Génesis 11
Biblia Latinoamericana (1972) ›1LA TORRE DE BABEL ᴺ [ Gén 11:1 ] ᶜᶠ Sab 10:5; ᶜᶠ Hch 2:6; ᶜᶠ Ap 7:9 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ¹ ↠ Todo el mundo tenía un mismo idioma y usaba las mismas expresiones. [ Gén 11:1 ] {C} Bajemos y confundamos ahí mismo su lengua. Pocos lugares de la Biblia muestran tan claramente como éste las dos caras del libro sagrado, a la vez obra humana y Palabra de Dios. Al autor no le cuesta traspasar a Yavé las mismas motivaciones que los mitos antiguos ponían en boca de los dioses: éstos se asustaban al ver el atrevimiento de los hombres cuya bulla ahora iba a subir hasta las alturas y perturbar la paz de sus moradas celestiales: "¡Hasta aquí no más, mañana será tarde!" En su ser profundo, fuertemente marcado por las tradiciones nómades todavía vivas en Israel, le repugnaba al autor toda novedad que restringiera la libertad del padre de familia o de clan. Así que no le gustaban nada las políticas centralizadoras de las que estaba dando ejemplo en aquellos años el gobierno de Salomón. Palabra humana, pues, en su expresión, pero también es Palabra de Dios la moraleja: Dios no entra en los planes de unificación cuando proceden del espíritu de dominación. En esto hay una advertencia para los que hoy mismo se empeñan en edificar la civilización y la economía planetaria; una advertencia también para la Iglesia siempre demasiado inclinada a reemplazar la colegialidad por la organización piramidal. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ [ Gn 11:1 ] Pueblos han marchado{C} hacia oriente, es decir, hacia Mesopotamia. Venían de más allá en el oriente, así que era una marcha hacia el oeste. Encontraron tierras nuevas, inventaron nuevas técnicas y levantaron un rascacielos, símbolo de su poder. La “Babilonia de las naciones” ha visto en el lenguaje único un primer paso hacia la dominación del mundo: será en un fracaso. Muralla de China, carrera armamentista, imperialismo económico, los grandes proyectos para los cuales se sacrifican alegremente los derechos legítimos de millones de esclavos quedan inconclusos. Dios se indigna: esta manera de edificar la humanidad no es la que él ha previsto. El construirá a partir de los humildes, y así es como llamará a Abrahán en el capítulo siguiente. Sería fácil mostrar que este relato de la Torre de Babel reproduce en parte leyendas referentes a Babel, o Babilonia, la capital más famosa de aquel tiempo, con sus edificios de ladrillos y sus templos que se levantaban como pirámides inconclusas. El escritor bíblico conserva en 11,7 una expresión ambigua de esas leyendas: allí los dioses se asustaban ante la soberbia de los hombres, que los amenazaban hasta en sus casas celestiales. El libro de los Hechos (c. 2) mostrará cómo Dios reúne a los pueblos de lenguas diversas. Cuando, en Pentecostés, vino el Espíritu Santo al corazón de los creyentes, los hizo entenderse en el lenguaje único del amor. Los creyentes construyen con Dios gracias a la comunicación y aceptación mutua en el Espíritu (Ef 2,14). La diversidad de lenguas humanas intrigaba entonces tanto como lo hace ahora la diversidad de culturas. Actualmente se cree que el hombre habla dEsd e hace varias decenas de miles de años; pero una lengua está siempre en evolución, mucho más aún cuando la escritura no está presente para fijarla. En un tiempo en que grupos humanos poco numerosos, dispersos por los continentes, vivían casi sin contacto unos con otros, bastaban algunas pocas generaciones para que las lenguas se multiplicaran al infinito. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
2² ↠ Pero al emigrar los hombres desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Sinear, y se establecieron allí.
3³ ↠ Entonces se dijeron unos a otros: «Vamos a hacer ladrillos y cocerlos al fuego.» El ladrillo reemplazó la piedra y el alquitrán les sirvió de mezcla.
4[ Gén 11:4 ] ᶜᶠ Jer 51:53; ᶜᶠ Is 14:12 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁴ ↠ Después dijeron: «Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. Así nos haremos famosos, y no nos dispersaremos por todo el mundo.»
5⁵ ↠ Yavé bajó para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando,
6⁶ ↠ y dijo Yavé: «Veo que todos forman un solo pueblo y tienen una misma lengua. Si esto va adelante, nada les impedirá desde ahora que consigan todo lo que se propongan.
7⁷ ↠ Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los otros.»
8[ Gén 11:8 ] ᶜᶠ Hch 17:26 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁸ ↠ Así Yavé los dispersó sobre la superficie de la tierra, y dejaron de construir la ciudad.
9[ Gén 11:9 ] ᶜᶠ Jn 11:52; ᶜᶠ Hch 2:1 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ⁹ ↠ Por eso se la llamó Babel, porque allí Yavé confundió el lenguaje de todos los habitantes de la tierra, y desde allí los dispersó Yavé por toda la tierra.
10¹⁰ ↠ Estos son los descendientes de Sem: A los cien años años de edad, Sem fue padre de Arfaxad, dos años después del diluvio. [ Gén 11:10 ] En los párrafos siguientes se encuentra una genealogía antigua y corta (v. 26-29). Aquí está inserta dentro de otra más reciente de origen sacerdotal: esta segunda cumplía la misma finalidad que aquella otra que ocupa el capítulo 5 y que por una parte trata de llenar unos tres mil años entre el origen supuesto de la humanidad y el tiempo de los patriarcas; también reduce la duración de la vida de los antepasados conforme se pasa de los héroes o gigantes de tiempos pasados a personajes más cercanos a nosotros como son los patriarcas. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ
11¹¹ ↠ Después del nacimiento de Arfaxad vivió todavía cuatrocientos años, y tuvo más hijos e hijas.
12¹² ↠ Arfaxad fue padre de Shela cuando contaba con treinta y cinco años,
13¹³ ↠ y después del nacimiento de Shela, Arfaxad vivió cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos e hijas.
14¹⁴ ↠ Shela fue padre de Eber al cumplir los treinta años.
15¹⁵ ↠ Después del nacimiento de éste, Shela vivió aún cuatrocientos tres años, y tuvo más hijos e hijas.
16¹⁶ ↠ Cuando Eber tenía treinta y cuatro años fue padre de Peleg.
17¹⁷ ↠ Después del nacimiento de Peleg, Eber vivió cuatrocientos treinta años, y tuvo más hijos e hijas.
18¹⁸ ↠ Peleg fue padre de Reu a los treinta años,
19¹⁹ ↠ y después del nacimiento de Reu, Peleg vivió doscientos nueve años, y tuvo más hijos e hijas.
20²⁰ ↠ Cuando Reu contaba treinta y dos años, fue padre de Serug.
21²¹ ↠ Y después del nacimiento de éste, Reu vivió doscientos siete años, y tuvo más hijos e hijas.
22²² ↠ Cuando Serug cumplió treinta años fue padre de Najor.
23²³ ↠ Después del nacimiento de Najor, Serug vivió doscientos años, y tuvo otros hijos e hijas.
24²⁴ ↠ Cuando Najor tenía veintinueve años, fue padre de Terá.
25²⁵ ↠ Después del nacimiento de Terá, Najor vivió ciento diecinueve años, y tuvo más hijos e hijas.
26²⁶ ↠ Terá a los setenta años fue padre de Abram, de Najor y de Harán. [ Gn 11:26 ] {C} Terá fue padre de Abram. Este Abram no es otro que Abrahán, el padre de los creyentes (ver 17,5). Ya dijimos en la Introducción que la historia de Abrahán no es histórica en todos sus episodios. Es como un libro acerca de la fe en que se nos presentan los pasos y las pruebas más típicos, protagonizados por Abrahán, que cada creyente encuentra en un momento u otro de su vida. Es fácil reconocer en el mapa el arco que forman los fértiles ríos de Mesopotamia y las llanuras de Canaán. Al interior de este arco se extienden mesetas y desiertos que recorrían tribus nómadas medio hambrientas, siempre en busca de pastizales para sus ovejas y sus burros. Fue así como los padres de Abrahán se fueron de Ur llegando con sus rebaños a Jarán (11,31) donde se quedaron. ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ▪ ᵒᵏ
27²⁷ ↠ Esta es la descendencia de Terá: Terá fue padre de Abram, de Najor y de Harán.
28²⁸ ↠ Harán fue padre de Lot. Harán murió en Ur de Caldea, su tierra natal, antes que su padre Terá.
29[ Gén 11:29 ] ᶜᶠ Gén 22:20 ⇄ ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. † ²⁹ ↠ Abram y Najor se casaron. La esposa de Abram se llamaba Saray, y la de Najor Milcá, hija de Harán, que era padre de Milcá y de Jisca.
30³⁰ ↠ Saray era estéril y no tenía hijos.
31³¹ ↠ Terá tomó consigo a su hijo Abram, a su nieto Lot, hijo de Harán, y a su nuera Saray, esposa de Abram, y los sacó de Ur de Caldea para llevarlos al país de Canaán. Pero al llegar a Jarán se establecieron allí.
32³² ↠ Terá vivió doscientos cinco años, y murió en Jarán. LOS PRIMEROS PADRES DEL PUEBLO DE DIOS [ Gén 11:32 ] {N} LAS TRES PALABRAS DE DIOS CREADOR En el primer capítulo del Génesis dijo Dios, y es la creación. En el capítulo 9, de nuevo dijo Dios, y es para dar su bendición a toda la humanidad. En el capítulo 12, dijo Dios por tercera vez, y es el comienzo del pueblo de Dios. Son tres pasos de muy desigual extensión de la Biblia, ya que la revelación hecha al pueblo de Dios va a ocupar gran parte de ésta. Lo que en ella leeremos interesa en realidad a toda la humanidad, pero será lo que Dios ha dicho y hecho con su pueblo en particular. Si nos compenetramos del espíritu de la Biblia, descubriremos que estos tres aspectos de la obra divina conforman un todo y se armonizan entre sí de mil maneras. Pero, ¡cuidado! Si no hemos captado bien el sentido de esas tres palabras, llegará un momento en que no podremos aceptar más el testimonio de la Biblia y Jesús se nos esfumará. Porque esas tres palabras chocan con algunos prejuicios que marcan profundamente a nuestro tiempo. Dijo Dios y su palabra creó el universo con sus leyes físicas. La Biblia nos recordará que esas leyes son estables para siempre. Pero también nos dirá que el universo está siempre a disposición de Dios y que obedece a su Palabra. Decir que Dios puso el piloto automático para dirigir al mundo, es en parte verdad, pues no da golpes de timón a cada momento. Pero nos estaríamos saliendo de la revelación bíblica si dijéramos que Dios lo determinó todo desde un principio y que por lo tanto no puede hacer intervenir cuando quiera fuerzas superiores que interfieren con aquellas o las ponen entre paréntesis (desde nuestro punto de vista). Se dice que Dios descansó de sus obras al séptimo día (Gén., 2:4), pero lo contrario tiene también su verdad: "el Padre todavía está trabajando" (Jn 5:17). Dios no cesa de expresarse a sí mismo a través de sus obras, y la creación, de continuar viviendo y existiendo en él. Las leyes de la naturaleza son la sombra de una justicia superior que está en Dios, pero en la naturaleza hay mucho más que leyes físicas, comenzando por su riqueza y esplendor. Su constante creatividad, que es una de sus más misteriosas capacidades, es un reflejo de la libre creatividad de Dios, que no está nunca encadenada. Esto es más que suficiente para hacer saltar a todos los que toman por verdad absoluta a determinados postulados de la razón, como por ejemplo, que las leyes son inflexibles y que nada existe fuera de lo que puede ser medido. Sin esos postulados no habría investigación científica, pero eso no significa que expresen toda la realidad del mundo, ni siquiera lo esencial. Y sin embargo es justamente ese prejuicio lo que impide a muchos cristianos admitir cualquier tipo de intervención de Dios en el orden habitual del mundo. De entrada se negarán a admitir en el Evangelio la multiplicación de los panes, la virginidad de María, la Transfiguración... o les harán decir a los textos lo contrario de lo que dicen. Rechazarán todos los testimonios actuales de los que han experimentado semejantes intervenciones soberanas de Dios. Luego negarán cualquier intervención directa de Dios en nuestro mundo interior, y muy lógicamente se negará que la oración tenga algún sentido. Ese racionalismo inspirará muchos libros y discusiones, pero al fin y al cabo es estéril. Jamás hará que brote la fe y nunca dará la alegría. El "dijo Dios" de la historia de Noé también tiene un profundo sentido. Dios actúa en el tiempo después del diluvio haciendo un pacto con todos los pueblos y con todas las religiones, puesto que todos son hijos de Noé. Si Dios los bendice, eso quiere decir que les ofrece un camino de salvación: lo hallarán a través de las mil culturas y religiones (Hch 17:27). Cuando la Palabra o Sabiduría de Dios se hace presente en su búsqueda de la sabiduría, en las palabras de sus libros sagrados, ésta (la palabra de Dios) no hacer más que continuar su obra creadora, pues por ella dispuso Dios los tiempos de la creación (Hb 1:2). Pues bien toda la marcha de la historia prolongará el plan de Dios Creador, y por su parte las religiones estarán ligadas a un descubrimiento de Dios o "de lo divino" en la naturaleza. ¿Qué más necesitamos? ¿No tiene allí la humanidad todo lo que necesita para terminar la creación? Eso sería olvidar que los "hijos de Noé" son siempre "hijos de Adán". Muy pronto se cae de los sueños en una realidad que no es muy hermosa. Pero no insistamos en los fracasos y en los límites de las sabidurías humanas, porque lo importante está en otra parte. Para Dios la creación es el medio que tiene para expresarse. Ahora bien, aunque él entregara las riquezas del universo a una humanidad mucho más razonable de lo que somos, nada haría traslucir lo que hay de más extraordinario en él: el dinamismo de un amor cuyas iniciativas sólo él comprende. Si no hubiera más que el hombre frente al Creador, sólo aparecería como grande y generoso. El no puede decir más sin romper el círculo de una creación aparentemente perfecta. Por eso Dios iba a llamar a personas y a grupos para que emprendieran con él un camino muy singular y a menudo al revés de lo que enseña la experiencia humana. Y el punto de partida, o la primera fractura, fue el llamado a Abrahán. Este tercer "dijo Dios" marca el comienzo de un pueblo de Dios, diferente a todos los demás y esta oposición, o mejor esta dualidad entre los que son elegidos para ser pueblo de Dios y los que no lo son, despierta un gran malestar en la conciencia de muchos cristianos de hoy. ¿Por qué dos pesos, por qué dos medidas? ¿Estamos seguros que la revelación bíblica es más que una religión entre todas las demás? Y a lo mejor hasta nos vemos tentados a renegar de nuestras riquezas: "¿Por qué voy yo a tener la verdad más que los demás?" Es pues el momento de aceptar o no al Dios de la Biblia, al que es "favor y fidelidad", él llama al que quiere, y da a uno lo que no da a otro. Da más para que se produzca más y para que todo el mundo se aproveche; pero da lo que él quiere. ¿Nos ha llamado Dios para ser su pueblo? Esto no nos concede ningún derecho especial. Es una riqueza pertenecer al pueblo de Dios, más todavía es nuestro servicio al mundo. Es Dios quien nos hace surgir de la nada, todos únicos y necesarios. Y al mismo tiempo que nos hace lo que somos, nos pone en un camino que no forma más que una cosa con nuestras necesidades, nuestras esperanzas y nuestra sed de felicidad. El lector cristiano tiene pues que aceptar el carácter único de su vocación. Querer olvidarla para ser más semejante a los demás no tendría aquí ningún sentido, puesto que los demás no nos envidian nuestro lugar. No sería una muestra de humildad o de espíritu más abierto sino de miedo: miedo a ser diferente, o tal vez, este otro terror que es una falta de fe: ¿no son puras ilusiones las grandes promesas de Dios? ᶠᵑ BLA+72 Biblia Latinoamericana + ®1972. ʳᶠˣ ᵒᵏ