Salmos 127
Biblia Latinoamericana ›1Si el Señor no construye la casa en vano trabajan los albañiles; si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el centinela.
2En vano te levantas tan temprano y te acuestas tan tarde, y con tanto sudor comes tu pan: él lo da a sus amigos mientras duermen.
3Un regalo del Señor son los hijos, recompensa, el fruto de las entrañas.
4Como flechas en manos del guerrero son los hijos de la juventud.
5Feliz el hombre que con tales flechas ha llenado su aljaba, cuando a la puerta vayan a litigar,