1 Enoc (Libro de Enoc) 39
Sagrada Biblia Straubinger ›1Capítulo XXXIX ³⁹ ¹ Y ocurrirá en esos días que los hijos de los elegidos y santos descenderán de lo alto del cielo y su linaje llegará a ser uno con el de los hijos de los hombres.
2² Enoc recibió los libros del celo y la ira y los libros de la angustia y el destierro: «Nunca más obtendrán misericordia», dijo el Señor de los espíritus.
3³ Y las nubes me cubrieron, y el viento me levantó de la superficie de la tierra y me dejó en el límite de los cielos.
4⁴ Allí tuve otra visión: vi el lugar donde habitan los santos y el lugar de descanso de los justos.
5⁵ Ahí contemplé con mis ojos las moradas en medio de los ángeles de justicia y sus lugares de descanso entre los santos. Mientras suplican y oran por los hijos de los hombres, la justicia brota entre ellos como el agua y la misericordia se esparce sobre ellos como el sobre el rocío sobre la tierra, por los siglos de los siglos.
6⁶ En ese lugar con mis ojos vi al Elegido de Justicia y de Fe; la justicia prevalecerá en sus días y los justos y los elegidos serán innumerables ante él por los siglos de los siglos.
7⁷ Vi su morada bajo las alas del Señor de los espíritus; todos los justos y los elegidos brillarán frente a él como el resplandor del fuego; su boca estará llena de bendición; sus labios glorificarán el nombre del Señor de los espíritus; y la justicia y la verdad no fallarán ante él.
8⁸ Yo deseaba vivir allí y mi espíritu anhelaba esa morada: esa era desde antes mi herencia, tal y como había sido establecida para mí ante el Señor de los espíritus.
9⁹ En esos días alabé y ensalcé el nombre del Señor de los espíritus con bendiciones y alabanzas porque Él me ha destinado para la bendición y la gloria de acuerdo con el buen parecer del Señor de los espíritus.
10¹⁰ Por mucho tiempo mis ojos observaron ese lugar y lo bendije a Él y lo alabé diciendo: «Bendito es Él y bendito sea desde el principio y para siempre».
11¹¹ Ante Él no hay renuncia; Él sabe desde antes de que el mundo fuera creado qué es para siempre y qué será de generación en generación.
12¹² Aquellos que no duermen te bendicen; ellos están ante tu Gloria y bendicen, alaban y ensalzan diciendo: « Santo, Santo, santo es el Señor de los espíritus, Él llena la tierra con espíritus».
13¹³ Mis ojos vieron allá a todos aquellos que no duermen, bendiciendo y diciendo: «Bendito seas tú y bendito sea el nombre del Señor de los espíritus por los siglos de los siglos».
14¹⁴ Mi rostro fue cambiado y no podía sostener la mirada.