Salmos 8
Sagrada Biblia Straubinger ›1¹ ↣ PSalmo 8. ʱᵇʲˢ * La gloria de Dios en la Creación. ʱᵇʲˢ * Al maestro de coro. Sobre el ghittit }(Dos lagares) . Salmo de David.} (8:2) ¡Oh Yahvé, Señor nuestro, cuán admirable es tu Nombre en toda la tierra! Tú, cuya gloria cantan los cielos, ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ El título de «los lagares» podría indicar que este Salmo había de cantarse en la fiesta de la vendimia o Tabernáculos. Según otros: para el instrumento ghittit (cf. Salmo 80:1 y nota) o según la melodía de los geteos, habitantes de Get, ciudad de Filistea. Para otros, los lagares tiene el sentido de vendimia y pertenece al Salmo anterior que anuncia el juicio de las naciones. Cf. Salmo 7:7 ss. y nota. El tema del Salmo es la grandeza de Dios y la nada del hombre, no obstante lo cual, al crearlo, le dio la realeza sobre todas las cosas. En sentido más alto lo acomoda San Pablo a Cristo, Rey y cabeza de la humanidad redimida.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
2² (8:3) te has preparado la alabanza de la boca de los pequeños y de los lactantes, para confundir a tus enemigos y hacer callar al adversario y al perseguidor. ↣ᵑ [*2.] ⇠ ᶰ ¡Cuán admirable! ¡Y cuan poco lo admiramos no obstante que Él ha derrochado magnificencia en la naturaleza! (cf. Salmo 103 y notas). ¿Cuántos se detienen a admirar los crepúsculos o las estrellas, más sublimes que las montañas o el mar? Jesús fue profetizado con el nombre de «Admirable» (Isaías 9:6). Y así se presentará, según San Pablo, cuando aparezca en gloria y majestad (II Tesalonicenses 1:10) como en la Transfiguración (Marcos 9:1). Cantan los cielos, etc.: Texto corrupto, diversamente entendido. Algunos vierten como la Vulgata: Rebasa los cielos; y así es como San Agustín lo aplica alegóricamente a la Ascensión del Señor.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
3³ (8:4) Cuando contemplo tus cielos, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú pusiste en su lugar... ↣ᵑ [*3.] ⇠ ᶰ De la boca, etc.: Véase Mateo 21:16. «Como si dijese: la gloria y majestad del Creador ha sido estampada en el sol y en todos los seres creados, con letras tan claras y patentes, que hasta los niños y lactantes saben leerlas» (Ubach). Y esto «confunde a los enemigos de Dios», mostrando que están cegados por la soberbia. Cf. Romanos 1:18-20. En efecto sólo aquellos que conservan el espíritu de niño, la infancia espiritual, comprenden la sabiduría de la Creación: «Te glorifico, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has tenido encubiertas estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeñuelos.» (Mateo 11:25).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
4⁴ (8:5) ¿Qué es el hombre para que Tú lo recuerdes, o el hijo del hombre para que te ocupes de él? ᶠᵗ
5⁵ (8:6) Tú lo creaste poco inferior a Dios, le ornaste de gloria y de honor. ᶠᵗ
6⁶ (8:7) Le diste poder sobre las obras de tus manos, y todo lo pusiste bajo sus pies: ↣ᵑ [*6 s.] ⇠ ᶰ Alude, claro está, al hombre antes de la caída (cf. Sabiduría 2:24 y nota). A Dios: Los LXX dicen: a los ángeles, y San Pablo, en Hebreos 2:6 ss., refiere estas palabras a Jesucristo, tomando un poco en sentido temporal, para indicar la humillación del Verbo encarnado (Filipenses 2:7), y mostrar luego que Dios ha coronado al Hijo de gloria y honor, constituyéndole Rey de todas las cosas (Salmo 9 a, 8 ss.; I Corintios 15:25; Hebreos 2:8).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
7⁷ (8:8) las ovejas y los bueyes todos, y aun las bestias salvajes, ᶠᵗ
8⁸ (8:9) las aves del cielo y los peces del mar, y cuanto surca las sendas del agua. ↣ᵑ [*8.] ⇠ ᶰ Compárese Génesis. 1:28 (sobre Adán) con Job 39:9; y véase Génesis 3:18; Sabiduría 10:2 y nota. Grande fue, pues, la decadencia del hombre en el orden natural, y mayor aún en el sobrenatural, de modo que el II Concilio Arausicano (Denz. 174-200) declaró que el hombre «de suyo sólo tiene pecado y mentira». Con todo, gracias a los méritos de Cristo nuestro Salvador, los que creen en Él con fe viva nacen de nuevo en el Bautismo (cf. Juan 1:13; 3:3; I Pedro 1:23; Romanos 6. 4) y en sentido sobrenatural llegan a ser, mucho más que Adán, verdaderos hijos de Dios (I Juan 3:1), partícipes de la naturaleza divina (II Pedro 1:4) como el Nuevo Adán (I Corintios 15:45) y llamados a su mismo amor (Juan 17:23 y 26) y a su misma gloria (II Pedro 1:2).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
9⁹ (8:10) Oh Yahvé, Señor nuestro, ¡cuán admirable es tu Nombre en toda la tierra! ᶠᵗ