Daniel 12
Sagrada Biblia Straubinger ›1¹ Liberación del pueblo de DiosEn aquel tiempo se alzará Miguel, el gran príncipe y defensor de los hijos de tu pueblo; y vendrá tiempo de angustia cual nunca ha habido desde que existen naciones hasta ese tiempo. En ese tiempo será librado tu pueblo, todo aquel que se hallare inscrito en el libro. ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ La visión profética pasa de las persecuciones de la época macabea a los últimos tiempos y a la salvación final de los escogidos, «El oráculo franquea aquí de golpe un intervalo de muchos siglos, para proporcionar a los israelitas pruebas de una consolación de orden superior» (Fillion). Cf. II Tesalonicenses 2:7 y nota. Tu pueblo, es decir, el de Daniel (cf. 9. 15 s., 20 y 24; 10:14). Crampón, que aplica los versículos 1-4 a la liberación de Israel por la muerte de Antíoco. añade que «parecen presentar en una misma perspectiva la liberación final del pueblo de Dios». Vendrá un tiempo de angustia, etc. Jesucristo anuncia también «la gran tribulación» en su discurso escatológico (Mateo 24:21). Cf. Jeremías 30:5; Salmo 2:5; Apocalipsis 7,14, etc. Inscrito en el libro: Se refiere al libro de la vida, en el cual están inscritos aquellos que tienen derecho al reino de los cielos. Es un simbolismo tomado del registro civil de un reino. Cf. Salmo 68:29; 138:16; Éxodo 32:32; Fil. 4:3; Apocalipsis 3:5; 13:8; 20:15, etc. Sobre San Miguel y su misión véase 10:13 y nota; sobre su papel en la lucha contra Satanás, cf. Apocalipsis 12:7 y notas.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
2² También muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para vida eterna, otros para ignominia y vergüenza eterna. ↣ᵑ [*2.] ⇠ ᶰ Los resucitados son divididos en dos clases, destinados unos a la vida eterna y otros a la eterna ignominia. Para ignominia y vergüenza eterna: Es de notar que aquí por primera vez el Antiguo Testamento anuncia a Israel la resurrección de los pecadores para la condenación. Este pasaje completa la revelación de Job 19:25-27; Isaías 26:19; 66:24. Cf. Ezequiel 37:1 ss. Indirectamente se enseña aquí la resurrección de todos los hombres, «porque para todos vale la misma razón. Lo que el Ángel dice implícitamente, lo dice Nuestro Señor explícitamente en Juan 5:28» (Linder).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
3³ Entonces los sabios brillarán como el resplandor del firmamento, y los que condujeron a muchos a la justicia, como las estrellas por toda la eternidad. ↣ᵑ [*3.] ⇠ ᶰ Los sabios: los observadores de la Ley de Dios. San Jerónimo pone aquí la siguiente nota: «¿Ves tú qué distancia separa la santidad sin ciencia, de la ciencia unida a la santidad? La primera nos hace semejantes a las estrellas, la segunda al mismo cielo.» La promesa que en este pasaje se da a los que ejercen el apostolado de enseñar, tiene su paralelo en las palabras de Cristo: «Los justos, resplandecerán como el sol en el reino de su Padre» (Mateo 13. 43). También el apóstol San Pablo promete doblado honor a los presbíteros, «sobre todo los que trabajan en predicar y enseñar» (I Timoteo 5:17). «Si vives santamente e instruyes perfectamente, dice San Juan Crisóstomo, serás juez de todos; si por el contrario, instruyes bien y vives mal, te juzgas a ti solo. Porque, viviendo y enseñando bien, das a conocer al pueblo cómo ha de vivir; pero, enseñando bien y viviendo mal, dices a Dios las razones que tiene para condenarte.» Cf. Eclesiástico 24:31 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
4⁴ Tú, Daniel, encierra estas palabras, y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos buscarán y se acrecentará el conocimiento.» ↣ᵑ [*4.] ⇠ ᶰ Sella el libro, para que nadie modifique sus palabras, y guárdalo hasta el tiempo del fin. Nótese lo que se dice sobre el crecimiento del conocimiento. Muchos buscarán: Cf. Amós 8:11 ss. Significa «la acción de buscar apresuradamente la verdadera doctrina... Al fin de los tiempos se leerá, con interés el libro de Daniel, a fin de comprenderlo lo mejor posible y admirar la maravillosa coincidencia de los acontecimientos con los vaticinios» (Fillion). Análoga idea expresa San Juan en el Apocalipsis, cuando dice: «No selles las palabras de la profecía de este libro, pues el tiempo está cerca— el justo se justifique más y más; y el santo más y más se santifique» (Apocalipsis 22:10-12). Es asombroso cómo también en este punto concuerdan los dos vates: Daniel y San Juan. Éste no ha de sellar el libro, porque los últimos tiempos están cerca; aquél ha de sellarlo para que se lo lea cuando el fin se acerque. San Juan subraya la importancia de la lectura del Apocalipsis diciendo: «Bienaventurado aquel que lee y escucha las palabras de esta profecía y observa las cosas escritas en ella» (Apocalipsis 1:3). El mismo efecto tendrá sin duda la lectura y meditación de las profecías de Daniel, por lo cual pensamos que merece un comentario más completo. «El sabio indaga la sabiduría de todos los antiguos y hace estudio de los profetas» (Eclesiástico 39:1).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
5⁵ Y yo, Daniel, miré y vi otros dos que estaban en pie el uno aquende el río y el otro allende el río. ᶠᵗ
6⁶ Y dijo (uno de los dos) al varón vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: «¿Cuándo será el cumplimiento de estas maravillas?» ↣ᵑ [*6.] ⇠ ᶰ Ese varón es el mismo personaje que se presentó al profeta en el capítulo anterior. Véase 10:5 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
7⁷ Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, cuando levantando su diestra y su izquierda hacia el cielo juró por Aquel que vive eternamente que eso será dentro de un tiempo, (dos) tiempos y la mitad (de un tiempo) y que todas estas cosas se cumplirán cuando el poder del pueblo santo sea completamente destruido. ↣ᵑ [*7.] ⇠ ᶰ Un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo: Cf. 7:25 y nota, donde se encuentra el mismo número misterioso. En ambos lugares se refiere a la tribulación que los santos han de sufrir de parte de un poder que se levanta contra Dios. En el versículo 11 y en Apocalipsis 11:2 y 13:5 este número es expresado en días y meses. Cuando el poder del pueblo santo sea completamente destruido: EL vaticinio sólo se cumplirá cuando el pueblo de Dios haya llegado al colmo de la tribulación. Cf. Salmo 101:18 y nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
8⁸ Yo oí, pero no comprendí. Dije, «Señor mío: ¿cuál será el fin de estas cosas?» ↣ᵑ [*8.] ⇠ ᶰ No comprendí: Aquí vemos, como en muchos otros lugares de los libros proféticos, que los profetas a menudo son voceros del Altísimo sin conocer el alcance de sus palabras. A esto se refiere San Pedro, diciendo que «ninguna profecía de la Escritura se hace por propia iniciativa» (II Pedro 1:20, texto griego). Por lo cual exhorta. San Pablo: «No queráis despreciar las profecías» (I Tesalonicenses 5:20), porque tales anuncios son para las generaciones venideras, «una antorcha que luce en lugar oscuro, hasta que amanezca el día y nazca en vuestros corazones la estrella de la mañana» (II Pedro 1:19).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
9⁹ Y él respondió: «Anda, Daniel; pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. ↣ᵑ [*9.] ⇠ ᶰ El profeta no consigue respuesta, pues Dios se ha reservado los tiempos y momentos, como dijo Jesús a los apóstoles que le preguntaron en un asunto parecido (Hechos de los Apóstoles 1:7). Véase Mateo 24:36; Marcos 13:32 y notas. «Velad, ya que no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor» (Mateo 24:42). Hasta el tiempo del fin, lo que cuadra bien al sentido escatológico de este capítulo. Cf. versículo 4.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
10¹⁰ Muchos serán purificados y blanqueados y acrisolados; pero los malos seguirán haciendo el mal, y ninguno de los malvados entenderá; mas los sabios entenderán. ↣ᵑ [*10.] ⇠ ᶰ Véase 11:35. En el tiempo del fin obrará el «hombre de pecado» y el «misterio de iniquidad» (II Tesalonicenses 2:3 y 7), y los santos serán perseguidos de tal manera que ninguno se salvaría si ese tiempo no fuese abreviado por amor de los escogidos (Mateo 24:22). Los sabios entenderán: Véase versículo 3. Los verdaderos fieles entenderán los misterios. Cf. I Tesalonicenses 5:4; Lucas 21:36-11. El término aquí indicado equivale a tres años y medio o cuarenta y dos meses. Cf. versículo 7 y nota; 7:25 y nota; Apocalipsis 11:2; 13:5. Es en el Apocalipsis el período del poder que persigue en los últimos tiempos a la grey de Cristo, por lo cual no conviene aplicar este pasaje únicamente a Antíoco Epífanes, como lo hace la interpretación «histórica». Por sacrificio perpetuo entiende aquí San Jerónimo con otros Padres el culto de la Eucaristía y todo el culto solemne de la Iglesia, que en los tiempos del Anticristo será obstaculizado. Abominación desoladora: Se refiere al Anticristo. Véase lo que sobre este tema llevamos dicho en las notas a los versículos 26 y 27 del capítulo 9.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
11¹¹ Desde el tiempo en que será quitado el sacrificio perpetuo y entronizada la abominación desoladora, pasarán mil doscientos noventa días. ᶠᵗ
12¹² ¡Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días! ↣ᵑ [*12 s.] ⇠ ᶰ «Llama dichoso al que viviere después de la muerte del Anticristo; porque verá días felices de paz y de descanso; cuando habrá cesado su violenta persecución» (Scío). Hay en estos cuarenta y cinco días la diferencia entre 1335 y 1290, un misterio que Dios parece haber dejado intencionalmente en suspenso, para los últimos tiempos (cf. versículo 9 y nota) pero que de todas maneras es digno de la mayor atención, porque «nadie sabe el día ni la hora» (Mateo 24:36; Marcos 13:32). Marcha hacia tu fin y descansa (versículo 13): Se anuncia aquí a Daniel su resurrección y su premio de acuerdo con lo dicho en el versículo 2. «Así que aquél que había recibido tantos vaticinios para su pueblo, obtiene, al final, para sí mismo una profecía llena de consolación.» No es más que justo que las visiones de Daniel rematen en tan consoladora promesa, de la cual participamos todos los que en ellas creemos. Cf. el final del Apocalipsis del Nuevo Testamento, donde Jesús consuela con análoga promesa al Vidente de Patmos: «El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome de balde el agua de la vida» (Apocalipsis 22:17). Cf. Apocalipsis 1:3. Al final del versículo 13 encontramos en la Vulgata la siguiente nota de San Jerónimo: «Lo que hasta aquí hemos puesto de Daniel se lee en el texto hebreo. Lo demás que sigue hasta el fin del libro se ha trasladado de la edición de Teodoción.»⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢
13¹³ Tú, empero, marcha hacia tu fin y descansa, y te levantarás para (recibir) tu herencia al fin de los días.� ↣ᵑ [*1.] ⇠ ᶰ Los dos capítulos restantes 13 y 14 han sido tomados de la versión griega de Teodoción, como observa San Jerónimo en la nota con que concluye el capítulo 12. El capítulo 13 narra con un dramatismo sorprendente la historia de la casta Susana, cuyo nombre significa Azucena. Cronológicamente este episodio ha de colocarse entre los capítulos primero y segundo del Libro de Daniel, pues el profeta era aún joven al desempeñar el honroso papel de defensor de la inocencia (cf. versículos 45 y 64). Contra la historicidad de este capítulo se han levantado muchas objeciones, pero sabemos que siempre fue objeto de veneración, como lo demuestran ya las pinturas de las catacumbas.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*5.] ⇠ ᶰ Los judíos desterrados podían vivir en Babilonia conforme a sus costumbres patrias, y disfrutaban de cierta autonomía en la administración de sus comunidades. No es de extrañar que tuvieran jueces propios, elegidos de en medio del pueblo. La palabra del Señor a la que el texto alude, no se halla textualmente en la Sagrada Escritura, si bien recuerda las acusaciones de los profetas contra los malos jueces y falsos profetas, que eran los causantes principales de la corrupción del pueblo.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*13 s.] ⇠ ᶰ La escena no carece de comicidad. Ambos fingen retirarse, ocultando sus malos designios para volverse a encontrar en el mismo sitio, después de dar un rodeo.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*22 s.] ⇠ ᶰ «De un momento a otro Susana vio que todo lo que tenía estaba en peligro de ser destruido: su vida, su hogar, su honor, su fama. Supo que iba a perder no sólo su vida sino también el amor de su marido, el cariño de sus padres y de sus hijos, el respeto de sus criados; supo que iba a ser motivo de que se avergonzasen de ella. Una sola cosa podía salvarla y conservar todo lo que fue su dicha; consentir en el pecado, entregarse. «Mas prefiero caer inculpable en vuestras manos, antes que pecar contra el Señor» (versículo 23). Para Susana, por encima de toda su dicha, estaba Dios. Prefirió perderlo todo antes de perderle a Él. No pidió a Dios su vida, ni su fama; descansó en la certeza de que Dios sabía que la mataban siendo inocente, siendo la víctima de la maldad. Saberse sin culpa delante de Dios fue su consuelo; su entrega a Su voluntad fue sin reserva» (Elpis).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*34.] ⇠ ᶰ Pulieron sus manos, etc.: Hicieron esto como testigos, según mandaba la Ley (Levítico 24:14). ¡Dos criminales disfrazados de testigos! Con razón en los cuadros de las catacumbas Susana es representada como cordero, y los dos viejos como lobos. El proceso se desarrolla con apariencias de corrección y de conformidad con la Ley. La exigencia de que la acusada levante el velo (versículo 32), está de acuerdo con los usos del foro judío.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*42 s.] ⇠ ᶰ Clamó en alta voz, «poniendo en este grito toda su alma, toda su angustia, toda su confianza, toda la fuerza de su inocencia». Susana apela a Dios, el Juez eterno, que conoce los corazones (Hechos de los Apóstoles 1:24; 15:8) y no abandona a los que en Él confían. He aquí una ilustración elocuente de lo que dice el gran Apóstol San Pablo en Romanos 8:26-27: «No sabemos cómo conviene lo que tenemos que pedir; pero el Espíritu mismo solicita en nuestro lugar con gemidos inexpresables. Y Él, que es escrutador de los corazones, conoce lo que ansía el Espíritu; sabe qué solicita para los santos según Dios.» Comentando estas palabras en una alocución pronunciada el 9 de julio de 1941, dice S. S. Pío XII: «El Espíritu Santo, que, con su gracia, obra en nuestras almas y nos inspira nuestros gemidos, sabe darles bien el verdadero sentido y el verdadero valor, y el Padre, que lee en el fondo de los corazones, ve clarísimamente lo que a través de nuestras plegarias y de nuestros deseos, pide su divino Espíritu para nosotros, y tales peticiones del Espíritu, profundamente íntimas en nosotros, las oye Él, sin duda alguna.»⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*45.] ⇠ ᶰ Suscitó el santo espíritu: Según la versión de los Setenta, un ángel había venido a imbuir a Daniel el espíritu de la sabiduría. Véase 4:5; 5:11 y 14. El procedimiento que se observa en la ejecución de la presunta adúltera es el conocido por la Mischna de los judíos. Un heraldo debía invitar a los espectadores a probar, si podían, la inculpabilidad del reo. Esta circunstancia dio a Daniel la posibilidad de intervenir legalmente en el último momento. Nótese que Dios eligió para el cargo de juez a un «tierno jovencito». Lo hizo para avergonzar a los perversos ancianos. «Daniel, siendo aún jovencito, juzgó a los de muy larga edad, mientras que a los viejos deshonestos y torpes condenó su edad lasciva» (San Jerónimo. A Paulino). Daniel obtuvo este preciosísimo don como premio por su fidelidad a la Ley de Dios. Otros no lo alcanzan nunca porque se enredan en sus propios consejos. Cf. Salmo 118:99 s.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*52.] ⇠ ᶰ Tenemos aquí una nueva prueba de que el Espíritu de Dios habla por boca de Daniel. Un procedimiento estrictamente jurídico no habría logrado descubrir la verdad. Cf. versículo 45.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*56.] ⇠ ᶰ Raza, de Canaán: Era la mayor injuria que se podía proferir contra un israelita. Los cananeos que habitaban el país de Palestina antes de que Israel lo tomara en posesión, habían sido maldecidos por Dios (Génesis 9:25-27), de tal modo que los israelitas estaban obligados a aniquilarlos a causa de sus maldades.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*57.] ⇠ ᶰ Israel: aquí no todo el pueblo de Jacob, sino solamente el reino del norte con Samaría por capital, que se llamaba de Israel, pero deshonraba ese nombre por acomodarse a la idolatría de los cananeos y mezclarse en matrimonios con esa raza maldita.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*64.] ⇠ ᶰ Se destaca en la historia de Susana, por una parte su inquebrantable confianza en Dios (cf. Salmo 2:13; 56:2; 117:8; Eclesiástico 2:6; II Macabeos 15:7, etc.), por la otra, la sabiduría y fortaleza del joven profeta. Pero ¿qué sería todo esfuerzo humano sin la mano omnipotente del Altísimo? Toda la sabiduría de Daniel le fue dada por Él (versículos 45 y 52) como el profeta se complacía en proclamarlo (cf. Ezequiel, 28:3 y nota). Del Señor le vino también a Susana la fortaleza, y por Él fue salvada para que se aumente nuestra confianza en su santo Nombre.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*65.] ⇠ ᶰ Sobre Astiages véase 6:1 nota.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*1.] ⇠ ᶰ En este último capítulo se narran dos episodios de la vida de Daniel que prueban la vanidad de los ídolos. Es una ilustración del capítulo 6 de Baruc, donde se describe la impotencia de los dioses de los gentiles. El rey aquí aludido es Ciro, como se deduce del capítulo anterior (13:65), cuyo último versículo forma la transición a estos dos episodios de Bel y el dragón. Algunos creen que se trata del rey Cambises. Daniel no comía de los manjares de la corte, como sabemos por el capítulo 1, aunque se dice aquí que era comensal del rey. Esto sólo quiere decir que el rey costeaba el sustento del profeta.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*2.] ⇠ ᶰ Bel, llamado también Marduk, era el ídolo principal de los babilonios. Los paganos creían que los dioses comían los manjares colocados delante de sus estatuas. Por eso, en las inscripciones cuneiformes los sacrificios se llaman «manjares de los dioses». De ahí la cólera del rey por el embuste de los sacerdotes al ver que eran ellos los que comían los manjares ofrecidos a Bel (versículo 20). Doce arfabas: 670 litros. Seis cántaros: seis metretas: 220 litros, más o menos.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*3.] ⇠ ᶰ Llama la atención el hecho de que el persa Ciro haya tributado culto a los dioses de Babilonia. Así lo vemos efectivamente en una inscripción babilónica. Lo hizo sin duda por razones políticas.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*21.] ⇠ ᶰ Según otra versión griega, sólo fue destruida la sala de Bel y éste mismo. Así quedó demostrada la inanidad del ídolo que en opinión de los babilonios estaba animado y habitado por la divinidad.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*22.] ⇠ ᶰ El culto del dragón, es decir, de la serpiente alada, está atestiguado en Babilonia por las modernas investigaciones arqueológicas. Han sido encontrados relieves y figuras que representan este animal en diversas formas. El escritor pagano Arriano habla de un Templo babilónico dedicado a una serpiente que daba oráculos a la manera de la Pitia de Delfos (cf. Hechos de los Apóstoles 16:16). La serpiente ha dejado profundas huellas, no sólo en la Biblia (Génesis capítulo 3; Números 21:6; Isaías 27:1; Apocalipsis 12:14, etc.), sino también en las mitologías de casi todos los pueblos, especialmente la serpiente alada, en las mitologías americanas (aztecas y mayas), y figura todavía hoy, como dragón, en el escudo de China. También en Palestina se han encontrado restos del culto de la serpiente. Los antiguos le atribuían una ciencia oculta y superior, razón por la cual la medicina que antiguamente se consideraba más bien como una ciencia mágica, lleva la serpiente en su escudo. Por esa misma razón usamos la palabra griega terapéutica, derivada de una análoga semítica que significa serpiente.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*26.] ⇠ ᶰ El dragón reventó por comer aquellos objetos imposibles de digerir. Nótese que Daniel mató al dragón sin armas, para mostrar al rey y al pueblo que no es la fuerza la que vence a los ídolos, sino el poder del Dios vivo.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*30.] ⇠ ᶰ Es la segunda vez que Daniel es arrojado al lago de los leones. Véase 6:16.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*32.] ⇠ ᶰ San Jerónimo opina que este Habacuc es idéntico con el octavo de los profetas menores. Los modernos intérpretes, en cambio, se inclinan a suponer que hubo otro profeta homónimo. El primer profeta de este nombre vivió en tiempo del rey Josías (638-608), es decir, casi cien años antes de los acontecimientos aquí relatados.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*35.] ⇠ ᶰ Otros ejemplos de traslación corporal son la de Elías (III Reyes 18:12; IV Reyes 2:1 ss.), y del diácono Felipe (Hechos de los Apóstoles 8:39 s.).⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢⇉ [*40.] ⇠ ᶰ Convencido por los grandes milagros aquí relatados, el rey Ciro reconoció que el verdadero Dios era el de los judíos, y permitió el regreso del pueblo israelita al país de sus padres, para reedificar el Templo y la Ciudad Santa (Esdras 1:1 ss.), de donde se deduce la grande influencia de Daniel en ese acontecimiento (cf. 6:28). Véase la Introducción.⇢ᶠᶯᶵ nBJS Biblia Platense ® ⇢ᶠᶯᶵ ⇢