerte y el infierno para toda la humanidad. La Iglesia no ha terminado de pagar un error tan monstruoso Si bien el fundamentalismo limitado de Jesús y de los apóstoles (que nos perdonen esta expresión) no les permitía verificar en los textos bíblicos una pedagogía de Dios de la que no dudaban, el daño no era mucho porque vivían en tiempos en que cambios políticos de mayor trascendencia no alteraban la cultura religiosa y los valores de la vida diaria. Mientras la fe la transmitían la comunidad y la familia, esa fe pedía antes que nada la observancia de conductas probadas e indiscutidas. Las opciones eran sencillas: seguir la Ley o ser un rebelde. Y la Ley ordenaba tanto las relaciones de los creyentes con los no judíos, como las normas de conducta en las diferentes áreas de la existencia. Era de menor importancia para los creyentes que vieran la historia como una pedagogía de Dios y que leyeran también los acontecimientos vividos como dispuestos por Dios que nos va guiando e instruyendo (ver sin embargo Mt 16:2). Las revoluciones culturales de nuestro siglo y, más especialmente, de la segunda mitad de éste, nos han vuelto a poner en un camino de búsqueda. Ya tengamos que apreciar lo que es transitorio en la doctrina de la Iglesia y lo que no puede cambiar, o queramos entender la evolución rápida de las comunidades eclesiales, necesitamos profundizar los cambios atestiguados por la Escritura, en el campo de la fe vivida. Y es ahí donde una visión fundamentalista nos puede paralizar, pues ésta busca transformar los testimonios tan diversos y a veces opuestos que componen las Escrituras en "una" religión codificada por Dios mismo. Entonces la Palabra de Dios no demora en cederle el paso a un catecismo, el cual por supuesto se apoya en la Escritura, pero no por eso es sacramento de la Palabra o es capaz de dar vida. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Gn 3:1 ] La segunda parte del relato del Edén nos muestra la otra cara de la condición humana. Después del capítulo 2, en que presentó el plan de Dios, el hombre ideal, el capítulo 3 muestra la realidad, la condición presente de la humanidad. {C}La serpiente era la más astuta... La serpiente, es una criatura a la vez maléfica y dotada de poderes divinos en la literatura del Medio Oriente. El Mal no viene de Dios, ni de otro Dios rival al primero, sino de un personaje muy importante del mundo superior, como es Satán en el libro de Job (Sab 2,24, Jn 8,44). La tentación se disimula en la conquista de la sabiduría. Recordemos que los hebreos empleaban el verbo {C}comer para designar el aprendizaje de memoria, a fuerza de repetición, de las palabras de los sabios: {C}se comen los frutos de la sabiduría (Pro 9,5; Sir 24,26). El árbol del conocimiento es tanto el arte de vivir y de tener éxito (véase 1Re 3,11) como la libertad del hombre que le abre "bien o Mal , la vida y la muerte" (Dt 30,15). Ahora bien, Dios puso al hombre en una situación conflictiva cuando colocó la sabiduría a su alcance, pero diciéndole: {C}No lo toques. Primero deberá renunciar a adueñarse de ella. El relato distingue tres momentos: la tentación, el pecado y el juicio. La tentación: La serpiente repite al hombre lo que es verdad: nada es demasiado grande para él. Pero también lleva al hombre a dudar de Dios. Luego viene el pecado. ¡Es rara esta conversación entre tres: la mujer es la que apetece, pero es el hombre quien comete el verdadero pecado! La mujer tentadora, ¿no es esa la realidad, o no era entonces la realidad? El autor, en esos lejanos tiempos, tenía a la vista la condición inferior de la mujer, y conocía el arte que tienen los explotados para aprovecharse de sus señores. Al ver que el sufrimiento era Mal compartido, sacó la conclusión de que seguramente la mujer había sido infiel primero. Pero Dios no aceptará las excusas del hombre. El pecador siempre es engañado. Dos detalles lo expresan irónicamente. {C}Se les abrirán los ojos: y se encontraron desnudos. {C}Conocerán el bien y el Mal : y se quedaron con el Mal . Otros textos bíblicos referentes a estos temas: La serpiente antigua: Sab 2,24; Jn 8,44; 2Cor 11,3; Ap 12,17. El falso concepto de Dios celoso: Mi 6,7; Job 10,13; Mt 25,24. La rebeldía contra Dios: Is 14,14; Ez 28,2; Dan 11,36; Lc 15,11; 2Tes 2,4. La tentación: Mt 4; 6,13; Sir 15,11; Rom 7,8; 1Cor 10,13; Stgo 1,13. {C}ADÁN Y EL HIJO PRÓDIGO Ese pecado de Adán deberá ser reinterpretado a la luz del Evangelio, y allí nos remitiremos a la parábola del{C} Hijo pródigo (Lc 15,11). Esa parábola hace mucho más que enseñarnos la misericordia infinita de Dios para con el "pecador"; nos dice que la aventura humana con respecto a Dios es la de un hijo pródigo. Pero mientras que en el Génesis Adán se quedó en el descubrimiento de su culpa, en esta parábola en cambio, descubre que es hijo, y es esta luz la que le da la verdadera liberación (Jn 5,19). ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

2² ↠ La mujer respondió a la serpiente: «Podemos comer de los frutos de los árboles del jardín,

3³ ↠ pero no de ese árbol que está en medio del jardín, pues Dios nos ha dicho: No coman de él ni lo prueban siquiera, porque si lo hacen morirán.»

4⁴ ↠ La serpiente dijo a la mujer: «No es cierto que morirán.

5⁵ ↠ Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán a ustedes los ojos; entonces ustedes serán como dioses y conocerán lo que es bueno y lo que no lo es.»

6⁶ ↠ A la mujer le gustó ese árbol que atraía la vista y que era tan excelente para alcanzar el conocimiento. Tomó de su fruto y se lo comió y le dio también a su marido que andaba con ella, quien también lo comió.

7⁷ ↠ Entonces se les abrieron los ojos y ambos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, unas hojas de higuera, y se hicieron unos taparrabos.

8⁸ ↠ Oyeron después la voz de Yavé Dios que se paseaba por el jardín, a la hora de la brisa de la tarde. El hombre y su mujer se escondieron entre los árboles del jardín para que Yavé Dios no los viera.

9⁹ ↠ Yavé Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»

10[ Gén 3:10 ] ᶜᶠ Ap 3:18; ᶜᶠ Ap 16:15 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁰ ↠ Este contestó: «He oído tu voz en el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo; por eso me escondí.» Yavé Dios replicó:

11¹¹ ↠ «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol que te prohibí?»

12¹² ↠ El hombre respondió: «La mujer que pusiste a mi lado me dio del árbol y comí.»

13[ Gén 3:13 ] ᶜᶠ 2Cor 11:3 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹³ ↠ Yavé dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?» La mujer respondió: «La serpiente me engañó y he comido.»

14LA SENTENCIA DE DIOS ᴺ [ Gén 3:14 ] ᶜᶠ Miq 7:17 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁴ ↠ Entonces Yavé Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás tierra por todos los días de tu vida. [ Gn 3:14 ] El juicio de Dios es un modo de expresar lo que es nuestra condición: Adán vive su vida lejos de Dios, en medio del sufrimiento y de las contradicciones. Su Mal va a desfigurar lo mejor de su existencia: - el nacimiento y la educación de los hijos; - las relaciones entre marido y mujer; - el trabajo, que ya no es creatividad y realización de sí mismo, sino una necesidad y un peso. {C}Maldita seas. Dios maldijo a la serpiente pero no al hombre. El plan primitivo no puede fracasar: la felicidad y la paz están al final, pero el hombre sólo podrá alcanzarlas al precio de una historia que nos desconcierta y que muchas veces nos parece un fracaso (1Cor 1,21): eso será la redención con y por Jesús. {C}Ella te pisará la cabeza. El autor bíblico pensaba en la lenta victoria del pueblo de Dios sobre el Mal : la descendencia de la mujer, siempre herida pero conducida por Dios a nuevas esperanzas. Esta esperanza de una victoria definitiva sobre el Mal , que anima toda la historia bíblica, se reveló plenamente en el Evangelio, y nos mantiene ahora despiertos en un mundo donde todo se concierta para enajenarnos o para doparnos, hasta el día en que la muerte tenga la última palabra. Adán da nombre a su mujer, promesa de un nuevo punto de partida pero también signo de autoridad. Dios, por su parte, inaugura la larga serie de sus "misericordias", para hablar como lo hará la Biblia. Así es como le da a Adán y a Eva el taparrabos que es ahora necesario para su dignidad. Pero acordémonos de que debemos invertir el orden aparente del relato. El Paraíso, en la primera parte de la historia, era el término para el que Dios nos crea; y ahora, con Adán mortal, es nuestra misma realidad en esta tierra. La debilidad y la muerte de Adán forman parte del plan salvífico de Dios. Pablo nos dirá que nuestra vida es un ascenso continuo, dEsd e la vida de Adán - animal y mortal - hacia la santidad y la incorruptibilidad de otro Adán, Cristo (1Cor 15,45). {C}NO TOMAR TODO AL PIE DE LA LETRA Ya dijimos que el autor de estas páginas sacó de cuentos antiguos algunas de las figuras del relato, la serpiente por ejemplo. Conservó asimismo algunas expresiones extrañas, en especial ésta: {C}Miren que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros..., que provenía de las leyendas paganas. Allí los dioses querían impedir que los hombres les hiciesen la competencia. Asimismo, {C}los querubines con el remolino que disparaba rayos aluden a ciertas figuras que se ponían a la entrada de las ciudades para alejar los malos espíritus. Aquí estas comparaciones expresan que la humanidad está "bajo la cólera de Dios" (Jn 3,36; Ef 2,3). Esto quiere decir que los hombres están a la espera de una reconciliación con Dios. {C}EL PECADO ORIGINAL No se volverá a recordar la historia de Adán y de su pecado a lo largo del Antiguo Testamento (salvo una breve alusión en Sab 10,1; en Sir 25,24 parece ser dicho en tono de broma). Pero sí se encontrará, en forma vital, la verdad que aquí se expresa en forma figurada, y es que todos, con más o con menos responsabilidad, tenemos parte en la infidelidad de la raza humana a Dios. Israel es elegido por Dios, y luego se hace un ternero de oro (Ex 32); Moisés ¡el mismo Moisés! duda de Dios y le falla (Núm 20); David llega a ser homicida y adúltero; el reino de Israel, apenas formado, se divide (1Re 12). Y cada vez la conclusión es la misma: Dios mantiene sus promesas, pero todo el porvenir es señalado con sufrimientos y muerte. Así, pues, el pecado de Adán no es un pecado más antiguo que nuestras rebeldías, un pecado del que no somos responsables pero que, sin embargo, se suma a nuestras propias faltas. Es más bien otra manera de considerar el pecado dentro de nuestra raza. Al recapacitar en la historia, el autor ha entendido que nuestros pecados no son los pecados de individuos aislados; cada uno de nosotros está inmerso en un mundo de violencia y de ignorancia de Dios dEsd e su nacimiento y aun antes de haber nacido (Sal 51,7). Sus parientes, su cultura, sus primeras experiencias le han enseñado el pecado. Ni una palabra de Adán y su pecado hay en los evangelios: solamente una alusión al demonio homicida en Jn 8,44, y no se encontraría nada en todo el Nuevo Testamento Si no estuviera la Carta a los Romanos. Pero ahí la historia de Adán vuelve al primer plano: ver al respecto el comentario de Rom 5,12. El capítulo 5 de esta carta ha sido la base en que se han fundado las afirmaciones cristianas respecto al "pecado de la raza humana", al que se llamará "pecado original" en tiempos posteriores. Se juntan aquí dos afirmaciones: -todos somos solidarios en una rebeldía contra Dios que trae sus consecuencias de generación en generación (Rom 5,10); -ninguno de nosotros es por naturaleza hijo de Dios, sino que a todos nos hace falta una reconciliación (Ef 2,12). Es preciso que Dios dé el primer paso para salvarnos "en Cristo". Todo esto va más allá de lo que pretendía el antiguo relato, y es como una manera de re-leerlo partiendo de la fe en Cristo y la salvación que trae al mundo. Pero no por esto se han perdido las primeras intuiciones del Génesis. Su autor quería contestar a estas preguntas: ¿Por qué está el Mal en el mundo? y ¿por qué son pecadores los hijos de Adán? Responde que el Mal procede de la desobediencia a Dios, pero también dice claramente que el Mal fue introducido por un personaje de alto nivel del mundo creado. Aquí tenemos, ya en estas primeras páginas de la Biblia, una afirmación que hoy lleva a muchos a sonreír, y es que el mundo está bajo el control de un Satán o Diablo o Demonio, aquel mismo al que el apóstol Juan llama "el gobernador de este mundo" (Jn 12,31; 14,30). En un lenguaje más moderno hablaríamos de una superpotencia espiritual asociada a la obra creadora de Dios. ¿Estaba acaso Pablo equivocado al afirmar que el plan salvífico de Dios y la venida de su Hijo hecho hombre, bípedo y terreno, e incluso muerto en el patíbulo, era un escándalo para toda criatura, empezando con aquellas potencias ocultas o luminosas que manejan el mundo presente (1Cor 1,8; Col 2,15)? De ahí provienen estos relatos antiguos, estas catequesis de antaño algo polvorientas después de tantos siglos, en que se afirmaba que el pecado de los "angeles" (un dato permanente de la tradición judía), había sido primero la rebeldía del más grande de los seres espirituales. Se habría rebelado al ver que Dios iba a prescindir de él, viniendo a tomar raíces en lo más bajo del universo, para luego atraer todo a él (Jn 12,32). {C}LA MUJER LA INMACULADA CONCEPCION Al hablar de la {C}descendencia de la Mujer, el autor pensaba en la lucha contra el Mal de la humanidad, constantemente herida y por fin victoriosa. Pero, con el tiempo, se destacó más y más la cara de un vencedor, el Hijo del Hombre, protagonista del combate decisivo. {C}La Mujer, pues, pasó a ser la humanidad, la cual daría a luz al Salvador, a su Salvador, fecundada por la gracia de Dios (Is 45,8). De ella se hablará en Apocalipsis 12. Esta figura luego podrá referirse tanto a María como a la Iglesia, pues tanto María como la Iglesia entraron en el desposorio divino: de María nació Jesús; la Iglesia, a su vez, es la madre de todos aquellos que nacen del agua y del Espíritu y pasan a ser como un cuerpo de Cristo más amplio, que se va extendiendo poco a poco a todos los hombres. Si los artistas representan a María aplastando la cabeza de la serpiente, esto también tiene un sentido. DEsd e los primeros siglos la Iglesia ha creído que Dios la preservó del Mal que afecta a nuestra raza. Dios no quiso que mediara, entre el primer instante de su concepción y la primera manifestación de Dios en ella, este lapso de tiempo en que la libertad humana anda ciega y se afirma deformándose. DEsd e el principio, El la previno con la plenitud de su gracia para que toda su vida se ordenara y madurara según la perfección del espíritu filial. Este privilegio de María es lo que llamamos su {C}Inmaculada Concepción. María es la criatura perfecta, inseparable del hijo de la mujer, Jesucristo, que Dios puso al lado de una masa de pecadores a los que ella debía socorrer. Una {C}Mujer (Jn 2,4; 19,26) es el modelo de todos aquellos que serán salvados. Esta es la “nueva Eva”. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ

15[ Gén 3:15 ] ᶜᶠ Ap 12:7 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁵ ↠ Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón.»

16[ Gén 3:16 ] ᶜᶠ Gén 35:16; ᶜᶠ Jn 16:21; ᶜᶠ Ap 12:1; ᶜᶠ Ef 5:22 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁶ ↠ A la mujer le dijo: «Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará.»

17[ Gén 3:17 ] ᶜᶠ Jer 12:4; ᶜᶠ Os 4:3; ᶜᶠ Rom 8:20 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁷ ↠ Al hombre le dijo: «Por haber escuchado a tu mujer y haber comido del árbol del que Yo te había prohibido comer, maldita sea la tierra por tu causa. Con fatiga sacarás de ella el alimento por todos los días de tu vida.

18[ Gén 3:18 ] ᶜᶠ Is 11:6 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁸ ↠ Espinas y cardos te dará, mientras le pides las hortalizas que comes.

19[ Gén 3:19 ] ᶜᶠ Qo 2:22; ᶜᶠ Job 7:1; ᶜᶠ Psa 90:3; ᶜᶠ Psa 104:29; ᶜᶠ Job 3:1; ᶜᶠ Rom 5:12 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹⁹ ↠ Con el sudor de tu frente comerás tu pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado. Sepas que eres polvo y al polvo volverás.»

20²⁰ ↠ El hombre dio a su mujer el nombre de «Eva», por ser la madre de todo viviente.

21²¹ ↠ En seguida Yavé Dios hizo para el hombre y su mujer unos vestidos de piel y con ellos los vistió.

22²² ↠ Entonces Yavé Dios dijo: «Ahora el hombre es como uno de nosotros, pues se ha hecho juez de lo bueno y de lo malo. Que no vaya también a extender su mano y tomar del Arbol de la Vida, pues viviría para siempre.» [ Gén 3:22 ] Dijimos en el comentario que esta sentencia y la indignación de Dios ante el conocimiento que Adán acababa de adquirir provenían directamente de los mitos babilónicos cuyas imágenes había utilizado el autor. ¿Habrá pues que concluir simplemente que esas son expresiones defectuosas que hay que endilgarle a las limitaciones del autor sagrado, limitaciones que hasta Dios mismo respeta así como respeta nuestra libertad? Tal vez. Sin embargo nos viene a la mente la palabra tan firme de Jesús que leemos en Jn 10:35: "No se puede cambiar la Escritura". A lo mejor esa expresión ingenua de un letrado del tiempo de Salomón está allí para invitarnos a profundizar en el misterio de nuestra libertad. Dijimos en el comentario que el conocimiento que se le prohíbe a Adán es el arte de vivir que los creyentes están tentados de ir a buscar allí donde se desconoce la ley de Dios; el conocimiento y la felicidad que allí se encuentran no son más que un espejismo, el hombre no consigue allí más que el conocimiento de su desnudez y luego la muerte. Todo eso se desprende del texto sagrado. Sin embargo, hay otra manera de leerlo. Ese mandamiento que debemos respetar pone sólo en juego la autoridad de Dios y la obediencia de Adán. No se puede decir que allí esté involucrada toda la riqueza de nuestra libertad y de nuestro destino, pues Dios, tal como Jesús nos lo describirá en el parábola del Hijo pródigo, ve y espera de nosotros mucho más que la obediencia. Tendríamos una idea muy pobre de Dios si lo viéramos sumergido en el moralismo, pues la naturaleza humana es infinitamente más rica, y la mirada de Dios como así también su pasión amorosa, ven lo que las categorías del bien y del mal no pueden abarcar. Cuanto se ha dicho con respecto a la obediencia a la ley persiste, porque la ley es el camino de cualquier acceso a la libertad. Pero Dios que está presente en el fondo de nuestra libertad, jugando con nuestra necesidad de saber, de descubrir, de probar nuestra autonomía, de experimentar el amor y de romper los reglamentos. En esta segunda interpretación, que no desmerece a la primera, Dios le permitió al hombre que experimentara su libertad, sabiendo que pondría en práctica un juego peligroso, y se lo advirtió: mientras más se sabe, más se sufre (Ec 1:18). El hombre quiso pues lograr el conocimiento y llegar al nivel de los inmortales. Dios lo desaprueba, porque es su obligación como juez de la ley, aunque se alegra de que Adán haya querido desafiarlo. "Ustedes serán como dioses", decía la serpiente, y en alguna medida era cierto. Dios quería encontrar al hombre en una lucha de dos libertades (Gén 32, 29); pero en la realidad, en un mundo gobernado por el espíritu del mal (según el evangelio de San Juan) esa sed de libertad se pagará con la muerte. De allí una expresión un tanto irónica como amarga porque Dios sabe lo que le costará: es la "feliz" culpa, como dice la liturgia, y son los escándalos "necesarios" como dice el Evangelio. Igual que en la parábola del hijo pródigo Dios ve más lejos que la cuenta que llevamos de las acciones buenas y malas. De lo contrario sería un Dios demasiado serio y fastidioso, y no se entendería cómo pudo imaginar esa fantasía tan desconcertante, tan dolorosa y aparentemente tan inútil como es el mundo presente, fuera de su propia eternidad que es Todo. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

23²³ ↠ Y así fue como Dios lo expulsó del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la que había sido formado.

24[ Gén 3:24 ] ᶜᶠ Ap 22:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁴ ↠ Habiendo expulsado al hombre, puso querubines al oriente del jardín del Edén, y también un remolino que disparaba rayos, para guardar el camino hacia el Arbol de la Vida. [ Gén 3:24 ] Los {C} querubines eran en Mesopotamia los guardias de las residencias de los dioses. Todos han visto reproducciones de algunos de esos guardianes divinos que se alineaban a la entrada de los templos asirios: un cuerpo que mezcla rasgos del león y del toro, una cara humana con barba y mitra, dos alas (ver la visión de Ez 1 que se inspira en estos animales sagrados). En cuanto {C} al remolino que dispara rayos, se inspira en postes colocados a la entrada de las ciudades babilónicas, que solamente disparaban maldiciones contra los posibles asaltantes. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ

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