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Lamentaciones 4

Sagrada Biblia Straubinger

1¹ Cuarta lamentación. ʱᵇʲˢ * ALEF.} ¡Cómo se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el oro fino perdió su valor! Dispersas están las piedras del Santuario en las esquinas de todas las calles. ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ Jeremías habla de las paredes y piedras del Templo, antes cubiertas de oro, pero ahora ahumadas y renegridas por el incendio. Todo esto es una imagen del pueblo decaído, otrora tan floreciente.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

2² BET.} Los nobles hijos de Sión, estimados como oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero! ᶠᵗ

3³ GUIMEL.} Aun los chacales dan la teta y amamantan a sus cachorros; la hija de mi pueblo se muestra cruel como los avestruces del desierto. ↣ᵑ [*3.] ⇠ ᶰ Los chacales. Véase Isaías 34:14. Sobre el avestruz que abandona sus huevos, véase Job 39:14 ss.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

4⁴ DALET.} La lengua del niño de pecho, de sed se pega al paladar; los pequeñuelos piden pan, y no hay quien se lo reparta. ↣ᵑ [*4.] ⇠ ᶰ Este concepto expresado aquí en sentido material, se halla manifestado con gran elocuencia en la profecía de Amós (8:11) con relación a los tiempos del fin, en los cuales habrá hambre y sed de oír la Palabra de Dios y no se conseguirá. En el mismo sentido cita este pasaje el Papa Benedicto XV en la Encíclica «Spiritus Paraclitus», donde dice a los predicadores: «¿Cómo podría nuestra alma prescindir de ese alimento? ¿Y cómo es posible que el sacerdote señale a los demás el camino de la salvación si él mismo descuida instruirse por la meditación de la Escritura? ¿Y con qué derecho podría jactarse de ser en el ministerio sagrado el guía de los ciegos, la luz de aquellos que andan en tinieblas, el doctor de los ignorantes, el maestro de los niños que halla en la Ley la regla de la ciencia y de la verdad (Romanos 2:19) si se niega a escudriñar esta ciencia de la Ley y cierra la entrada de su alma a la luz de lo alto? ¡Ah cuántos ministros sagrados, por haber descuidado la lectura de la Biblia, perecen ellos mismos de hambre y dejan perecer un grandísimo número de almas!» Cf. Eclesiástico 51:32; Amós 8:11.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

5⁵ HE.} Los que comían manjares delicados, perecen por las calles; abrazan el estiércol los que se criaron entre púrpura. ᶠᵗ

6⁶ VAV.} La maldad de la hija de mi pueblo es mayor que el pecado de Sodoma, que fue destruida en un momento, sin que nadie pusiera en ella la mano. ᶠᵗ

7⁷ ZAIN.} Brillaban sus príncipes más que la nieve, eran más blancos que la leche, y sus cuerpos más rojos que el coral; un zafiro era su talle. ↣ᵑ [*7.] ⇠ ᶰ Sus príncipes: Vulgata: sus nazareos, los que por un tiempo o para toda la vida se habían consagrado a Dios.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

8⁸ HET.} Ahora su aspecto es más oscuro que la misma oscuridad; no se los reconoce en las calles; su piel se les pega a los huesos, seca como un palo. ᶠᵗ

9⁹ TET.} Más dichosos son los traspasados por la espada que los muertos de hambre, que mueren extenuados por falta de los frutos del campo. ᶠᵗ

10¹⁰ YOD.} Las manos de las mujeres, de suyo, compasivas, cuecen a sus propios hijos; les sirven de comida entre las ruinas de la hija de mi pueblo. ᶠᵗ

11¹¹ CAF.} Yahvé ha apurado su furor, derramando su ardiente ira; encendió en Sión un fuego que ha devorado sus fundamentos. ᶠᵗ

12¹² LAMED.} No creían los reyes de la tierra, ni cuantos habitan el orbe, que el adversario, el enemigo, entraría por las puertas de Jerusalén. ᶠᵗ

13¹³ MEM.} (Entraron en ella) a causa de los pecados de sus profetas, y de las culpas de sus sacerdotes, que en medio de ella derramaron la sangre de los justos. ↣ᵑ [*13.] ⇠ ᶰ Insiste una vez más en el concepto de que la mala levadura fue culpable de la putrefacción de la masa (I Corintios 5:6; Gálatas 5:9), es decir, que la defección del pueblo, que produjo la caída de Jerusalén, fue obra de sus conductores espirituales. Lo mismo había de pasar en los días del Evangelio, en el cual se distingue entre el pueblo, que en grandes masas estaba con Jesús, y la Sinagoga farisaica y envidiosa que tramó su muerte a espaldas del pueblo.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

14¹⁴ NUM.} Erraban por las calles, como ciegos manchados de sangre, y no se podía tocar sus vestidos. ᶠᵗ

15¹⁵ SAMEC.} ¡Apartaos! ¡Un inmundo!, les gritaban. ¡Apartaos, apartaos! ¡No toquéis! Cuando huyendo vagaron errantes, los paganos decían: «No han de demorar (entre nosotros) .» ᶠᵗ

16¹⁶ AYIN.} El rostro de Yahvé los ha dispersado, no volverá a mirarlos, pues no respetaban a los sacerdotes, y nadie se compadecía de los ancianos. ᶠᵗ

17¹⁷ PE.} Nuestros ojos desfallecían esperando en vano nuestro socorro; desde nuestra atalaya buscábamos con nuestras miradas un pueblo que no pudo salvar. ↣ᵑ [*17.] ⇠ ᶰ Alusión a la alianza con Egipto. Véase 1:19; Jeremías 37:5 ss.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

18¹⁸ SADE.} Espiaban nuestros pasos, impidiéndonos pasar por nuestras plazas. Se acercó nuestro fin, se cumplieron nuestros días; porque nuestro fin ha llegado. ᶠᵗ

19¹⁹ COF.} Más veloces que las águilas del cielo, eran nuestros perseguidores; nos perseguían por los montes, nos armaban emboscadas en el desierto. ↣ᵑ [*19 s.] ⇠ ᶰ En el desierto: Allí fue preso el rey Sedecías (Jeremías 39:5; 52:8), a quien se llama el ungido del Señor, a causa del carácter teocrático del reino de Israel.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

20²⁰ RESCH.} El espíritu de nuestro rostro, el ungido de Yahvé, fue tornado preso en los hoyos de ellos; y nosotros decíamos que bajo su sombra viviríamos entre las naciones. ᶠᵗ

21²¹ SCHIN.} Aunque prorrumpes en júbilo y te gozas, hija de Edom, que habitas en la tierra de Us; también a ti llegará el cáliz, y embriagada te desnudarás. ↣ᵑ [*21.] ⇠ ᶰ Los edomitas, enemigos hereditarios de Israel (Jeremías 49:7 y nota). Su alegría será de corto tiempo, porque llegará a ellos el cáliz, esto es, la ira del Señor. Cf. Salmo 136:7 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

22²² TAU.} Hija de Sión, tiene su término tu iniquidad; Él no volverá a llevarte al cautiverio; pero castigará tu iniquidad, oh hija de Edom, pondrá al descubierto tus pecados. ↣ᵑ [*22.] ⇠ ᶰ No volverá a llevarte. En efecto, en la última dispersión de Israel, que dura todavía, no fue llevada en cautiverio la nación como tal, sino que se dispersó el pueblo, siendo muchos vendidos como esclavos. Fillion interpreta esto en sentido mesiánico, citando a Jeremías 30:3; 31:37.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢

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