Job 23
Biblia Latinoamericana ›1Job tomó la palabra y dijo:
2Hoy aún es rebelde mi queja, no puede mi mano acallarla en mi boca.
3¡Ah, si supiera dónde vive, iría hasta su casa!
4Expondría ante él mi caso y le diría todos mis argumentos.
5Por lo menos conocería su respuesta y trataría de comprender lo que él dijera.
6¿Acaso necesitaría gran fuerza para disputar conmigo? No, no tendría más que escucharme.
7Reconocería que su demandante es un hombre recto y yo para siempre me libraría de mi juez.
8Pero si voy al oriente, no está allí; al occidente, tampoco lo descubro;
9si lo busco al norte, no lo encuentro; si vuelvo al mediodía, no lo veo.
10Mas El me conoce, sea que ande o que me pare, y si me prueba en el crisol, saldré puro.
11Mis pies han pisado sus huellas, he seguido su camino sin desviarme;
12no me aparté del precepto que declaró, sino que puse en mi corazón sus palabras.
13Pero él así decidió: ¿quién se lo impedirá? Lo que le dio ganas lo hará,
14pues siempre cumple su propio decreto; y tiene proyectadas muchas cosas parecidas.
15Por eso, estoy horrorizado ante él, y cuando reflexiono, le tengo miedo.
16Dios me ha hecho perder el valor y el Omnipotente me ha espantado
17porque no callaba al caer las tinieblas y la oscuridad que envolvió mi rostro.