Salmos 90
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1(89) De Moisés * , hombre de Dios. Señor, tú has sido para nosotros un refugio * de edad en edad.
2Antes de ser engendrados los montes, antes de que naciesen tierra y orbe, desde siempre hasta siempre tú eres Dios.
3Tú devuelves al polvo a los hombres, diciendo: «Volved, hijos de Adán».
4Pues mil años a tus ojos son un ayer que pasó, una vigilia en la noche.
5Tú los sumerges en un sueño, a la mañana son hierba que brota:
6brota y florece por la mañana, por la tarde está mustia y seca.
7Pues tu cólera nos ha consumido, nos ha anonadado tu furor.
8Has puesto nuestras culpas ante ti, nuestros secretos a la luz de tu rostro.
9Bajo tu cólera declinan nuestros días, como un suspiro * gastamos nuestros años.
10Vivimos setenta años, ochenta con buena salud, mas son casi todos fatiga y vanidad, pasan presto y nosotros volamos.
11¿Quién entiende el golpe de tu ira?, ¿quién percibe la fuerza de tu cólera?
12¡Enséñanos a contar nuestros días, para que entre la sensatez en nuestra cabeza * !
13¡Vuelve, Yahvé! ¿Hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos * .
14Sácianos de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida.
15Alégranos por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha.
16¡Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor!
17¡La benevolencia del Señor sea con nosotros! ¡Consolida tú la acción de nuestras manos * !